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Vertidos de lindano en Gállego,el responsable de la empresa que los produjo continúa lo más campante

29 septiembre, 2014
Contaminación de guante blanco. Por Jaime Armengol. elperiodicodearagon.com. 28/09/14.Mientras los municipios del Gállego siguen sufriendo por los vertidos de lindano, el responsable de la empresa que los produjo continúa al frente de empresas químicas, como si nada hubiera ocurrido.* ver significado de lo más campanteLeer noticia reciente relacionada,  España:3 pueblos con niveles significativos de lindano en agua, aguas abajo de Sabiñánigo
Miles de vecinos de los municipios situados en la ribera del Gállego entre Sabiñánigo y Zaragoza están con el alma en vilo porque el peligroso pesticida lindano ha vuelto a sus grifos. No podrán beber agua corriente hasta al menos el 10 de octubre, en tanto se da una salida a la contaminación hallada en el río. El elemento tóxico ha llegado al cauce probablemente por alguna escorrentía coincidente con los trabajos para reordenar y controlar los miles de toneladas de vertidos tóxicos que dejó Industrias Químicas del Noroeste (Inquinosa) entre los años 70 y 90 del siglo pasado en el entorno de su fábrica serrablesa. En la DGA hay gran preocupación, consciente de que el problema es hoy medioambiental pero lo será de salud pública si no se dan los pasos adecuados para controlar los lixiviados. El consejero Modesto Lobón lo dijo claro en las Cortes, y una buena muestra del desasosiego se evidenció el viernes con la reunión que mantuvieron el propio Lobón junto a los titulares de Sanidad, Ricardo Oliván, e Interior, Antonio Suárez, con los 23 ayuntamientos afectados por los vertidos. Los tres constataron la indignación de unos alcaldes que saben que sus vecinos llevan décadas sin fiarse del agua del río y beben agua embotellada por si acaso.

Mientras, en un domicilio de Madrid se mantiene ajeno a las reclamaciones y a la alarma social que vive una parte de Aragón el socio único y director general de Inquinosa cuando la planta producía o comercializaba el lindano. Jesús Herboso Pajarrón sigue al frente de su actividad empresarial, dedicada a la elaboración o venta de productos químicos en sendas empresas con domicilio fiscal en Pozuelo de Alarcón. Sigue siendo además socio único de Inquinosa, según se constata en un simple paseo virtual por el registro mercantil. Este ejecutivo de empresa, que aseguró hace 20 años que el consejero que decretó el cierre de su fábrica de Sabiñánigo, Luis Acín, era "un cáncer para Aragón", no ha atendido a ninguno de los requerimientos ni ha respondido a ninguno de los fallos judiciales.

Sin ir más lejos, el pasado junio, la Diputación General de Aragón formalizó una demanda contra la industria química y su representante con una reclamación de 20 millones de euros para que hicieran frente a la condena fue impuesta en el 2003 por un juzgado de Huesca y ratificada en el 2009 por el Tribunal Supremo. En realidad, la Administración ha pagado mucho más por el sellado y supervisión de los vertederos de Sardas y Bailín en los que se depositaban los residuos tóxicos, además de mal limpiar otros barrancos en los que, según el fallo judicial, se eliminaron ilegalmente los desechos. Se espera que los juzgados de Huesca puedan ejecutar el fallo embargando las acciones de la empresa que podrían obrar en poder de Herboso, así como indagando en la participación que pudiera tener en una sociedad similar radicada en Rumanía, para lo que se solicitó el envío de una comisión rogatoria. Los servicios jurídicos de la DGA, según informó Efe, consideran que la firma de Herboso, que comparte domicilio social con Inquinosa, podría desarrollar su producción en el valle rumano de Ramnicu. Aunque en su momento se creó Inquinosa Internacional y se perdió la pista de la matriz, en el Gobierno de Aragón se da por seguro que el ejecutivo ha podido mantener latente su negocio de producción de insecticidas, pesticidas o fertilizantes, que habría llegado incluso a Estados Unidos.

La laxitud de la legislación que se aplicó en su momento contra Inquinosa, unida a la exasperante lentitud de los procedimientos judiciales complejos en España, ha permitido llegar a esta situación de extrema gravedad para Aragón sin que se hayan depurado responsabilidades. Cuando los políticos se preguntan por qué existe esta desconfianza generalizada en el sistema político, ignoran que gran parte del problema no deviene solo de la corrupción política, sino de la inoperancia en la persecución de los delitos de guante blanco. El caso Inquinosa, lejos de estar resuelto, se ha reabierto para recordarnos que es necesario perseguir hasta el final estos casos, y no generar una imagen de impunidad que no hace más que acentuar la desconfianza. La responsabilidad patrimonial, en los casos en los que las actividades económicas amenacen el medio ambiente o los intereses generales, debería quedar delimitada, y eso no ocurre en un país con una modernización judicial siempre pendiente.

Los vertederos con restos de la producción de lindano del Alto Gállego son un problema que no se ha resuelto ni medioambiental, ni sanitaria, ni económica, ni administrativa, ni judicialmente. La dificultad para el correcto sellado de los vertederos es comprensible, al igual que su alto coste; no así la supuesta complejidad para evitar que unos empresarios que dejaron este rastro venenoso en el Pirineo sigan a lo suyo, como si nada hubiera ocurrido. ¿Regeneración? Incluyamos también la eficacia ante este tipo de delincuencia.

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Leer relacionado: La opinión del experto. "Existen aún más de 100.000 toneladas de residuos de lindano". elperiodicodearagon.com. 28/09/14. José Antonio Cuchí, doctor en Ciencias Químicas, asegura que parte de la sustancia está en los embalses Cree que hay ciudadanos que no pueden pagar el agua mineral.Una de las múltiples fuentes que manan del Gállego en Santa Eulalia, y que está seca. - Foto: ÁNGEL DE CASTROUna de las múltiples fuentes que manan del Gállego en Santa Eulalia, y que está seca. – Foto: ÁNGEL DE CASTRO

El problema originado por los residuos de lindano es muy antiguo. Se remonta a hace 30 años, según José Antonio Cuchí, doctor en Ciencias Químicas y profesor de la Universidad de Zaragoza, que procede de la zona de Santa Eulalia de Gállego y lleva mucho tiempo haciendo seguimiento de la cuestión. "El lindano se fabrica clorando benceno, un proceso del que se obtiene un 15% de producto y un 85% de restos inservibles, una especie de polvo blanco que se tira y que es tóxico para la salud humana", explica este experto aragonés.

Durante el tiempo en que la empresa Inquinosa estuvo en funcionamiento "se pudieron llegar a generar entre 100.000 y 200.000 toneladas de residuos en el proceso de fabricación del lindano", según sus cálculos. Ese 85% de esos residuos, denominados hexaclorociclohexano, se tiraba a los vertederos habilitados en El Puente de Sardas y en Bailín, en el entorno de Sabiñánigo. Pero, señala Cuchí, había una parte que se arrojaba "donde se podía, de forma incontrolada", dentro de esa área.

Parte de esos residuos, con el paso del tiempo, han llegado al río Gállego y se han ido depositando en el fondo de los embalses, mezclados con los sedimentos. Este problema afecta a los pantanos de Sabiñánigo, Jabarrella y La Peña. Además, ha podido podido producirse el arrastre de otros residuos que se conservaban en las balsas de Bailín.

 

Falta de información

Cuchí echa en falta una mayor información por parte de la Administración autonómica sobre las causas del aumento de restos de lindano por encima del máximo permitido, que en el caso de Santa Eulalia de Gállego llega al 400%. En su opinión, puede haber varias causas. Una de ellas es la remoción de los fondos de los embalses y en otros lugares con las tormentas caídas al final del verano. Otra podría ser que se hayan registrado fugas durante el proceso de traslado de los residuos de Bailín al nuevo emplazamiento, situado en las inmediaciones, como apuntó el propio consejero de Medio Ambiente, Modesto Lobón.

En cuanto a las medidas de prevención, Cuchí insiste en que el riesgo reside en beber agua contaminada y en utilizarla para cocinar. Asimismo, tampoco debe emplearse agua con un nivel alto de restos de lindano (por encima de los 0,10 microgramos por litro) para lavarse los dientes. En cambio, esta sustancia, en niveles por debajo del máximo nivel permitido, resulta inocua para lavarse y bañarse.

"El problema es que no todo el mundo puede permitirse comprar agua embotellada", apunta el doctor en Ciencias Químicas, que duda de que todos los habitantes de las poblaciones afectadas consigan evitar el consumo de agua contaminada de una u otra forma.

Además, indica que el residuo de lindano tiene un efecto acumulativo en el caso de la agricultura, dado que se va depositando en las raíces y en los tubérculos. Y llama la atención sobre el hecho de que el río Gállego está ligado, mediante el sistema de riegos, a los canales que llevan agua a los campos de Monegros.

Finalmente, el profesor universitario advierte del efecto negativo que la difusión de una noticia sobre la contaminación con residuos de lindano puede tener sobre el turismo, en especial en una zona que, como el tramo prepirenaico del Gállego, atrae a muchos aficionados a los deportes acuáticos.
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Leer relacionado: Fraga y el lindano. Por Miguel Miranda. elperiodicodearagon.com. 01/10/14. El 17 de enero de 1966, un bombardero estratégico estadounidense y un KC-135 que trataba de aprovisionar al anterior, colisionaron a 10.000 metros en el espacio aéreo de Palomares. El B-52 transportaba cuatro bombas termonucleares de 1,5 megatones cada una. Una cayó al mar y fue recuperada 80 días después. El personal americano acudió al rescate debidamente protegido, no así los guardias civiles, a pesar del evidente peligro de radiactividad y a la toxicidad del plutonio. Y para demostrar que no había peligro allí se fue, Fraga, a la sazón ministro de Información y Turismo, se calzó su traje de baño reglamentario y se sumergió en las aguas de Palomares. Con un par. Aquí no pasa nada, nada de nada. Aquí no hay contaminación. Ningún problema de salud pública. Pues bien, los consejeros Lobón y Oliván, no sé si la mismísima presidenta, reiteran una y otra vez que no hay un problema de salud pública, solo medioambiental, aunque haya niveles de lindano solo un "poquito" por encima de los niveles legales establecidos por la normativa. Vale, no creemos alarma. Si esto no es un problema de salud pública la presidenta y los consejeros citados podían seguir el ejemplo de D. Manuel y coger el toro por los cuernos, ya me entienden. Seguro que los habitantes de la zona pondrían el botijo a su disposición para que en público avalasen que no hay ningún problema de salud pública, solo medioambiental. Es una sugerencia bienintencionada para conseguir la tranquilidad de los afectados. Profesor de universidad
____________________________________________________________________________________________________Ver video, Lindano en el río Gállego. aragontelevision. 29/09/14.