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Usando etiquetas RFID* se puede detectar una posible contaminación alimentaria

23 noviembre, 2018
Reutilización de etiquetas RFID para ayudar a prevenir intoxicaciones alimentarias. noticiasdelaciencia.com. 23/11/18. Unos investigadores han desarrollado un sistema inalámbrico que aprovecha las baratas etiquetas RFID, que ya se hallan en cientos de miles de millones de productos, para detectar la posible contaminación de los alimentos, sin que sea necesario ninguna modificación de hardware. *RFID o identificación por radiofrecuencia (del inglés Radio Frequency Identification) (Leer más en WP)
Usando etiquetas RFID* se puede detectar una posible contaminación alimentaria
Una etiqueta RFID EPC en uso por Wal-Mart
Los creadores de este sistema simple y ampliable, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en la ciudad estadounidense de Cambridge, esperan poner al alcance del gran público una capacidad de detección del estado de los alimentos que hasta ahora era casi exclusiva de laboratorios.
Las intoxicaciones alimentarias han protagonizado titulares en todo el mundo por causar daños a la salud y muertes casi cada año durante las últimas décadas. En 2008, por ejemplo, 50.000 bebés en China fueron hospitalizados después de comer un preparado infantil adulterado con melamina, un compuesto orgánico usado para fabricar plásticos, el cual es tóxico en grandes concentraciones. Y en abril de este año, más de 100 personas en Indonesia murieron por consumir bebida alcohólica contaminada, en parte, con metanol, un alcohol tóxico usado habitualmente para diluir los licores en venta en los mercados negros de todo el mundo.[Img #53596]Valiéndose de etiquetas RFID ya disponibles en muchísimos productos, el nuevo sistema inalámbrico es capaz de detectar una posible contaminación alimentaria. (Foto: cortesía de los investigadores, editada por MIT News)
El sistema ensayado por el equipo de Unsoo Ha, Yunfei Ma, Zexuan Zhong y Tzu-Ming Hsu, se llama RFIQ e incluye un lector que detecta cambios diminutos en las señales inalámbricas emitidas desde las etiquetas RFID, cuando estas interactúan con el alimento. Para este estudio, se centraron en preparados infantiles y alcohol, pero en el futuro, los consumidores podrían disponer de su propio lector y del software para llevar a cabo detecciones de seguridad alimentaria antes de comprar un alimento. Sistemas de este tipo podrían ser también puestos en servicio en la trastienda de supermercados o en neveras inteligentes, para interrogar continuamente una etiqueta RFID y así detectar automáticamente el deterioro de los alimentos.
El enfoque de diseño del nuevo sistema se basa en el hecho de que ciertos cambios en las señales emitidas desde una etiqueta RFID corresponden a niveles de ciertos agentes contaminantes dentro de ese producto. Un modelo de aprendizaje automático "aprende" esas correlaciones y, ante un nuevo material alimentario, puede predecir si este es puro o está contaminado, y si lo está, con qué concentración. En los experimentos, el sistema detectó un preparado infantil envenenado con melamina con una precisión del 96 por ciento, y alcohol diluido con metanol con una precisión del 97 por ciento.