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Un ranking de residuos químicos en frutas y verduras medidos por la Dirección de Alimentos de EEUU

21 junio, 2012
Manzanas, apio y pimientos, las frutas y verduras con más pesticidas. tiempo.infonews.com. 21/06/12.Es un ranking basado en los datos de residuos químicos medidos por la Dirección de Medicina y Alimentos de los Estados Unidos. La cebolla y el maíz son los menos contaminados. Crece el consumo de orgánicos en la Argentina. Si viaja a los Estados Unidos, evite comer manzanas. La advertencia no refiere a pensamientos mágicos y, en caso de ignorar el consejo, usted no será depositado o depositada en un ataúd de cristal por siete enanos de disímil comportamiento.
Un ranking de residuos químicos en frutas y verduras medidos por la Dirección de Alimentos de EEUU
Frutas varias
(Sertox)
El Grupo de Trabajo de Medio Ambiente de ese país difundió su ranking 2012 de productos agrícolas más contaminados. La nómina, llamada “La docena sucia”, la domina la fruta con la cual se produce la sidra.El reporte se hace todos los años con datos de residuos de pesticidas recolectados por el Departamento de Agricultura de la Dirección de Medicinas y Alimentos de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) y, a pesar de que algunas frutas y verduras cambiaron de lugar en la lista, los integrantes se mantienen de forma consistente desde el informe de 2011.La nómina la completan el choclo, el ananá, la palta, la col, las arvejas, los espárragos, el mango, la berenjena, el kiwi, el melón y las papas dulces (batatas y camotes).Los efectos crónicos en la salud de la ingesta de pesticidas no han sido del todo estudiados, pero Chensheng Lu, un profesor asociado de biología de exposición al medio ambiente en la Escuela de Salud Pública de Harvard, dijo que las toxinas parecen estar conectadas a una alta prevalencia de enfermedades, incluido el cáncer. Y algunos estudios sugieren que la ingesta de pesticidas, especialmente en el estado prenatal, pueden provocar problemas de desarrollo neurológico en los bebés. En ese sentido, el Grupo de Trabajo de Medio Ambiente también destacó la importancia de acelerar la prueba de comida de bebés y pidió a la Agencia de Protección Ambiental enfocarse en reducir la exposición a los pesticidas organofosforados permitida para los estadounidenses, en especial, a los niños. A su vez, recomendaron a los consumidores adquirir productos orgánicos, es decir, alimentos producidos con materiales de origen animal o vegetal en lugar de químicos.“Con un organismo enfermo tenes dos caminos: mantenerlo con antibióticos o prevenir dándole un buen sitio de crecimiento y la tierra también es un organismo vivo.” La “Bio Chef” María Calzada hace 23 años que está al frente de “El Rincón Orgánico”, el primer comercio especializado en alimentos ecológicos de Argentina y Latinoamérica, que también ofrece un bio bar cultural, asesoramiento personalizado y la realización de caterings orgánicos, entre otras cosas. Además, ella y su marido (el poeta, compositor y periodista, Alberto Pipo Lernoud) llevan más de 30 años de militancia por la biodiversidad.María cree que existe en la actualidad “mucha inquietud y un despertar” de la alimentación orgánica, sobre todo en jóvenes y recordó que en 1998, la Argentina fue el país estrella en la Biofach, la feria de orgánicos más importante del mundo, realizada en Alemania. En diálogo con Tiempo Argentino, elogió este tipo de alimentación porque “sabes lo que estás comiendo y quién lo produjo porque el alimento tiene espíritu desde el inicio y lo mantiene hasta la mesa del consumidor”.La especialista también alertó que, en la actualidad, “un pollo convencional sale al mercado en 45 días. Son animales que están hacinados en galpones y se les corta el pico para que no se lastimen entre ellos. Un pollo casero, en cambio, duerme en perchas, tiene su espacio, toma aire y sol, come buena comida y duerme. Puede salir al mercado entre 90 y 120 días.” Y que los tomates producidos en forma convencional “tienen 45 pasadas de pesticidas y quedan de 7 a 13 registros de esas sustancias al llegar a la boca del consumidor”.