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Spilotes sulphureus, una serpiente arbórea de la Amazonía con dos tipos de venenos

1 agosto, 2018
Esta impresionante serpiente sudamericana tiene dos tipos de venenos. nmas1.org. 01/08/18. La Amazonía es un lugar hermoso pero peligroso. Científicos de la Universidad de Northern Colorado han encontrado una serpiente arbórea con dos tipos de venenos, uno para mamíferos pequeños como los roedores y otro que ataca a pájaros y lagartos. El estudio ha sido publicado en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences.
Spilotes sulphureus, una serpiente arbórea de la Amazonía con dos tipos de venenos
Spilotes pullatus
(SerTox)
Flickr
"Otras serpientes arbóreas, cuando se alimentan de mamíferos, usan la constricción", dice Stephen Mackessy en la Universidad del Norte de Colorado, que estudió el veneno producido por la especie llamada Spilotes sulphureus. "Estas serpientes resoplonas del Amazonas no son muy buenas constrictoras, por lo que están en desventaja", dice.
Sulditoxina y Sulmotoxina 1 Pero Mackessy descubrió que el veneno de las serpientes les otorga un tipo diferente de ventaja. El hallazgo ocurrió luego que el investigador y su equipo extrajeran el veneno de tres serpientes resoplonas del Amazonas, y luego analizaron las toxinas presentes. También probaron la dosis que los lagartos o los mamíferos podían soportar usando lagartijas y ratones domésticos.
Los científicos encontraron dos toxinas: sulditoxina, la cual es altamente tóxico para los lagartos y las aves, pero no para los mamíferos (incluso cuando la dosis es 22 veces más alta que la que se obtendría por una mordedura); y sulmotoxina 1, que funciona al revés, es letal para los mamíferos pero no para los pájaros o lagartos.
Mientras que otras serpientes han desarrollado neurotoxinas específicas en su veneno, esta serpiente de hasta 2,7 metros de largo es a primera que ha demostrado ese patrón, dice a New Scientist, Bryan Fry de la Universidad de Queensland en Australia, que no participó en la investigación.
Una posible explicación Mackessy dice que con el tiempo, la presa natural de esta serpiente pudo haber estado desarrollando resistencia a su veneno. Algo que a su vez, hizo que la serpiente desarrolle nuevas toxinas.
Para estudiar el proceso, Mackessy y sus colegas construyeron un árbol evolutivo para rastrear ambas toxinas a través de las familias de serpientes con colmillos frontales y colmillos posteriores. Descubrieron que la sulditoxina (para lagartos) probablemente evolucionó primero, y la sulmotoxina 1 (para mamíferos) llegó más tarde. Fry está de acuerdo, ya que las lagartijas son presas más comunes que los mamíferos para estas serpientes.
El año pasado un equipo de paleontólogos de Sudáfrica detectó la presencia de glándulas venenosas en el fósil de un vertebrado que vivió hace unos 260 millones de años. Este animal sería el vertebrado venenoso más antiguo conocido hasta la fecha. 
 
Victor RománEsta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma
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