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Siempre se pierde en la carrera contra las drogas sintéticas, adulteradas y por internet

20 septiembre, 2013
Europa acelera la persecución del tráfico de drogas sintéticas. Por Lucía Abellán Hernández. elpais.com. 17/09/13. La UE endurece las sanciones y elimina trabas que alargaban el proceso dos años. Estas sustancias se utilizan en la industria y su número se ha triplicado desde 2009.Europa lleva años luchando contra las drogas tradicionales, pero tiene enormes dificultades para combatir el fenómeno de las nuevas drogas. Se trata de sustancias legales, en la mayoría de los casos sintéticas, que provocan efectos muy similares a los de los estupefacientes clásicos. Leer artículo reciente relacionado:  La OEDT registró más de 70 nuevas drogas sintéticas en el mercado europeo, sólo en 2012
Siempre se pierde en la carrera contra las drogas sintéticas, adulteradas y por internet
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Para frenar ese consumo, básicamente asociado a los jóvenes, Bruselas propone endurecer su persecución, de forma que puedan retirarse rápidamente del mercado en cuanto se detecte que se emplean con fines psicotrópicos. En algunos casos esos productos se presentan como algo tan inocuo como aromas o sales de baño.
La Comisión Europea ha dado a conocer este martes un proyecto para activar un mecanismo rápido que permita bloquear la distribución de determinadas sustancias —legales y aparentemente destinadas a otros fines— que circulan por Internet. El objetivo es que esa alerta temprana abra la vía para prohibir la venta “en un plazo de semanas” para los casos más graves y con un máximo de 10 meses en los más leves, según explicó la vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia y Ciudadanía, Viviane Reding, en la presentación de esta iniciativa. En la actualidad, los procesos se demoran una media de dos años.
El peso de estas drogas en el consumo global es aún reducido, pero crece con rapidez. Alrededor del 5% de los jóvenes europeos las ha probado alguna vez, según los datos presentados por Reding, que alerta de que las cifras pueden estar infraestimadas (y desfasadas, porque corresponden a 2011). Hay países donde ese porcentaje llega a dos dígitos (por ejemplo, Irlanda, con el 16%), aunque en España la cifra coincide con la media comunitaria. Combatirlas es complejo. “Muchas veces se presentan como sales de baño, fertilizantes de plantas, inciensos… y se venden en Internet o en tiendas especializadas”, explica Ana Gallegos, jefa de la unidad para este tipo de sustancias que existe en el Observatorio Europeo de Drogas. Es este organismo, una agencia dependiente de la UE, el encargado de dar la alerta temprana cuando se detecta un producto nocivo. Otra dificultad es que las webs sortean las posibles prohibiciones con una descripción del producto completamente alejada del fin psicotrópico.
“Las drogas no se detienen en las fronteras. El 80% de estas sustancias se detectan en más de un Estado miembro”, ilustró Reding para defender una estrategia común en la UE. El problema hasta ahora no es tanto la identificación del peligro como la activación de las medidas para neutralizarlo. La detección de un estupefaciente se realiza con rapidez, a veces en un mismo día, pero prohibirlo requiere una larga cadena de decisiones que pasa por la Comisión Europea y por los Estados miembros y que da margen a una intensa distribución durante ese periodo. Con el nuevo modelo, si se identifica un riesgo elevado, se puede prohibir temporalmente la distribución, a la espera de evaluar con más detenimiento si es necesario erradicarlo completamente del mercado o no.
El número de nuevas sustancias detectadas en la UE se ha triplicado entre 2009 y 2012, hasta una media de 73 al año. Los efectos que provocan en el consumidor son muy similares a los de estupefacientes como la cocaína, la heroína o el cannabis, pero no están fiscalizados y, por tanto, no se puede penalizar el acceso. Si prospera el cambio legal al que aspira la Comisión Europea, se podrán perseguir penalmente, al igual que las drogas legales, con un mínimo de 10 años de prisión para casos de crimen organizado, el más grave de los supuestos. Para tráfico a pequeña escala, las penas pueden llegar a tres años y, si la distribución es más cuantiosa, entre 5 y 10 años.
“Las nuevas drogas son todas aquellas que no figuran en la convención de la ONU. Tienen efectos muy similares a las drogas tradicionales, pero el precio es mucho más reducido y se pueden adquirir legalmente. Es imprescindible ponerles freno”, alerta Ignacio Calderón, director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. Este experto añade otro problema: con los trámites tan prolongados para ilegalizarlas, los fabricantes suelen introducir pequeñas modificaciones en la composición que permiten seguir vendiéndolas legalmente con otra etiqueta cuando la prohibición llega a la sustancia detectada.
El cerco que ha aplicado la UE a estas nuevas drogas no ha resultado, de momento, muy eficaz. Desde 2005, los Estados miembros han notificado 1.300 de estas sustancias a la agencia europea contra la drogadicción. Y en lo que va de año, se están detectando al menos dos cada semana. Sin embargo, solo nueve han sido objeto de restricciones y persecución penal desde 1997. Una de ellas, denominada 5-IT, ha causado la muerte de 24 personas en cuatro países comunitarios solo entre abril y agosto de 2012, según datos de la Comisión. Y otra que imita a la anfetamina —4-MA— está detrás de una veintena más de fallecimientos entre los años 2010 y 2012. El consumo de estos productos puede provocar también psicosis, delirios, taquicardias, problemas psiquiátricos y transmisión del sida o de la hepatitis C.
Uno de los principales obstáculos para combatir este fenómeno radica en el canal de distribución. La mayoría de las ventas se realiza por Internet y la UE no tiene la capacidad de cerrar esas webs, mucho menos si, como suele ocurrir, están radicadas fuera del territorio comunitario. “Es un desafío”, admite la experta de la agencia europea Ana Gallegos.
“Hay que agilizar todos los trámites para perseguir esas drogas y que las autoridades estén al tanto de lo que se ofrece en Internet”, sugiere Francisco Recio, director general de Proyecto Hombre. Además de la compra individual, algunos distribuidores adquieren el producto al por mayor en la Red y lo distribuyen en lugares frecuentados por los jóvenes, como discotecas, abunda este experto. “Es importante actuar en materia de prevención para evitar que los jóvenes accedan a la droga por esa vía”, añade Recio.
Frente a la actual regulación, que solo ofrece la opción de prohibir radicalmente la distribución o mantenerla para todos los públicos, las nuevas reglas discriminarán si el comprador requiere la sustancia para fines industriales y, en ese caso, se podrá mantener abierto el canal de distribución, de forma que solo lo utilicen profesionales. “Una quinta parte de estos componentes se destinan a usos industriales”, precisó la comisaria de Justicia, que intenta tranquilizar al sector sobre posibles problemas de abastecimiento con las nuevas reglas. Pese a todo, será difícil compatibilizar ese veto al consumo psicotrópico con el visto bueno a otros usos y, sobre todo, impedir el tránsito de un canal a otro.
Tras el análisis de riesgos que debe realizar el Observatorio contra la Droga, las autoridades comunitarias podrán decidir restringir o vetar la venta, si el riesgo asociado al consumo de esas sustancias es moderado, y perseguirla penalmente si el riesgo es elevado.
Reding urge al Parlamento Europeo y a los Estados miembros a que alcancen pronto un acuerdo sobre esta regulación, que requiere su visto bueno. “Tenemos la responsabilidad de actuar; se trata de salvar vidas”, subrayó la vicepresidenta de la Comisión.

Leer también: Se compra por Internet, llega en un sobre a casa. Por Pol Pareja Coca. . elpais.com.17/09/13.Las autoridades persiguen sin éxito una web que trafica con 6.740 estupefacientes.El negocio mensual en esta página similar a eBay ronda el millón de euros.Pedro (nombre ficticio), madrileño y diseñador gráfico de 32 años, lleva días pendiente del correo. Escudriña las cartas de su buzón una por una, buscando un sobre que no está a su nombre. Finalmente, un jueves, recibe la carta indicada. La abre y ahí está lo que llevaba esperando durante días: dos gramos de cocaína envasados en una pequeña bolsa al vacío. “Esta calidad es prácticamente imposible de conseguir aquí en Madrid”, explica satisfecho.
Hace años que consume cocaína esporádicamente los fines de semana y, desde hace unos meses, apenas llama a su camello. Tal y como hizo antes con la ropa o con los libros, ahora las drogas también las compra en Internet. Lo hace en Silk Road (Ruta de la seda, en su traducción), una web con una estructura parecida a Amazon o eBay en la que, de más de 10.000 productos a la venta, 6.470 son estupefacientes. Un supermercado de la droga que hasta la fecha ha conseguido escapar de la justicia, ya que nadie sabe quién lo gestiona ni desde dónde opera, y en el que se puede comprar de todo: desde marihuana hasta pastillas de éxtasis, pasando por cocaína, heroína, LSD u otras sustancias.
Esta inmensa infraestructura que pone en contacto a consumidores y vendedores de droga de todo el mundo desde febrero de 2011 no deja de crecer gracias al boca a boca. Las ventas mensuales en el sitio rondan los 1,2 millones de dólares (900.000 euros) y existen unos 150.000 usuarios activos, según el único estudio sobre el tema, publicado en julio de 2012 por la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg (EE UU). Nicolas Christin, experto en seguridad cibernética y autor del estudio, afirma que los productos a la venta aumentan continuamente. “Se han doblado los vendedores y los productos disponibles desde que publicamos el estudio”, explica.
¿Cómo consigue este supermercado online de la droga escapar de la justicia? La supervivencia de Silk Road se basa en dos factores. El primero es el navegador con el que funciona. Solo se puede acceder a través de Tor, un navegador que impide rastrear la dirección IP y que goza de gran popularidad entre los disidentes de países como China, Irán o Siria, en los que existen fuertes limitaciones a la hora de navegar. Curiosamente, este navegador fue impulsado y financiado por la Marina de Estados Unidos para proteger sus comunicaciones.
El segundo aspecto clave es el método de pago. En Silk Road no se paga con ninguna divisa al uso sino con bitcoins, una moneda virtual, encriptada e independiente de Gobiernos, bancos o empresas de procesamiento de pagos que está teniendo un enorme éxito en los últimos meses. Teniendo en cuenta las ventas mensuales en Silk Road, se calcula que actualmente es el sitio web en el que más se usa esta moneda.
Nadie sabe dónde está localizado el servidor de Silk Road, ni quiénes son sus administradores, que se embolsan por cada venta comisiones de entre el 6% y el 10%. Se estima que los creadores —o el creador— ingresan unos 92.000 dólares (68.000 euros) cada mes en este concepto: 1,1 millón de dólares al año (822.000 euros). EL PAÍS intentó contactar con los administradores pero no obtuvo ninguna respuesta. Los vendedores particulares tampoco son fáciles de rastrear: suelen desaparecer cada dos o tres meses y los productos rara vez están más de tres semanas a la venta. Un senador estadounidense, Charles Schumer, pidió públicamente a las autoridades en junio de 2011 que hicieran algo para acabar con la web. “Es el intento de vender drogas online más descarado que he visto en años luz”, declaró. Dos años después, sin embargo, la página sigue funcionando. “Hasta la fecha, se ha demostrado que los esfuerzos policiales para acabar con Silk Road han sido completamente en vano”, explica Christin. Fuentes de la Brigada de Estupefacientes afirman que están al corriente de que los bitcoins se usan para comprar drogas en Internet, pero no se pronuncian respecto a si conocen la web.
Correos ha detectado en lo que va de año 129 casos de envíos con droga en su interior. “Todos pasan por un escáner, pero en ellos no solo buscamos droga sino que es un protocolo de seguridad”, explican. “Cuando la policía tiene sospechas de que hay droga en un envío se hace un seguimiento hasta la entrega. En ocasiones a los agentes les interesa más saber quién recibe estos paquetes antes que interceptarlos”, remacha.
El éxito de Silk Road radica, según sus usuarios, en la calidad del producto. Los dos gramos que ha recibido Pedro por correo le han costado 190 euros, un precio bastante superior al que se pagaría en la calle por esa cantidad (entre 100 y 120 euros). Sin embargo, la mercancía comprada por este madrileño en Internet tiene un 87% de pureza frente al 40%-60% que suele tener la cocaína en España, según los análisis de Energy Control. “Al comprar directamente al productor, la droga viene sin cortar”, explica Pedro, sentado en la mesa del comedor de su casa mientras pesa la droga en una báscula digital. “Al fin y al cabo, sale rentable. Además, al comprar pequeñas cantidades tampoco es muy arriesgado”.
Leer también; La droga multiplica su veneno. Por Arturo Checa. lasprovincias.es. 20/09/13. Las partidas de estupefacientes adulteradas en la Comunitat se triplican en el último año. Los análisis desvelan la presencia de anestésicos, medicamentos retirados y hasta amoniaco entre las sustancias empleadas para elaborar las dosis.
«Drogarse siempre es un riesgo. Estar al borde de la tumba. Pero nunca como hoy había significado algo más parecido a jugar a una ruleta rusa». La tradición marca que en la mortal práctica sólo se introduce una bala en el cargador de un revólver con capacidad para seis. La pistola pasa de mano en mano entre los participantes, que hacen girar el tambor y aprietan el gatillo por turnos. Hasta que uno dispara. Imaginen que practican el macabro juego con un arma en la que sólo caben cuatro balas. Y que tres proyectiles están en su lugar. Esa es hoy la posibilidad de caer desplomado si se apunta uno al siniestro juego de la ruleta rusa de la droga en la Comunitat Valenciana.La frase que abre esta información pertenece a un policía nacional de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) con casi dos décadas de experiencia en la lucha contra el narcotráfico. «La crisis afecta a todo el mundo. Incluidos los traficantes. Y todo lo que esté en su mano para ampliar su margen de beneficio con la base de la droga, lo harán». Fuentes de la Policía Nacional y de Sanidad Exterior de Valencia y Madrid consultadas por LAS PROVINCIAS constatan una alarmante realidad: hoy en día, tres de cada cuatro partidas de droga intervenidas en la Comunitat están adulteradas.El porcentaje es especialmente grave si se compara con el registrado hace poco más de un año. Entonces, la presencia de alijos en mal estado en la región seguía una proporción de sólo uno de cada cuatro, según indicaron las citadas fuentes.La primera voz de alarma ya la dio a primeros de año el proyecto Energy Control de la ONG Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD). Según sus análisis, sólo un 3,6% de las dosis de cocaína y un 1,6% de las de anfetaminas que se consumen en España no habían sido adulteradas y permanecían totalmente puras.
Efectos «imprevisibles»
La cocaína es la reina de la adulteración. Es la droga en la que más sustancias de corte se utilizan para transformar la base del estupefaciente en dosis. Las menos ‘contaminadas’, las drogas sintéticas como éxtasis, anfetaminas o LSD. En la coca, los expertos han detectado hasta un elemento potencialmente dañino para el adicto: amoniaco.Este compuesto químico es el medio más utilizado para transformar la cocaína en crack, la modalidad fumada del polvo blanco. «Muchos traficantes están empleándolo ahora para aumentar el número de dosis que se extrae de cada kilo de pasta de droga», subraya un analista de Sanidad Exterior.Pero no sólo el amoniaco viaja camuflado entre los compuestos puros de la droga en el último año. En los laboratorios se ha detectado la presencia de anestésicos locales y hasta medicamentos como paracetamol u otros retirados del mercado. Es el caso del analgésico ‘fenacetina’, sacado del circuito farmacológico por presentar serios efectos nocivos sobre el hígado.Los análisis también han detectado la presencia en las partidas de estupefacientes intervenidos en la Comunitat Valenciana de fármacos antiparasitarios empleados en veterinaria.«No toda la droga adulterada es potencialmente letal para los adictos. Aunque muchas de estas sustancias tienen potentes efectos secundarios, además del peligro de introducir en el organismo sustancias sin conocer si la prescripción es apta para el individuo. Sus consecuencias a nivel psicológico o neuronal son imprevisibles», indica el mismo experto de Sanidad Exterior.Sólo un ejemplo: el antiparasitario para animales detectado en algunas dosis de droga tiene innumerables efectos en seres humanos. Con un consumo continuado pueden ocasionar fiebre alta, dolor muscular, afecciones al sistema nervioso y problemas gástricos.
Cal y matarratas
La mayor adulteración de la droga no es la única consecuencia que la crisis está teniendo sobre el narcotráfico. La Memoria Anual de la Fiscalía sobre 2012 ha advertido estos días de la «cada vez mayor frecuencia» del empleo de personas como ‘mulas’ o ‘correos’ para introducir droga por la Comunitat.«Ha habido veces en las que hemos detectado cocaína cortada con tiza. O incluso una sustancia que se vende como coca y que es poco más que polvos de talco. No sólo juegan con la salud de los adictos, sino que los estafan», señala uno de los policías consultados.Los escasos escrúpulos de los mercaderes de muerte del mundo del narcotráfico no es la primera vez que quedan demostrados. Hace algunos años, cinco ciudadanos dominicanos fueron detenidos en Gijón por montar un laboratorio de droga en el que fabricaban speed y cocaína. Sus dosis eran veneno en cuentagotas: llegaban a adulterar la droga con cal y con matarratas.El año pasado, la Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias ya alertó de una creciente tendencia en la Comunitat: un aumento del autocultivo de hongos alucinógenos por parte de particulares, como consumo ‘asequible’ de estupefacientes, a través de kits y efectos comprados en internet. Bombas en potencia, al desconocer los consumidores la cantidad de principio activo que contiene cada hongo.