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Recordando la Catástrofe de Courrières: 10 de marzo de 1906

10 marzo, 2017
La Catástrofe de Courrières fue el peor accidente minero registrado en Francia y Europa, y que provocó la muerte de 1.099 mineros (incluyendo muchos niños) en el norte de Francia, el 10 de marzo de 1906. Al parecer sólo superado por la tragedia ocurrida en China, en la mina de carbón Benxihu, ocurrida el 26 de abril de 1942, en la que murieron 1.549 mineros. Fue una explosión causada por la ignición de polvo de carbón cuya causa no fue conocida, y que devastó totalmente la mina. 
Recordando la Catástrofe de Courrières: 10 de marzo de 1906
Le petit Journal (26/03/1906)
El accidente dio una cifra oficial de 1.099 víctimas, de los cerca de 1.800 mineros que se encontraban ahí aquel día, pero el número real fue probablemente superior en razón de la presencia de trabajadores "irregulares", cuyos decesos no fueron imputados a este accidente. Además, la mayor parte de los obreros murieron asfixiados o quemados por las ráfagas ardientes de gas tóxico. Solamente 576 mineros consiguieron escapar de la catástrofe. Al informe debe añadirse aún la muerte de al menos 16 rescatistas que intervinieron bajo precarias condiciones de higiene y seguridad.
La conmoción que siguió a la polémica sobre la gestión del auxilio fue el origen de un gran movimiento de huelga. El 13 de marzo, tras las exequias de las primeras víctimas, en la fosa común de Billy-Montigny, bajo una tormenta de nieve, en presencia de 15.000 personas, el director de la compañía fue recibido con abucheos y gritos de "¡asesino!" y tuvo que marcharse rápidamente. 
La multitud gritó "¡Viva la revolución! ¡viva la huelga!". Al día siguiente, los mineros rehusaron regresar al fondo de la mina. Los sindicatos convocaron a una huelga. El movimiento se extendió a todos los sitios mineros de Francia e incluso a Borinage (Bélgica). El 16 de marzo, 25.000 obreros se declararon en huelga, cifra que ascendió a 60.000. Los incidentes se multiplicaron entre los huelguistas y quienes no lo eran, pero también se desató una pugna entre los partidarios del "Sindicato Viejo", dirigido por Émile Basly, y el "Sindicato Joven", afiliado a la CGT y dirigido por Benoît Brotchoux. Frente a los mineros encolerizados, George Clemenceau, entonces ministro del interior, movilizó 30.000 oficiales y soldados y envió trece trenes con militares. Hubo numerosas detenciones.