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Realizan estudios médicos a trabajadores del subte (linea B) expuestos al asbesto

12 junio, 2019
Análisis clínicos a 200 trabajadores del subte. Por Nicolás Romero. pagina12.com.ar. 12/06/19. Buscan determinar si son afectados por el asbesto presente en los vagones. Desde hace un año los trabajadores de la línea B denuncian que los vagones comprados por Macri en España contienen el producto que es cancerígeno.Leer relacionado: Tuvieron que retirar vagones del subte (linea B) porque tenían asbesto… que negaron que tuvieran
Realizan estudios médicos a trabajadores del subte (linea B) expuestos al asbesto
Estación Plaza Italia
Los primeros resultados estarán en los próximos días.Los primeros resultados estarán en los próximos días. 
Imagen: Leandro TeysseireLos trabajadores de la línea B de subterráneos se están sometiendo a estudios médicos para saber si fueron afectados por el amianto que hay en las formaciones. Los análisis llegaron después de que en diciembre pasado Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) reconociera lo que los trabajadores del subte ya sabían, porque lo habían denunciado un año antes: en las formaciones del ramal que une las estaciones Leandro N. Alem y Juan Manuel de Rosas hay asbesto (aunque los estudios de las piezas que enviaron a analizar los metrodelegados a la Universidad Nacional del Sur (UNS) muestran que también hay en otros ramales). El material altamente contaminante actúa como un asesino silencioso: la inhalación de sus fibras puede producir desde asbestosis, una enfermedad crónica y sin cura de las vías respiratorias, hasta cáncer de pulmón. En los próximos días estarán los primeros resultados.
“Esta semana nuestros médicos se deberían encontrar con los médicos de Metrovías y la ART para evaluar los estudios de los 100 compañeros de los talleres de Rancagua y Villa Urquiza que se sometieron a análisis en el Hospital Británico”, explicó el secretario de Salud Laboral y Condiciones en el Medio Ambiente de Trabajo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (Agtsyp), Francisco Ledesma.  
Los estudios, tomografía de tórax, radiografía y espirometría, fueron realizados porque la policía de trabajo intimó a la empresa a efectuarlos. Pero, en paralelo, el gremio, en un acuerdo con el Hospital Tornú y el Instituto (de Tisioneumonología) Vaccarezza que funciona en el Hospital Muñiz y depende de la Universidad de Buenos Aires, también realizó análisis y estudios médicos a cincuenta trabajadores del subte cuyos resultados serán evaluados en estos días. Luego de que los profesionales le hagan una primera devolución a los trabajadores analizados, le informarán al gremio si hubo casos positivos por asbestosis.
“Entre esos cincuenta compañeros hay cuarenta que tienen entre quince y veinticinco años de antigüedad, por lo que los especialistas nos aconsejaron hacer un primer corte. Porque en esa franja de antigüedad es donde más se puede encontrar un indicio temprano de asbestosis, ya que es una enfermedad que tiene un desarrollo muy lento, de entre 20 y 40 años luego de la exposición”, explicó Ledesma.
El material contaminante se detectó en los vagones CAF 5000, que circulaban en la B, que había comprado Mauricio Macri cuando era jefe de gobierno porteño al Metro de Madrid, donde se registraron casos de cáncer entre trabajadores.
Sin embargo, el informe de las muestras que envió el sindicato a analizar a la UNS fue concluyente y más preocupante: no solo había en los CAF sino que hay rastros de asbesto en los coches  Mitsubishi de la B, los Gee-Caf de la línea E, los Nagoya y General Electric de la Línea C, en los Fiat de la E, en los Siemens de la H, en el techo del cuarto de descanso de conductores del Premetro, y en frenos de escaleras mecánicas, principalmente de la línea E y D.
“Queremos que los especialistas que designamos monitoreen los estudios porque no cualquier médico puede interpretar los resultados. Los análisis que se deben realizar requieren de técnicas especiales. No es lo mismo una radiografía común que una para buscar rastros de asbesto. Lo mismo pasa con la espirometría, que no es ni la de un deportista ni la de un fumador, y con la tomografía. Requieren de un protocolo específico”, detalló Ledesma.
Al mismo tiempo, el delegado explicó que los resultados de los estudios efectuados por la empresa, así como los análisis sobre las distintas piezas de las formaciones, de las cuales el 67 por ciento dieron positivo en amianto, deben “ser plasmadas en un acta”. “Hasta ahora cada vez que llegamos a una audiencia en el Ministerio de Trabajo tenemos que discutir todo de nuevo porque no labran actas”, remarcó el metrodelegado. 
Y agregó que “tienen que convocarnos para informarnos cuáles son las piezas que tienen asbesto y cuál va a ser el proceso de trabajo para reemplazarlas. Nosotros queremos una flota nueva, pero eso va a llevar varios años, mientras tanto hay que tener un protocolo para desamiantizar”.
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Leer también: Retiran formaciones de la línea B del subte porque se sospecha que tienen amianto. diarioz.com.ar. 10/06/19. Varias formaciones de la línea B del subte porteño fueron retiradas de circulación por temor a que haya amianto en los trenes. Según la empresa Metrovías, se tomaron muestras a la espera de resultados. Un año atrás, Subterrános de Buenos Aires SA (SBASE), que depende del Ejecutivo, retiró tres formaciones CAF 5000, luego de la confirmación de que esos coches tenían asbesto.Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mueren 100.000 personas al año por causas relacionadas con estar cerca del amianto. 
“El retiro de formaciones se dio desde la denuncia que presentó la Agtsyp el año pasado sobre la presencia de asbesto en los CAF 5000”, expresó Enrique Rositto, secretario de Prensa del gremio de trabajadores del subte y premetro, Agtsyp, a Diario Z.
Desde el gremio de los trabajadores de subte también aseguraron a este diario que al menos ocho formaciones de la línea B fueron retiradas, esta semana, para efectuar estudios por nuevas sospechas de amianto en los trenes: estos coches se suman a los tres CAF 5000 ya sacados de circulación el año pasado.
A su vez, Rositto agregó que varios trabajadores se están realizandos estudios en el Hospital Británico. El temor del personal viene a raíz de varias noticias que llegaron de Madrid, España, donde se compraron las formaciones para la línea B. En mayo de 2018, Antonio Morán Canseco, un mecánico de los talleres de la red del metro que limpiaba los disruptores, murió. Tras una ardua investigación se supo que una de las piezas de los trenes contenía amianto. En octubre de ese mismo año, una nueva víctima: Julián Martín Rebate, el primer trabajador de la compañía española en ser diagnosticado con asbestosis, un cáncer pulmonar causado por la inhalación de polvo de asbesto, presente en las fibras del amianto.
Los trabajadores, en tanto, indicaron que no repararán formaciones sospechadas de contener asbesto, hasta que no se conozca el plan de acción propuesto por Metrovías y Sbase. “Hay que sacar el amianto. Si se hace un muestreo de las piezas y luego se reemplazan por otras sin amianto, no hay conflicto. Aunque el único plan para terminar con el amianto es cambiar la flota de trenes”, indicó, en una entrevista con La Nación, el secretario general de la Agtsyp, Roberto Pianelli.
El asbesto fue prohibido por el Ministerio de Salud en 2003 pero como se lo utilizaba como aislante sigue en varios lugares. Diez años atrás, una investigación del INTI lo detectó en 30 edificios de la Ciudad y el conurbano.
El conflicto con las formaciones que componen la flota de la Línea B es de larga data. En 2011, el entonces jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri incorporó, en una compra directa por cuatro millones de euros, formaciones al Metro de Madrid, a pesar de que ya se sabía que tendrían una vida útil de apenas 10 años. Incluso, según los trabajadores del subte, el propio manual de los vagones aclaraba que tenían amianto, dato que fue ¿olvidado? por el gobierno porteño. “Nunca se tendrían que haber comprado estos trenes, primero porque está prohibido el asbesto en el país y segundo porque también es ilegal su comercialización, con lo cual hay un desastre desde el punto de vista legal para ambos países”, había advertido Pianelli.
En marzo de 2018, los trabajadores del subte pararon el servicio. “La empresa nos decía que no queríamos trabajar y que no había asbesto”, recordó Ledesma, quien señaló que “recién en diciembre Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) reconoció la situación”.