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Prevención de intoxicaciones no intencionales en niños, desde Córdoba

3 mayo, 2014
Niños, los más vulnerables. Por Analía Reineri. lavoz.com.ar. 30/04/14. Accidentes o contaminación. Pueden ingerir productos tóxicos si confunden los envases, pero los elementos tóxicos también pueden emanar vapores que afecten la composición de los alimentos. Los niños son los más expuestos a accidentes con plaguicidas de uso doméstico o desinfectantes de amplio espectro. Por caso, existen raticidas formulados en geles –la mayoría de uso profesional– que matan por ingesta y que nunca deben estar al alcance de los más pequeños. Tampoco se deben almacenar plaguicidas de ningún tipo en envases que no sean los originales, como botellas de gaseosas que pueden confundir a los chicos. Leer más noticias sobre intoxicaciones no intencionales hogareñas
Prevención de intoxicaciones no intencionales en niños, desde Córdoba
Niños/kids
(Sertox)
Cuidar a los niños también supone “no dejar actuar toda la noche un pediculicida que en sus instrucción de uso indica dos horas”, apuntó la bioquímica especialista en Toxicología Patricia Lucero.
Por su parte, Víctor Reviglio, jefe de Oftalmología del Hospital Córdoba señaló que en el país la mayoría de los repelentes de insectos para uso dermatológico –como los que se usan para prevenir picaduras de mosquitos– contienen un componente llamado Diethyl Toluamide o “Deet”. Los fabricantes recomiendan no aplicar este producto cuando la piel presente lesiones y heridas ya que al entrar en contacto con los ojos producirá un cuadro conocido como “queratitis” o “queratoconjuntivitis”, que se caracteriza por ardor o dolor, enrojecimiento, fotofobia, lagrimeo, picazón y edema de párpados. En estos casos, se aconseja lavar con abundante agua o solución fisiológica por varios minutos, evitar automedicarse, conservar la calma y consultar con un especialista o un oftalmólogo que tomará las medidas necesarias.
¿Qué hacer?Patricia Lucero ofrece recomendaciones simples para evitar la exposición a estos insecticidas. “Hay que usarlos cuando ya no quede opción. Si uno es más exigente con la limpieza, se puede minimizar la aparición de insectos. Si eso no funciona, se puede acudir a un herbicida o un insecticida comprado en lugares habilitados y envasados legalmente. Es importante tener una etiqueta con la composición ya que si hay algún accidente, el médico puede saber de qué compuesto se trata”, dijo.
Además, enfatizó que no hay que dejarlos al alcance de los niños, deben ser usados como indican las etiquetas y no hay que limpiar pisos con agua combinada con insecticidas.
Por su parte, el ingeniero agrónomo Matías Aparicio señaló que, en lo posible, se trata de volver a medidas más saludables, como colocar un tul que rodee las cunas de los bebés o mosquiteros.
“Es necesario comprender que la convivencia con ratas y cucarachas, por ejemplo, es parte del modelo cultural de vivir en mega ciudades”, manifestó.
Agregó que cuando ya “no queda alternativa”, lo mejor es contratar los servicios profesionales de una empresa de control de plagas urbanas que debe tener un asesor técnico (ingeniero agrónomo o veterinario) y estar habilitada por el estado municipal.
Pero si la decisión es comprar un producto de venta libre, la recomendación del profesional es no almacenarlo junto con alimentos, bebidas, cosméticos. Aclaró asimismo que estos productos nunca se deben guardar en la alacena ya que pueden emanar vapores y contaminar a los alimentos.
Por otra parte, explicó que es necesario “considerar que mayor residualidad implica más tiempo en el ambiente”. “Hay productos que indican que ‘matan y sigue matando’ insectos. Eso implica más perdurabilidad. Pero esa no es una información que tenga el usuario, por eso creo que lo mejor es que los use un profesional”, añadió.
Otras sugerencias importantes para manipular estos productos son: tener la piel cubierta, protegerse los ojos; no fumar, beber o comer durante su aplicación, no aplicar en presencia de personas y animales. Más aún si se trata de niños o personas sensibles. Luego de usarlos, es necesario ventilar los ambientes y lavarse las manos con agua y jabón.
Por último, Verónica Goldaracena, médica responsable del centro de Toxicología del hospital San Roque enfatizó: “Ante la presencia de síntomas y antecedentes de haber estado expuesto a estos productos se debe acudir al médico”.
Síntomas y direcciones–Generales: debilidad.–Neurológicos: cefalea, mareos, confusión, contracciones musculares, temblores, depresión o excitación, convulsiones, coma.
  • Gastrointestinales: dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos, excesiva producción de saliva.
  • Cardiovasculares: hipotensión, hipertensión, bradicardia, taquicardia.
  • Respiratorios: rinorrea, broncorrea, broncoespasmo, dificultad respiratoria.
  • Dermatológicos: dermatitis de contacto, lesiones ampollares, acné.
  • Hematológicos: hemorragia. 
  • Otros: visión borrosa, miosis, midriasis, lagrimeo.

Dónde llamar
  • Hospital Municipal de Urgencias.Teléfonos: (0351) 427-6200/ 434-1201.
  • Hospital Infantil municipal.Teléfonos: 470-8800/ 433-5452 al 58. Conmutador: 5000 Int. 5010/11/12.
  • Centro referencial Provincial de Toxicología Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba.Guardia (0351) 458-6400 / 6406/ 6405/6500.
  • -Centro de Toxicología Hospital San Roque.Tel: (0351) Conmutador 434 – 8914/8916.