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Precopas, previa, botellón: una moda globalizada

13 octubre, 2009
1) Los jóvenes tienen un rito peligroso: La previa. Chicos, de entre 14 y 17 años, se reúnen el sábado en una casa para armar la salida, pero acompañados por una variedad increíble de bebidas alcohólicas. Por Jorge Súarez. rionegro.com.ar.05/10/09.La previa del boliche se ha convertido ya en un ritual infaltable entre los jóvenes. Esta nueva cita consiste en reunirse en algún lugar o en la casa de uno de ellos para consumir alcohol. Esto es lo más común entre chicos de 14 y 17 años. Lo hacen para prepararse y enfrentar la noche que desembocará en el boliche ya "listo" (con mucho alcohol encima) para que sea "más divertida, más larga y llena de sorpresas".

Esta nueva movilidad, que se ve tanto en Río Negro como en Neuquén, cuenta con la increíble complicidad de los padres. Es común que cada fin de semana los chicos, en grupo de no menos de 15, se reúnan en la casa de alguno de ellos, previa autorización de algún mayor, para prepararse y afrontar lo que va ser la noche del boliche.
Este nuevo rito no es lo último en la antesala de las salidas nocturnas, lo que sí resulta novedoso que se reúnan en la casa de uno de ellos con una cargamento increíble de alcohol que termina de sorprender a más de uno cuando se conoce de qué se trata esta nueva experiencia.
Todo comienza el día anterior. Cuando los grupos de amigos deciden cómo será la salida sabatina. Si hay algún cumpleaños o fiesta previa la cosa es más sencilla.
Pero si la idea es caer en un boliche bailable todo cambia. El primer paso es elegir en lugar de encuentro antes de ir a bailar. La elección no es fácil. Hay que encontrar a alguien cuyos padres no pongan demasiadas objeciones para juntarse en la casa. "La idea es que papá o mamá crea que nos juntamos para irnos todos juntos al boliche… después vemos cómo llevamos la bebida", comentó Sebastián, de 16 años.
Una vez que un padre accedió al pedido la próxima es enviar un mensaje a los celulares o al facebook al grupo diciendo: "A las 11 en lo de Gero". Luego es saber con cuánto dinero van a contar para la compra colectiva de bebidas. Esta parte es la más complicada de todas. "Hay que poner no menos de 10 pesos cada uno. Sino no alcanza para nada", dijo Macarena, de 16 años. Una vez que el dinero se juntó, viene el capítulo de decidir qué se va a comprar y dónde.
"Mirá, si van los chicos y uno de ellos es muy zarpado, podés a llegar a tomar cualquier cosa. Por eso tratamos de que cada uno diga qué quiere tomar, porque sino después se arma lío y queda mucho sin probar", agregó Sabrina, de 15 años.
Sin duda cuesta creer que este ritual tenga tantos códigos y se cumplan cada fin de semana. También cuesta creer que los chicos piensen que es una diversión y no un peligro para la salud.
Sábado a la mañana comienza el operativo compra. Muchas veces y lo que parece imposible que suceda es que los padres aceptan comprar la bebida que su hijo o hija les pide. "Es una fiesta. Él sabe que lo hacemos para divertirnos. Muchas sabemos cuando parar, pero lo chicos son lo que no tienen límites. Los chabones toman y toman y luego se dan vuelta y no saben para dónde tenemos que arrancar", dijo Camila, de 17.
Si bien resultó imposible ingresar a una de estas previas, algunos de los pibes nos contaron como son. "Mirá no hay que hacer tanto lío. Hay cosas peores… nosotros tomamos un poco y listo. Alguno se pasa de raya pero es porque no sabe tomar o no se da cuenta que si te hacés el loco vas derecho al hospital", comentó Nacho, de 16.
Si la compra la hizo un padre porque su hijo le dijo que era una fiesta en la casa de Santino o Paz es como si se hace en una casa todo está bien. La pregunta obligada es siempre la misma: "Van a estar los papás de Catalina, no?". Siempre la respuesta es afirmativa y ese es el aval para que permitan el encuentro. En realidad no es una fiesta, es la preparación para una fiesta.
Cuando este diario habló con un grupo de chicos que el último fin de semana habían armado la previa, contaron cuál había sido la compra: Fernet, Vodka, Gin, vino, Gancia, jugos, Tequila, algún energizante y gaseosas. "Uno mezcla lo que más le gusta… Un día tomo Vodka con Gancia… otro Fernet con Coca. Vale todo, pero lo bueno es no rayarse y matarse", contó Ramiro, de 17.
Pero ante toda esta preparación para armar la previa cuesta creer que sea en una casa… con los padres como controladores. La previa suele durar hasta las 2 o 3 de la mañana y luego al boliche. "Ahí ya no tomamos. Está muy controlado, pero siempre hay un amigo mayor de edad o un primo que te compra bebida, normalmente un Daikiri o una cerveza… pero nada más. Si te enganchan en el boliche te echan. Lo bueno está en la previa, donde tomamos lo que queremos", dijo Jorgelina, de 16 años.
Así es la previa. En este caso tomado desde un grupo de menores. Las hay donde ya son mayores, entre 19 a 25 años. Éstas son más dura, más largas y suelen terminar con alguien en el hospital con una intoxicación alcohólica o lastimado en una pelea.
"La previa es lo más barato para pasarla bien. Gastás menos y tomás más. Vas al ´súper´ y conseguís todo más barato para tomar tranquilo por largo rato. Armamos la jarra atómica y listo. Este trago lo armamos mezclando algún jugo de fruta, una bebida blanca, preferentemente Vodka o, Tequila y alguna pastillita (clonazepan, es la última moda ya que reemplazó al valium, lexotanil, y el prozac). Cuando llegas al boliche con una cerveza o un ´fernando (Fernet con Coca)´ terminás la noche. ¿Cómo? Y mal… después dormís todo el domingo y listo", contó Jeremías, de 19.
Sin duda que esta nueva opción para armar una salida es un peligro latente. Son chicos y pocos conscientes de lo que puede generar para su salud una excesiva carga de alcohol de la mano del descontrol.
Pero no hay que pensar que esta nueva actividad es exclusiva de los argentinos. Por ejemplo, los españoles hacen "botellón", se juntan en plazas y lugares cercanos a las discotecas a tomar bebidas alcohólicas, muchas veces adentro de los autos. En México le dicen "precopas", donde todos toman diferentes bebidas, pero la cerveza, el tequila, vodka y energizantes están al orden del día. El pregame o preparty se realiza en los Estados Unidos, al igual que el vorglühen alemán y el aperitivo de los italianos. Los jóvenes se juntan a las 19 en un bar, y alrededor de las 23 van a las discos.
A diferencia del resto, los guatemaltecos y los franceses todavía no bautizaron a la costumbre de tomar algo antes de salir, aunque religiosamente lo hacen. Lo que cambia es la apertura de los boliches, ya que lo hacen a las 19, por lo que la previa comienza mucho antes, a las 12, con 2×1 happy hours".
2) Ahora la borrachera es "previa" a la fiesta. Por Deborah  Friedmann.  elpais.com.uy.11/10/09.El INAU los detecta tomando en cercanía de boliches y salones. Ya llegan borrachos a fiestas de 15, dicen empresarios. Especialistas aconsejan diálogo y advierten sobre publicidad. Prevén iniciar capacitación al personal sanitario.
Una chica de 14 años llega intoxicada por consumo de alcohol a una fiesta de 15 y termina internada en una mutualista. Otro grupo de adolescentes ingresa ya borrachas a un boliche para mayores.
Ambas situaciones fueron contadas por padres en cartas enviadas recientemente a El País. El tema también preocupa a las autoridades.
"En 2005 la encuesta en estudiantes de liceo dio que uno de cada cuatro adolescentes de entre 13 y 17 años tenía un episodio de intoxicación por consumo de alcohol en los últimos quince días. Eso nos llamó la atención. En 2007 los que admitieron eso fueron el 40%. Realmente nos preocupa", dijo Gabriel Rossi, coordinador de la Coordinadora Intersectorial de Políticas de Alcohol (CIPA), técnico de la Junta Nacional de Drogas y psiquiatra de niños y adolescentes.La Tercera encuesta nacional sobre consumos de drogas en estudiantes de Enseñanza Media, realizada en octubre de 2007 y difundida en 2008, brinda un panorama sobre el tema. La edad promedio en que un joven uruguayo consume alcohol por primera vez es entre los 12 y los 13 años (12,8%). A los 13 más de la mitad (57%) lo hicieron y en segundo año de Ciclo Básico casi 70% lo probó.
Cuatro de cada 10 admiten haberse emborrachado en el último mes. Si se pondera el alto porcentaje de no respuesta, la proporción llega al 50%. Además, uno de cada dos jóvenes admite haber "abusado" del alcohol y tomado más de cinco tragos. Las proporciones son similares para hombres y mujeres y para jóvenes de Montevideo y el interior. En estos días, la Junta Nacional de Drogas realiza el trabajo de campo de una nueva encuesta sobre el tema en liceales.
DEBAJO DE LA MESA. "La previa" es una modalidad que se instaló en los adolescentes. Se reúnen a conversar y a tomar alcohol antes de ir a bailar, a un cumpleaños de 15 o de simplemente salir. En esas instancias es donde el Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU) detecta actualmente como "denominador común" a chicos tomando alcohol en las cercanías de boliches y de salones donde se festejan cumpleaños de 15, dijo Alejandra Pacheco, directora de Espectáculos Públicos del organismo.
"Por el tema de los controles internos y del elevado precio adentro de los locales, eligen más la opción de tomar antes, hacer `la previa`, una instancia que se extiende hasta las dos o dos y pico de la madrugada", sostuvo Pacheco.
Algunos compran la bebida en almacenes o autoservicios, aunque teóricamente no podrían venderles, un punto en que insiste ante sus asociados el Centro de almaceneros minoristas, baristas, autoservicistas y afines (Cambadu). A los inspectores les ha llamado la atención el costo de las bebidas que consumen, que a veces rondan los $ 300 o $ 400. "Ellos dicen que juntan el dinero que tienen y que compran entre cuatro o cinco", indicó.
Los inspectores tienen un contacto breve con los jóvenes, pero es el suficiente para darles algunos consejos cuando alguno se intoxica: buscar inmediatamente a un adulto, no mojar ni golpear al que está tomado y comunicarse con los padres del adolescente.
Las fiestas de 15 son otro espacio donde, según fuentes consultadas, se observa cada vez más adolescentes que toman de más. Tanto, que algunos salones optan por evitar este tipo de festejos. "Vienen después de hacer `la previa` y y tomaron de todo. Normalmente están sin comer. En cuatro oportunidades distintas tuvimos que llevarlos a internar antes de que empezara la celebración por comas etílicos", contó un empresario del sector.
"Ahora pusimos como requisito que tenemos que tener la lista de invitados con el teléfono de los padres de cada uno. Eso de por sí ya les baja algún decibel", agregó.
Al terminar esos festejos se observan los restos del consumo. Abajo de las mesas quedan petacas. Y también al descubierto otra "treta": frascos de alcohol rectificado que compran antes de ir y que introducen en las jarras de refresco, contó otro empresario del sector.
De todos modos, por más que un elevado porcentaje de adolescentes abuse del alcohol, esos jóvenes no parecen llegar frecuentemente al grado de necesitar una asistencia médica de urgencia. El Sistema de Emergencia Médico Móvil (SEMM) atendió en agosto del año pasado a 15 adolescentes intoxicados por alcohol. En el mismo mes de este año fueron 10, dijo Ricardo D`Andrea, director técnico. "Lo que me llamó la atención es que de los que vimos el año pasado, el 60% tenía 14 o 15 años. Cada vez son más chicos. Y que se repartían parejo entre hombres y mujeres", sostuvo.
Ese servicio de salud responde, en promedio, a cinco llamados por adolescentes que tomaron de más por fin de semana. En general, las situaciones se producen a la hora que cierran los boliches y en la madrugada del domingo.
En la Unidad Coronaria Móvil, en tanto, atendieron en 2008 y lo que va de 2009 a 23 adolescentes intoxicados por alcohol: una de 13 años; cuatro de 14; cinco de 15; tres de 16; cuatro de 17; y seis de 18, dijeron en la dirección técnica a El País. En ese período el total de personas que recurrieron a ese servicio por su estado tras beber en exceso fueron 286, es decir que los adolescentes representaron un 8%.
Ese no es un dato menor. En el país hay 230.000 uruguayos con un consumo de alcohol "problemático", según la última encuesta que abarcó a personas entre 12 y 65 años, efectuada por la Junta Nacional de Drogas en ciudades de más de 10.000 habitantes. "Estamos hablando de tres o cuatro estadios centenarios llenos de gente que tiene dependencia de alcohol. Y la mayoría no se tratan. Están en la casa entendiendo que tienen un consumo social, que no son alcoholistas", sostuvo Rossi.
"Cuidado con estigmatizar a los adolescentes o jóvenes. Los que más consumen son los adultos", agregó.
LO "NO DICHO". Como en otros fenómenos sociales, si en algo coinciden los especialistas es que el consumo abusivo de alcohol es una realidad multicausal. Y que en los adolescentes también influyen las características propias de esa etapa.
Por un lado, señalan que el alcohol es una droga legal y aceptada socialmente. "Hay modelos de consumo, como eso que se escucha reiteradamente decir desde un padre a un hijo: `Dejame tranquilo, que me voy a tomar un whisky`", indicó Rossi.
La psiquiatra, psicoterapeuta de adolescentes y familia y magíster en psiconeurofarmacología Laura Sarubbo, agrega otro elemento. "Yo no le puedo decir a mi hijo que no tome alcohol porque le hace mal si estoy con un vaso en la mano. Porque si no el mensaje es muy confuso", indicó.
Tampoco el mensaje es claro cuando se les insiste a los adolescentes en que no tomen alcohol, pero a su vez, cada tanto, el padre los convida con una cerveza, agregó. O si se los deja tomar dentro de la casa.
Los mensajes publicitarios también son parte del fenómeno, según Rossi. "Ahora se está infantilizando y banalizando el consumo", consideró. "Algunos muestran determinadas bebidas alcohólicas como un viabilizador de la alegría. Esa idea que a veces se transmite de que si estás bajo el efecto del alcohol lográs la diversión y si no no, me preocupa mucho. La unificación del concepto diversión-alcohol es una mezcla explosiva", sostuvo.
Además, influye en el abuso del alcohol las características propias de la adolescencia: buscar sensaciones nuevas y riesgos. Algunos creen que el tomar y tomar es un medio para romper códigos, otros para desinhibirse y muchos para sentirse parte de su grupo. "Es muy importante hablar con los jóvenes. La palabra adicto quiere decir `no dicho`. La mejor vía es sentarse y conversar con ellos. Entender qué le pasa al chico que necesita consumir esa sustancia", concluyó Sarubbo.
Las cifras
  • 230.000 Cantidad de uruguayos de entre 12 y 65 años que tienen un consumo de alcohol problemático, según encuesta oficial.
  • 12,8 Es la edad promedio en que los adolescentes uruguayos se inician en el consumo de alcohol, según la última encuesta.
  • 39% De los adolescentes consultados admitió que se había emborrachado en los últimos 15 días previos al estudio.

QUÉ BEBIDA TOMAN Y CADA CUÁNTO CONSUMEN ALCOHOLConsumo El 80% de los adolescentes consultados por la última encuesta de consumo de drogas en Enseñanza Media admitió que había tomado alcohol alguna vez en su vida. De ellos, 68% lo habían hecho en los últimos 12 meses, 51% en los últimos 30 días y 26% se habían iniciado en 2007, año que se hizo el estudio.
en 30 días De quienes habían consumido alcohol en el último mes 53% eran hombres y 49% mujeres. También era similar la proporción de adolescentes de Montevideo e interior y de estudiantes de liceos públicos y privados.
inicio La edad de inicio fue de 12,8 años para la población estudiada. Casi 20% había experimentado con el alcohol antes de comenzar Secundaria (menores de 12 años) y a los 13 años el 57% lo había hecho. No había diferencias significativas entre Montevideo y el interior.
qué toman Ese análisis se hizo sobre quienes habían bebido en el último mes. El 91% había consumido cerveza, el 54% whisky, grappa o caña y el 49% vino. Los porcentajes no suman 100 por el policonsumo.
abuso "La problemática del consumo de alcohol es abordable desde dos indicadores: la frecuencia del consumo, que mide el riesgo de dependencia, y los episodios de abuso que mide otros riesgos asociados como accidentes, lesiones u otros cuadros por intoxicación", señalan.
Frecuencia Si bien un 70% de lo estudiantes declararon un consumo ocasional del alcohol frecuentemente asociado a situaciones festivas, casi 30% de los consumidores habituales, 16% del total, dijo consumir todos los días o varios días a la semana. Eso implica "una situación de probable uso problemático, dado su uso regular".
BORRACHERAS EL 38,8% admitió haberse emborrachado en los últimos 30 días. Además, 53% dijo que había tomado más de cinco tragos en la misma salida en los últimos 15 días.
Denuncias Para denunciar al INAU casos de consumo de alcohol por parte de menores, escribir a [email protected]
Prevenir cuando consultan al médicoLa Junta Nacional de Drogas apuntará a que médicos y otros profesionales de la salud puedan realizar tareas de psicoeduación a los adolescentes sobre el consumo abusivo de alcohol, informó Gabriel Rossi, técnico de la Junta de Drogas y coordinador de la Coordinadora Intersectorial de Políticas de Alcohol (CIPA).
Para ello empezarán a capacitarlos, con la intención de comenzar la tarea en el próximo gobierno.
La CIPA comenzó a funcionar en 2007 y está integrada por diversos organismos públicos como el Ministerio de Salud Pública, la Intendencia de Montevideo, la Facultad de Medicina, el Sindicato Médico y el INAU, además de la Junta de Drogas. "Lo que se hizo fue un trabajo de posicionamiento y pensar una estrategia específica, algo que no habíamos hecho hasta ese entonces con ninguna droga", dijo Rossi.
Uno de las dificultades que encontraron fue que había legislaciones que no coincidían entre la Intendencia y el INAU, y que se unificaron. También coordinaron los chequeos y plantearon la estrategia de "consumo cuidado", que se desarrolló posteriormente. "Trabajamos en la reducción de daños. No decirles no consumas, sino consumí controlado", señaló el especialista. Dentro del análisis, detectaron que, por ejemplo, en numerosos recitales era más barato comprar cerveza que agua embotellada. "Entonces coordinamos con OSE, pusimos canillas e insistimos en que se sacaran la sed con agua", sostuvo.
Otra acción que desarrollaron fue instalar carpas en los recitales. "Cuando se intoxicaban iban hasta allí, donde había médicos y toxicólogos. También se les repartía material sobre el tema", contó Rossi.
También plantearon al Parlamento un proyecto de ley que regulaba el consumo, expendio y publicidad del alcohol, pero que no llegó a ser aprobado.
El País Digital.
3) "El que bebe a los 16 años, en una década puede depender del alcohol".elcorreogallego.es. 13/10/09.La doctora Lorenzo asegura que entre los padres hay "cierta preocupación" por cómo manejar el botellón ·· Advierte que los jóvenes no deben relacionarlo con diversión ·· A la consulta del Clínico acuden sobre todo bebedores sociales.El uso abusivo del alcohol, el juego y las nuevas tecnologías centran la mayor parte de las consultas en la Unidad de Conductas Adictivas del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago, aunque si bien las primeras suponen un 90%, las últimas no superan el 2%. Así lo señaló la especialista en Psicología Clínica del CHUS, María del Carmen Fernández Eiré, quien explicó que en el caso de los problemas derivados de las nuevas tecnologías por parte de los jóvenes, suelen ser sus padres los que acuden a pedir ayuda.
En relación con el fenómeno del botellón, la médico psiquiatra de la Unidad de Alcoholismo del Servicio de Psiquiatría del CHUS, la doctora Ángeles Lorenzo apuntó, en declaraciones a Europa Press, que no se ha detectado un aumento del consumo de bebidas alcohólicas por parte de los jóvenes, sino que se trata de "un consumo puntual agudo" asociado con problemas como la intoxicación etílica y accidentes.
De este modo, señaló que los jóvenes "no han desarrollado dependencia". No obstante, Lorenzo resaltó que "sí hay cierta conciencia por parte de los padres que tienen preocupación para ver cómo manejar el problema del botellón con sus hijos".
Por ello, la experta indicó que a su unidad acuden mayoritariamente hombres de entre 30 y 40 años, que son bebedores sociales, o bebedoras solitarias en el caso de las mujeres, consumidores diarios y con problemas médicos o familiares asociados. Éstos suponen entre dos y tres nuevos casos diarios.
Frente a este perfil de paciente habitual contrapuso el del joven consumidor de fin de semana, que alterna días de no consumo con otros de ingesta abusiva. Según explicó, la dependencia del alcohol se desarrolla "lentamente" y jóvenes que empiezan a beber a los 16-17 años en "diez o quince años ha desarrollado una dependencia".
Ángeles Lorenzo insistió en que los adultos "tienen mucha responsabilidad" respecto a las normas de comportamiento de los jóvenes, al tiempo que aconsejó a éstos que "beban moderadamente". "Que no vean el alcohol como medio para divertirse", sentenció.
Con respecto a las conductas adictivas relacionadas con los jóvenes, Carmen Fernández comentó que, como psicóloga, detecta una "preocupación excesiva" en relación con el tiempo que pasan en Internet. "Está claro que todavía no podemos decir que hay una adicción, pero sí vemos problemas que generan el uso abusivo de estos medios".
En este sentido, manifestó que "hay un descontrol del uso adecuado" de las nuevas tecnologías. Por ello, comentó que su trabajo se centra con las familias porque los afectados suelen ser adolescentes con "dependencia" a la Red, videojuegos o a los móviles.
Las claves
Ingesta abusiva o compras compulsivas
·· En la unidad de Conductas Adictivas del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) los problemas derivados de la ingesta abusiva de alcohol centran el 90 por ciento de las atenciones; seguida del juego (8%); mientras que el 2% restante incluye aspectos relacionados con las compra compulsivas, nuevas tecnologías, sexo y tabaco. "Se ven padres que tienen poco tiempo para dedicar a sus hijos, trabajan fuera de casa, y tienen niños muy descontrolados en ciertas conductas", señaló la facultativa especialista en Psicología Clínica del CHUS, María del Carmen Fernández Eiré.
Los padres son los que piden ayuda
·· La psicóloga clínica del CHUS, Carmen Fernández Eiré, explicó que en el caso de los problemas derivados de las nuevas tecnologías por parte de los jóvenes "suelen ser sus padres los que acuden a pedir ayuda". La doctora Fernández aclaró que en la actualidad "no hay casos ni estudios" que avalen que hay una adicción a la Red o a los móviles. "En la Unidad de Conductas Adictivas no hemos visto nunca una adicción a Internet". De este modo, puntualizó que "una adicción puede con una persona y ésta carece de control".
Última movida: 760 kilos de basura
·· En el último macrobotellón celebrado en el Campus Sur de Santiago en la noche del 8 al 9 de este mes, y que congregó a más de cuatro mil jóvenes, quinientos más que la semana anterior, el Ayuntamiento informó que se recogieron 760 kilos de basura. Efectivos de la Policía Local tuvieron que desalojar una docena de pisos, la mayoría del Ensanche, por el excesivo ruido que generaron las fiestas esa madrugada .
EL DATO
Perfil de usuarios
·· En cuanto a la demanda de ayuda, en el caso de alcohol mayoritariamente los pacientes son hombres, aunque en los últimos años incrementó "mucho" la demanda por parte de mujeres. En el caso del juego la mayor parte son varones de entre 35 y 45 años; mientras que en relación con la adicción a las compras, el perfil responde al de una mujer casada de entre 40 y 50 años . 

4) España abandonando el patrón mediterráneo de consumo de alcohol y opta por el nórdico, menos moderado.Se presenta el ‘I Libro Blanco de Consumo Responsable de Alcohol en España’ para promover el consumo responsable. lavanguardia.es. 08/10/09. España está abandonando los patrones tradiciones mediterráneos de consumo de alcohol y adoptando patrones nórdicos que son menos moderados, según señala el I Libro Blanco del Consumo Responsable de Alcohol en España, desarrollado por Diageo, compañía líder en bebidas espirituosas, y el centro de investigación IESE. 
El libro, presentado hoy, pretende "avanzar significativamente en la promoción de actitudes responsables hacia el alcohol", generando un diálogo abierto entre todos los grupos implicados para buscar las mejores soluciones. Asimismo, ambas organizaciones quieren dar un impulso definitivo a la concienciación por parte de todos los actores sociales de la importancia de la colaboración y de la suma de esfuerzos en el fomento de actitudes responsables hacia el alcohol. "El nuevo hábito de consumo que se está imponiendo entre los jóvenes españoles, incluyendo a los menores, se caracteriza por un consumo de alcohol asociado al ocio y al fin de semana, momentos en los que se ingiere gran cantidad de alcohol especialmente bebidas destiladas", señala el Libro Blanco entre las conclusiones. 

Los datos generales de consumo muestran además, un cierto descenso de la prevalencia del consumo en los últimos 12 meses y en los últimos 30 días, pero un incremento en el porcentaje de menores que se han emborrachado entre una y cinco veces en los últimos 30 días. "Esto significa que si bien desciende el número de menores que bebe, los que lo hacen lo hacen en mayor medida", añade. 

Además, se aprecia también un cambio en la tendencia de consumo por género: el consumo de alcohol en chicas tiende a igualarse con el de los chicos; y que el acceso a la bebida no supone ningún problema para los menores españoles. 

Estrategia de RSC 
El Libro Blanco, que forma parte de la estrategia de responsabilidad corporativa de ambas organizaciones, analiza, entre otros aspectos, las tres situaciones de riesgo principales ligadas al consumo de alcohol en nuestro país: el consumo de alcohol en menores, el consumo abusivo en jóvenes y el binomio alcohol y conducción. En cuanto a las estrategias, determina la existencia de tres tipos de estrategias: normativas, informativas y formativas. Las tres son necesarias y no son excluyentes. Se diferencian, entre otras cosas, en el plazo en que actúan. Las estrategias normativas tienen efecto en el corto plazo: pensemos, por ejemplo, en la implantación de las sanciones ligadas al carnet por puntos. Las acciones informativas tienen impacto a medio plazo: las campañas de Navidad o de inicio o fin de vacaciones. Por último, y quizás las más olvidadas, las estrategias formativas, con efectos muy positivos y permanentes en el largo plazo. La metodología incluye, además de la investigación bibliográfica, la realización de una sesión de debate con ‘stakeholders’. Dicha sesión permitió conocer de primera mano las necesidades, expectativas y perspectivas de estos grupos de interés, de las que cabe destacar la importancia de trabajar de forma conjunta en acciones y programas a medio y largo plazo.

5) Depeche Mode, gloria e infierno.informador.com.mx,13/10/09. Guadalajara.Mientras algunos disfrutaron uno de los mejores conciertos del año, otros padecieron el poder llegar a escuchar a su grupo favorito….El ambiente vaticinaba un concierto de alto calibre. Dos horas antes del show las caravanas de fanáticos ya le daban vueltas a la VFG para “pasar” el rato. Algunos, muchos, optaron por convertir el estacionamiento en una cantina gigantesca donde degustaron de la llamada “precopa” antes del show.Llaveros, tazas, camisas, sudaderas, gorras, programas, fotos, afiches. Todo un mini-tianguis se formó alrededor de la Arena VFG para recibir a los fanáticos del legendario trío de música electrónica.
Como toreros de asfalto, los vendedores sorteaban los vehículos en movimiento para vender algún recuerdo, incluyendo boletos en reventa, que alcanzaban un precio de hasta tres mil pesos. Ya adentro, en el estacionamiento, una larga fila de acomodadores de carros recibían y hacían ademanes con su franela para tratar de acomodar a los automotores. Los más afortunados, por así decirles, lograban un espacio cerca de la Arena, los menos, se conformaban con una larga caminata hasta la entrada del recinto.
El ambiente vaticinaba un concierto de alto calibre. Dos horas antes del show las caravanas de fanáticos ya le daban vueltas a la VFG para “pasar” el rato. Algunos, muchos, optaron por convertir el estacionamiento en una cantina gigantesca donde degustaron de la llamada “precopa” antes del show. Otros curioseaban entre los puestos de vendedores y patrocinadores, en busca de algún recuerdito, que iba desde llaveros de acrílico de 60 pesos hasta sudaderas de 800. La cerveza, para combatir los rayos del Astro Rey o ponerse a tono, se vendía a 60 pesos por vaso, una fortuna o una ganga, dependiendo del nivel de sed.
Adentro…A las 20:00 horas la temperatura bajaba, pero el ambiente crecía de manera proporcional. Las camisetas con las iniciales, nombre, caras o remembranzas a Depeche Mode en color negro eran el denominador común. Las filas se acceso se veían atestadas de fanáticos que contaban anécdotas sobre la banda, las penurias para llegar hasta allí o cuál era el plan al finalizar el concierto.
No todo era tan sencillo una vez dentro. Los accesos al baño lucieron repletos, por lo que se convirtió en una hazaña soportar la espera o de plano aguantarse, tanto para hombres como para mujeres. Quienes tenían lugar en el ruedo, de pie, lucharon contra los apretones que a la mayoría les impidió moverse, ya no con soltura, sino moverse y ya. Los que pagaron más por estar “hasta adelante” y con silla, vieron cómo su inversión se esfumaba: Todos permanecieron de pie, así que ni hablar, la silla se volvió un escalón o mesita para cervezas.
Pero a las 21:00 horas, cuando las luces se apagaron, cualquier complicación, tropiezo, coraje o hambre se olvidaron, la comunión por Depeche Mode comenzó y todo lo difícil se hizo pequeñito. Quizás al final alguno pensara que no era mala idea comprarle a un “torero” una de esas camisas de Depeche Mode.
Y afueraDicen que el camino a la gloría está lleno de obstáculos, y quienes fueron al concierto de Depeche Mode lo comprenderán casi a la perfección. Porque bienaventurados los que llegaron temprano, suyo fue un lugar en el estacionamiento. Y que pena por los que llegaron “patinando”, porque en muchos casos no encontraron otro lugar más que las no muy seguras orillas de la carretera a Chapala a modo de refugio.
El mar de automóviles dentro de la Arena VFG hacía previsible que la salida de regreso a la ciudad sería complicada, pero afuera del recinto, en la carretera, se formaba una tormenta de acero y hule que al final del concierto se convirtió en un tifón que paralizó la arteria y se convirtió en un festín de grúas, que alegremente se llevaron varios de los cientos de autos mal estacionados. Tras el éxtasis de Depeche, fue momento de volver a la cruda realidad del tráfico citadino.

Patron mediterraneo                                     vs                                 Modelo anglosajón


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