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Los antivenenos del Instituto Nacional de Laboratorios de Salud, La Paz, Bolivia

5 abril, 2010
El fascinante mundo de los antídotos. Por Luján Mónica. Los Tiempos.bo.  04/04/10. ¿Sabia que el burro es fundamental en la fabricación de sueros contra las mordeduras de serpientes?,  ¿Qué Bolivia tiene las serpientes más tóxicas del continente americano y que un grupo de científicos en La Paz trabajan en el antídoto contra estas? Clinton es el mimado de la manada, aunque no el jefe. El que manda entre los 20 burros que trabajan en el Inlasa (Instituto Nacional de Laboratorios de Salud) en La Paz, es el General. Pero Clinton sigue siendo el más antiguo y consentido. Gracias a él se han salvado miles de personas que han sido mordidas por serpientes, pero no necesita más agradecimiento que maíz y cebada para ser feliz, y claro, las caricias de los doctores y empleados del Inlasa que lo atienden y que ya conocen su amigable carácter y muchas de sus travesuras. En esta ocasión fue el estuche de la cámara fotográfica el motivo de diversión. El trabajo en el laboratorio de la sección antiveninas, a cargo del doctor Gil Patrick Fernández Coeullet, parece ser muy ameno. Se interactúa en vivo y en directo con serpientes venenosas, escorpiones y viudas negras, acudiendo luego a los équidos para transformar esos venenos en un suero antiofídico que salvará la vida de las miles personas que son mordidas cada año por serpientes en el país. Sigue…
Los antivenenos del Instituto Nacional de Laboratorios de Salud, La Paz, Bolivia
Extracción de veneno
Avances
Hace 10 años los laboratorios de la sección antiveninas del Inlasa no eran ni la mitad de lo que son hoy.

De los dos burros que iniciaron el proyecto, sólo queda Clinton, pero ahora tiene 19 compañeros más que forman parte del equipo. Nuevas máquinas y ambientes, algunos con olor a pintura fresca forman parte de esta sección del INLASA por la que camina orgulloso el Dr. Fernández Coeullet, un francés con acento camba, que pide la ayuda del veterinario Dr. Williams Velasco, un joven médico apasionado por los animales, para que lo asista en este reportaje. Parece un trabajo simple pero en realidad no lo es. El mundo de las serpientes es muy complicado.

En el país existen serpientes del género Bothops Neuwiedi, mejor conocidas como yoperojobobo, yarará, jaracara o jergón y del Crotalus Durissus Terrificus (cascabel, cascabel chonono, viborón, mbói-chini), también del género Lachesis y del Micrurus (coral).

En este laboratorio lo que se hace es trabajar con el veneno de las serpientes a través de los burros para lograr un suero antiofídico.
“Tenemos acá varias serpientes de las cuales extraemos el veneno, la Gorda es una de las más trabajadoras”, dice el Dr. Fernández, al mostrar a una enorme y pesada serpiente enrollada en una de las cajas.

“Se extrae el veneno de la serpiente, éste se inyecta al burro que produce anticuerpos, luego se sangra al animal en la yugular, pero se separa el plasma para que el burro no se vuelva anémico y se le vuelve a inyectar. Los anticuerpos están en forma de suero, que necesita un proceso químico para obtener una solución pura de inmunoglobulinas”, explica el Dr. Fernández.

El proceso de precipitación, diálisis y filtración dura aproximadamente 15 días, hasta lograr una solución casi pura. La gran diferencia que existe ahora, es que antes se hablaba de sueroterapia, un tratamiento con suero casi puro también de équido, donde se sacaba la sangre, se dejaba que sedimente y se la aplicaba a la gente con las consecuentes reacciones. “A veces la gente le temía más a la reacción del suero que al veneno de la serpiente, hoy en día se habla de inmunoterapia, lo que obtenemos es una solución casi pura de inmunoglobulinas, ya no hay más albúmina ni otras sustancias que provocaban las reacciones. El producto final es una solución isotónica de inmunoglobulinas purificadas, obtenidas del plasma de équidos hiperinmunizados con veneno de serpientes de los géneros Bothrops y Crotalus.”

Bífido mundo
De las serpientes, la que tiene el veneno más tóxico es la Crotalus (cascabel), pero la que provoca más accidentes es Bothrops (yoperojobobo). Si bien no se tienen estadísticas en Bolivia, los países limítrofes son una referencia importante para conocer estos datos. “Son serpientes abundantes, muy agresivas y que provocan muchos accidentes, y hay desde las de 20 centímetros hasta un 1,30”, dice Fernández.

La serpiente que inyecta más cantidad de veneno es la Lachesis, cuyo veneno no es muy tóxico, pero es un animal de gran tamaño que puede alcanzar los tres metros y que puede morder más de una vez. Otra serpiente venenosa es la Micrurus (coral), que tiene un veneno muy tóxico, pero tiene una boca muy pequeña y no abre la boca que más que 30 grados, además no es agresiva, pero cuando muerde no suelta.

El efecto del veneno dentro del cuerpo humano es diferente en cada especie. Una vez que el veneno de la Micrurus o Crotalus (coral y cascabel) entra se provoca un cuadro neurotóxico, afectando a los nervios. En el lugar de la mordedura no se ve nada a no ser uno o dos puntos y a veces ni siquiera duele, los efectos se ven en cinco o seis horas. Además de afectar los nervios atacará la actividad y la fibra muscular. A veces se podrá ver un ligero edema, no por el veneno, sino por la mala costumbre de las personas de colocar un torniquete.

En el otro cuadro están la Bothrops y la Lachesis, donde la serpiente muerde e inmediatamente se hace un edema, se hincha el brazo, luego hay hemorragia en el lugar de la mordedura y a distancia, puede ser las encías, la nariz o alguna herida que se esté cicatrizando porque afecta al factor de coagulación. El momento de la mordedura es muy doloroso.

“Es muy difícil decir en cuánto tiempo una mordedura puede ser mortal, depende de la serpiente y de la persona accidentada, si es un niño, o una persona adulta, los estudios que se han hecho en Brasil muestran que una cantidad de veneno de Crotalus de 15 miligramos es suficiente para matar a un hombre de 60 kilos de peso.”, explica el doctor Fernández. Es importante destacar que la especie de Crotalus que tenemos en el país es la de veneno más tóxico en el continente americano.

“El que mata más se llama Crotalus. Cuando la persona es atacada se lo lleva a la casa, se piensa que está durmiendo y se deja pasar el tiempo, no hay signos más allá de los dos puntos, pero también influye el factor económico, el pobre no va al hospital, primero va a ver al brujo, al curandero y cuando el enfermo ya está más grave, llega al médico y ya es demasiado tarde, se instala un cuadro de envenenamiento sistémico, hay dificultad para respirar, problemas renales y finalmente mueren.”

¿Y los hospitales?
En el INLASA no se tratan los pacientes, estos deben acudir a los centros hospitalarios y estos deben tener en su stock de medicamentos, el suero antiofídico. Los médicos deben estar preparados para aplicar correctamente el remedio ya que muchas veces el mayor problema que se tiene es saber cuál cantidad de suero se tiene que aplicar. “Nosotros a veces podemos ayudar evaluando al paciente, junto al Dr. Ronald Andrade, jefe de laboratorio de inmunología del INLASA, que tiene mucha experiencia, y recomendamos la cantidad de ampollas. El mismo doctor Andrade fue mordido por una serpiente y se le aplicó el suero de inmediato.” El costo de cada ampolla es de Bs. 109.       

 Sin embargo, pese a que existen serpientes en grandes zonas del país, no existen datos oficiales actuales de los accidentes con ellas, aunque el año 2000 se contaban 718 casos, “es un número muy bajo porque hay muchos subregistros, personas que son accidentadas, que a veces fallecen, y que en su autopsia se coloca ‘muerte por paro cardiorrespiratorio’ pero no que está causado por mordedura de serpiente, y estamos hablando del año 2000. Calculo que son entre 1200 a 1500 personas mordidas por serpientes venenosas al año”, dice el doctor Fernández.

Este 2010 se inicia nuevamente la vigilancia epidemiológica para saber cuántos casos hay en el país. Y seguramente las cifras habrán aumentado mucho tomando en cuenta el crecimiento que hay en el país, en las colonias del Chapare, el Chaco, Santa Cruz, Beni, el norte de La Paz, etc. Pero en un lugar de tanto crecimiento e incidencia de mordeduras de serpientes como es Palos Blancos, en La Paz, el hospital no tiene suero.

Suero para todos
Para el doctor Fernández, la distribución del suero es un gran reto. “Estoy peleando para que haya distribución en todo el país. Y para que las ampollas sean gratuitas”, cuenta. Actualmente la producción es de 3.000 ampollas al año, que es lo que se estima necesario para cubrir la necesidad real en el país. “El único departamento que se ha preocupado de comprar suero es Tarija. No sé si se cobra por ampolla o son gratuitas en los hospitales, pero el SEDES Tarija nos compra y distribuye en sus hospitales.”

Esta declaración es una alerta. Si Tarija es el único departamento que ha adquirido estos sueros, ¿qué sucede cuándo el accidente ocurre en el Chapare o en Palos Blancos? Se deben encargar los sueros, lo que toma tiempo y más dinero.

Tomándose en cuenta que estas mordeduras afectan sobre todo al área rural, donde comprar una ampolla puede ser difícil, la distribución debería ser gratuita y total, por lo menos en los hospitales de las zonas donde mayor incidencia de mordeduras letales hay (ver mapa).
Fernández también alerta de los sueros de contrabando, que pueden ser contraproducentes porque no corresponden al tipo de mordedura de serpiente en el país. Recordemos que Bolivia tiene las serpientes más tóxicas del continente americano. “Muchos de esos sueros pueden ser solamente agua destilada”.

Además de la distribución el mayor problema que se tiene son los remedios marginales, la hiel de jochi, el excremento humano, el de gallina, la piedra negra, el ajo, cataplasmas… obviamente ninguna sirve ni para paliativo porque un veneno de serpiente tiene a veces 15 o 20 componentes distintos que actúan al mismo tiempo, sólo el suero sirve. Lo que hacen los remedios marginales es simplemente empeorar el problema y crear una infección, concluye el Dr. Fernández, a tiempo de habernos hecho conocer todo el proceso y de empezar nuevamente sus investigaciones.

Sin duda en este lugar del Inlasa se hacen cosas grandes, con protagonistas tan sencillos como Clinton o la Gorda.

QUE DEBE HACER CUANDO OCURRE UN ACCIDENTE OFIDICO

Recuerde que:
NO todas las serpientes son ponzoñosas.
NO todas las mordeduras de serpientes son fatales.
SI el accidentado necesita y recibe el tratamiento antiofídico antes de 2 horas, el
pronóstico es bueno.
Cuando ocurre el accidente ofídico se deben tomar las siguientes medidas:
Tranquilizar el accidentado.
Mantener el accidentado en reposo, evitando la ambulación.
Cuando la mordedura sea en el brazo o la pierna, mantener el miembro afectado en
posición de descanso.
Lavar, desinfectar y colocar una gasa sobre la herida.
Mantener el accidentado hidratado.
Si es posible, llevar el animal para su identificación.
Trasladar el accidentado al centro de salud más cercano.

QUE NO DEBE HACER CUANDO OCURRE UN ACCIDENTE OFIDICO

NO aplicar torniquetes.
NO realizar incisiones.
NO succionar con la boca.
NO aplicar corriente eléctrica en el lugar de la mordedura.
NO colocar contaminantes como: hojas, café en polvo, excremento de animales.
NO ofrecer bebidas alcohólicas, querosén u otras sustancias tóxicas.
NO usar equipos de succión, su eficacia no esta demostrada.
NO administrar productos como hiel de jochi o el específico Pessoa.

ESTAS ACCIONES NO TIENEN NINGUN EFECTO COMPROBADO CONTRA LA
ACTIVIDAD DE LOS VENENOS DE SERPIENTES, RETRASAN LA
ADMINISTRACIÓN DEL TRATAMIENTO ANTIOFIDICO, COMPROMETIENDO EL RESTABLECIMIENTO DEL ACCIDENTADO.