Logo Sertox

Portal latinoamericano de toxicología

  • Español

Lepiota brunneoincarnata está causando estragos este otoño en Barcelona

22 noviembre, 2011
Una seta muy tóxica alfombra parques y céspedes metropolitanos. lavanguardia.com. 22/11/11. La ‘Lepiota brunneoincarnata’ aparece sólo en épocas de mucha lluvia y calor. Ya hay cinco intoxicados graves en Catalunya y otro en Huesca. Una especie muy tóxica de seta está causando estragos este otoño en Catalunya. Es bastante rara pero autóctona, se llama Lepiota brunneoincarnata y prolifera a rachas, cada ocho o nueve años, porque requiere condiciones meteorológicas poco usuales, de mucha humedad por lluvias reiteradas y un retraso en la llegada del frío invernal, como ha sucedido este otoño.
Ver noticia relacionada  del 01/10/10: Empezó mal la recogida, intoxicados con ‘fredolics’ venenosos (Es)
Lepiota brunneoincarnata está causando estragos este otoño  en Barcelona
Cuatro ejemplares de lepiota brunneoincarnata
“Estas semanas está por todas partes, han proliferado en bosques de pinos y encinas, márgenes de caminos y mucho en céspedes de parques urbanos. Parece que es el año de las Lepiotas, lamentablemente”, advierte Tania Jiménez, bióloga, micóloga y consultora 2.0. También han sido vistas en parterres de Barcelona, en plazas con grandes céspedes, en jardines privados, en el Parc de l’Oreneta de Barcelona, en Collserola, en las cercanías del Museo de la Inmigración de Sant Adrià del Besòs, en pinedas de la Costa Brava y los parques naturales del Garraf, del Montnegre i el Corredor y en la metropolitana sierra de la Marina.

Las Lepiotas son una especie de aspecto engañoso: pequeñas y de color marrón rosado o grisáceo, pueden confundirse con ‘fredolics’ (sobre todo el Tricholoma atrosquamosum) o algunas clases de champiñones silvestres (Agaricus spp.) si la persona que las recoge no observa bien sus características. La que debe hacer saltar la alarma es el anillo escamoso en el pie, que no tienen las especies comestibles con las que podría ser confundido. Las láminas bajo el sombrero también son distintas, ya que en las Lepiotas no llegan a tocar el pie, hacen como un collar alrededor suyo. Las láminas también son más blancas que las de los ‘fredolics’.

También puede distinguirse por tener un aspecto similar al de los voluminosos ‘Apagallums’ (Macrolepiota procera), que pasan del palmo de altura, pero en el caso de las Lepiotas llegan apenas a los cinco centímetros. “Tras una lluvia intensa, además, se distorsiona su aspecto, porque lava todas las estructuras de la cutícula, matiza el color y no se aprecia bien si son fibrosos, filamentosos, lanosos…”, señala Jiménez (Sant Adrià del Besòs, 1983). El momento óptimo para no equivocarse es el segundo o tercer día sin lluvia: “Con tanta agua están demasiado mojados, incluso podridos la mayoría. Incluso los ‘fredolics’ están irreconocibles”, añade.

Cinco hospitalizados
A causa de esta seta hay ya cinco personas hospitalizadas en Catalunya y una sexta en Huesca, explica el doctor Josep Piqueras, micotoxicólogo de la Vall d’Hebrón y, junto con Santi Nogué del Hospital Clínic, una de las máximas autoridades en Catalunya sobre intoxicaciones por consumo de setas. “Se sabe que las Lepiotas son tóxicas desde el siglo XIX, pero no supimos que contenía la misma toxina que la ‘farinera borda’ (Amanita phalloides) hasta los años 70, que es una especie tóxica más conocida entre los boletaires”, explica. “Como tiene un aspecto traidor, muchos las dan por buenas y recolectan una cantidad notable, porque además tras las lluvias hay verdaderas alfombras de Lepiotas y la tentación de llenar el cesto es enorme. Es fácil que ingieran muchos ejemplares de golpe, por ejemplo cocinados en una tortilla o un estofado”, comenta.

Los cinco casos de Catalunya son un padre y un hijo de Mataró, un hombre mayor de Girona y un matrimonio de Begues, aunque podría haber habido casos leves que no han llegado a ser consultados con Piqueras y Nogué. “Todos excepto el hombre mayor, que está muy grave, evolucionan favorablemente y alguno incluso tiene ya el alta”, asegura. “Las intoxicaciones graves por Lepiotas son bastante ‘caixa o faixa’: puede ser mortal porque ataca muy duramente al hígado y acarrea muchas complicaciones para otros órganos como los riñones, pero si se supera esta fase de complicaciones, la recuperación suele ser completa”.

Síntomas de intoxicación por Lepiotas y prevención
Según Jiménez, una intoxicación por Lepiota brunneoincarnata empieza a notarse a las 6-8 horas de comerla, con fuertes dolores gastrointestinales, vómitos y diarreas. Al cabo de unas horas los síntomas remiten, lo que lleva a pensar a algunos intoxicados que ya se les está pasando la indigestión y descartan acudir a urgencias. “Ahí empieza la gravedad del problema, porque el tóxico ya se ha absorbido y empieza a matar células del hígado, si no se controla llega a causar necrosis masivas, comas hepáticos o a exigir un trasplante de hígado urgente sólo cinco días después de la ingesta”, indica Jiménez.

“La mejor prevención es no recolectar las setas que no conozcamos perfectamente, hay que recordar que comer especies de las que no estamos del todo seguros es jugarse la vida”, advierte el micotoxicólogo. “Si al cabo de unas horas de comer setas nos sentimos mal, con vómitos, diarreas o sudores intensos, hay que ir a urgencias, al menos para que evalúen si han podido ser las setas. De camino, lo más aconsejable es reposar y beber mucho líquido, a poder ser isotónico”, recomienda.

“La gente va muy desesperada por comer setas, pero pueden disfrutarse desde muchas otras vertientes: la naturalística, la científica si se tiene un poco de conocimientos… ¡O la fotográfica! No todo es comerlas”, defiende Jiménez. La reacción adecuada a la aparición de Lepiotas en espacios urbanos no es, según ella, intentar exterminarlas, “porque es imposible prevenirlas ni acabar con todas”, sino concienciar a la población de no coger ni comer setas que no conoce al 100%. También señala que los trucos caseros y supersticiones para comprobar la toxicidad (el ennegrecimiento de una cucharilla de plata o de un ajo, por ejemplo) “deberían desterrarse”, porque no tienen fundamento alguno: “Una de las personas afectadas puso una cucharilla de plata en la cazuela del guisado y no ennegreció, pero igualmente eran setas de las más tóxicas”, ejemplifica. Una práctica que sí ayudó a uno de los intoxicados catalanes fue que colgó en Facebook las setas recolectadas justo antes de cocinarlas y, así, tras los primeros síntomas los médicos pudieron comprobar que había ingerido Lepiotas.

Leer, El Ayuntamiento de Mataró planta carteles de advertencia por setas tóxicas. lavanguardia.com. 23/11/11. Han dado orden a la sección de jardinería que retire todas las setas de los parques y jardines de la ciudad.El Ayuntamiento de Mataró ha cortado por lo sano y ha dado la orden a su servicio municipal de jardinería de retirar cualquier seta que encuentren en los parterres, jardines y parques públicos en el trascurso de sus labores rutinarias de mantenimiento, aunque recuerdan que “la proliferación de estas especies es muy rápida y reiterada” y por lo tanto no pueden garantizar que sean erradicadas.

Mientras no se concluye la primera batida, han colocado carteles provisionales de advertencia por presencia de setas que podrían resultar tóxicas en los espacios verdes más grandes de Mataró. Los letreros, clavados en el suelo, muestran una señal de prohibido, el dibujo de una seta y el texto “No recojáis setas, pueden ser venenosas”. También han lanzado un aviso a los vecinos para que no recojan ni ingieran ninguna seta urbana que puedan encontrar en la ciudad, muy abundantes estos días tras la tromba de lluvias que ha caído en toda Catalunya.

Justamente un vecino de Mataró, de 73 años, fue la primera víctima por intoxicación micológica –por setas– de la temporada y falleció de una hepatitis fulminante este viernes en el Hospital Clínic de Barcelona. Según ha trascendido a través del hospital, la víctima habría consumido nueve días antes setas de la especie Lepiota brunneoincarnata, que recolectó en una rotonda con pinos de una gran avenida de la capital del Maresme. LaVanguardia.com ya avanzó ayer la inusual floración de esta seta muy tóxica en zonas verdes urbanas, como parterres, campos de futbol o jardines privados.

El departamento de Salut ha recordado que los hospitales catalanes atendieron a 69 personas con síntomas de intoxicación por setas durante 2010 y ha advertido de que las lepiotas son setas de tamaño pequeño, que pueden recordar a ‘fredolics’ o ‘apagallums’ y que crecen en bosques, prados, jardines y también a los lados de los caminos. La mayoría son "muy tóxicas" y su consumo puede provocar la muerte con una sintomatología similar a la producida por la ‘farinera borda’ (Amanita phalloides).

Leer relacionado: Un muerto tras ingerir una seta tóxica de Mataró
.adn.es.24/11/11. Las condiciones climatológicas de este año han favorecido la aparición de una seta tóxica llamada Lepiota subincarnata por el territorio catalán, Barcelona incluida.

En esta temporada ya se han dado cinco intoxicaciones y una de ellas acabó el viernes pasado con la muerte de un vecino de Mataró de 73 años al que el hongo le provocó una hepatitis fulminante.

Aunque ninguna de las cinco personas ingirió las setas en la capital catalana, el jefe de Toxicología del Hospital Clínic -donde han sido ingresados varios pacientes-, Santiago Noguè, señaló ayer en conversación telefónica que se tiene constancia de que estos hongos se encuentran en el casco urba no de ciudades como Barcelona o Girona.

"Las intoxicaciones no son casos excepcionales y no es raro que cada año se produzca alguna muerte", explicó a este diario el doctor.

En este sentido, el Departament de Salut pidió ayer mucha precaución con la recogida de setas y recordó que el año pasado los hospitales catalanes atendieron a 69 personas con síntomas de intoxicación, la mayoría en Girona. De éstas, 54 requirieron ingreso, pero no hubo que lamentar nigún desenlace fatal.

Salut señaló a través de un comunicado que el hongo que causó la muerte del hombre se puede confundir con algunas clases de champiñones silvestres y que se encuentran con frecuencia por los bosques y parques catalanes.