Logo Sertox

Portal latinoamericano de toxicología

  • Español

La serie de Lancet sobre salud y cambio climático

2 diciembre, 2009
En la cuenta atrás para la cumbre de Copenhague, la revista médica "The Lancet" repasa en una serie de informes las acciones que son fácilmente realizables y que pueden tener un doble efecto positivo en la salud del planeta: luchar contra el cambio climático y mejorar el estado físico de la gente. Un mejor aislamiento y ventilación en las casas y el uso de electricidad en vez de combustibles fósiles podrían reducir la contaminación interna y salvar miles de vidas, sobre todo en países de bajos ingresos como India, se señala en el estudio presentado por la revista The Lancet. Usando modelos matemáticos y estudios de caso, los equipos de investigadores plantearon que este tipo de estrategias podrían evitar 5.500 muertes prematuras y reducir la emisión de dióxido de carbono hasta en 41 megatoneladas, o 41 millones de toneladas, por año en un país como Gran Bretaña. "Los contaminantes de combustibles fósiles de las casas podrían ser reemplazados por electricidad y se podría ahorrar energía reduciendo las temperaturas de los termostatos".
La serie de Lancet sobre salud y cambio climático
Amanecer
(Sertox)
Liderados por Paul Wilkinson, de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, los expertos dijeron que los costos de desarrollar estos métodos de energía eficiente serían elevados pero podrían ser compensados por los significativos ahorros de combustible.
Los investigadores examinaron los beneficios de introducir hornos de cocina menos contaminantes en países como India, donde la quema de biomasa provoca enfermedades pulmonares y cardíacas.
Suponiendo que se instalaran 150 millones de hornos de cocina de baja emisión de gases, los autores dijeron que "para el 2020, el 87 por ciento de las casas indias podrían tener una combustión y un aire mucho más limpio".
Con esta medida, "se podrían evitar 240.000 muertes prematuras por infecciones respiratorias entre niños menores a cinco años y más de 18 millones de muertes prematuras por cardiopatías isquémicas y obstrucciones pulmonares crónicas entre la población adulta", agregaron.
El uso de la bicicleta y el incremento de los trayectos que se realizan a pie es otra de las propuestas incluidas en los informes de "The Lancet", que asegura que estas prácticas tendrían un impacto mucho mayor en la salud que el uso de vehículos poco contaminantes.
La investigación, obra también de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, estima que en el caso de una ciudad como la capital británica caminar y el uso de la bicicleta tendría un impacto beneficioso 40 veces mayor a la introducción generalizada de coches eléctricos o de baja emisión de dióxido de carbono.
En el caso de una ciudad de un país en vías de desarrollo -se cita Nueva Delhi- el impacto sería 7 veces mayor.
Si ahora se aplicaran estos cambios en Londres, los beneficios sobre la salud representarían para el año 2030 una reducción del 10-19% de las dolencias coronarias isquémicas, del 10-18% de las dolencias cerebrovasculares, del 7-8% de los problemas de demencia y del 12-13% de los casos de cáncer de mama.
En otro documento de la misma publicación, los investigadores dijeron que reducir la electricidad generada en base al carbono podría crear beneficios a la salud en todo el mundo, sobre todo en naciones como India y China.
Liderados por Anil Markandya, del Centro Vasco BC3 para el Cambio Climático en España, los investigadores calcularon los beneficios de reducir las emisiones totales de dióxido de carbono en un 50 por ciento para el 2030. Los Gobiernos tienen mucho que decir, sobre todo los de los países más contaminantes como es el caso de India y China, según un estudio el profesor Anil Markandya del Centro Vasco para el Cambio Climático.
"En el mejor de los casos, India podría evitar 93.000 muertes prematuras en el 2030 comparado con la situación actual", detallaron los investigadores. "En la UE, se podrían evitar 5.000 muertes y en China, 57.000", concluyeron.
 "The Lancet" defiende entre otras medidas  el recorte en un 30 por ciento de aquí al 2030 del consumo de carne, para reducir el impacto de una industria que genera el 10-12 por ciento de la emisión de gases de efecto invernadero, así como el consumo de grasas saturadas, responsables de un alto número de muertes en el primer mundo.
 Así mismo, se insta a no olvidar otros gases contaminantes con una vida más corta que el CO2, como el hollín y el ozono, y en última instancia se pide a los responsables políticos que vean también en la lucha contra el cambio climático una oportunidad para obtener estándares de vida más altos para sus ciudadanos.
 Por último, la revista médica pide que no se mire a la cumbre de Copenhague como "la última oportunidad" para salvar el planeta. En su editorial la revista expresa que."Copenhague es el inicio no el final. Debe ser el disparo de salida que marque el comienzo de negociaciones concertadas al más alto nivel político".
Ver artículos en inglés.