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La Plata: Vecinos preocupados por invasión de Camponotus mus, unas hormigas carpinteras muy grandes

11 diciembre, 2014
Invasión de grandes hormigas inquieta en distintos barrios. La especie carpintera es mas grande que los ejemplares habituales. eldia.com.ar. 11/12/14.   La zona de Plaza Paso es una de las más afectadas. Preocupación vecinal Calor, días más largos, humedad. La primavera y el verano son sinónimo de vida en ebullición. Y las plagas urbanas no escapan a esa agenda. En los últimos días, vecinos de diferentes sectores del casco histórico local manifestaron su sorpresa y su preocupación por lo que describieron como una “invasión” de hormigas “carpinteras”, insectos que se alojan en marcos y aberturas de madera, carcomiéndolos, y una vez instalados hacen de su erradicación un desafío casi insuperable. “Se te meten en todos lados, los días de tormenta más; desde que empezó diciembre tenemos la manzana prácticamente sitiada”. El testimonio de Roberto Pérez hace referencia a la porción del damero platense comprendida entre 43, 44, 14 y 15; allí, a metros de plaza Paso, las hileras de hormigas se pasean por doquier; cordones, troncos, tendidos de servicios. 
La Plata: Vecinos preocupados por invasión de Camponotus mus, unas hormigas carpinteras muy grandes
Hormiga carpintera
(SerTox)
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“Hace mucho que están, pero nunca resurgieron como ahora” recuerda Pérez: “se van por un tiempo cuando se les echa veneno, pero vuelven una y otra vez. Trepan por los cables de luz y teléfono, suben por los postes… pero no se llevan los cebos ni las hojas. Lamentablemente, en Zoonosis de la Municipalidad me dijeron que ya no hacen fumigaciones de esta clase”. 
Los reclamos vinculados con el estallido demográfico de las “carpinteras” también se escucharon desde las zonas de parque San Martín, plaza Malvinas y plaza Alsina.
 Clasificada con el nombre científico Camponotus mus, se trata de un insecto que no se alimenta con madera pero sí la disgrega al excavar las galerías en las que instala sus nidos. 
INQUIETAS Cuando llueve se ponen particularmente inquietas” apunta María Cecilia Melo, entomóloga e investigadora del CONICET: “es entonces cuando los machos alados y los reproductores salen de las aberturas, techos de madera, basamentos de casas y machimbrados en los que viven para buscarles alternativas a sus nidos, ante la posibilidad de tormentas o inundaciones que los pongan en riesgo”.
 “El verano es la etapa reproductiva, cuando se dan las condiciones ideales de calor y humedad” precisa la profesional: “al generarse superpoblación en algunas colonias, éstas tienden a dividirse para fundar nuevas”. 
“Las carpinteras van buscando todo el tiempo resquicios por donde salir, por lo que lo mejor es hacer prevención tapando todas las aberturas, rendijas y grietas por las que se las haya visto transitar con la aplicación de siliconados o enduidos” aconsejó Melo. 
Negras y con el abdomen cubierto por pelos que le dan un tinte amarillento, de movimientos rápidos y zigzagueantes, pueden llegar a medir un centímetro de longitud; omnívoras, gustan de las sustancias dulces, cítricos y carnes. 
El nombre vulgar de estas hormigas autóctonas alude a que taladran sus hogares en maderas blandas o en proceso de deterioro, en árboles o construcciones. Por eso no es inusual encontrar diminutos montículos de aserrín cerca de los accesos. Pero también pueden vivir en las paredes o los cimientos de las viviendas. Hoy por hoy, un operativo de erradicación a cargo de personal especializado puede costar unos 400 pesos. 
“En esta época del año y con condiciones de clima como las que se están dando, de un día para el otro se puede tener la casa copada” admite Juan Manuel Rodríguez Ceolín, quien dirige tareas de control de plagas desde hace más de una década: “el mejor consejo que se puede dar a la gente en el caso de las ‘carpinteras’ es que intente que nada de lo que conecta a la casa con el exterior, sean ramas, cables, pasto u hojas, pueda servirles de puente, poniéndoles barreras físicas o químicas”. “En materia de plagas, el 80 por ciento es prevención y sólo el 20 por ciento erradicación” concluyó Rodríguez Ceolín.