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La Plata, Argentina, tiene la primera planta de tratamiento de pilas del país

10 junio, 2015
Funciona en La Plata la primera planta de tratamiento de pilas. diariobae.com. 10/06/15. La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) posee la primera planta de tratamiento de pilas del país, en la que pueden procesarse 80 kilos por mes –equivalente al consumo de una población de 8.000 habitantes–, una experiencia que se intenta replicar en otros distritos. La planta Plapimu-Laseisic (Planta Piloto Multipropósito y Laboratorio de Servicios a la Industria y al Sistema Científico) está ubicada en la localidad platense de Gonnet, y si bien fue inaugurada en 2012 como una prueba piloto, sus responsables buscan desarrollar el proyecto en municipios bonaerenses y en el interior del país.Leer relacionado: Crean una fórmula química que permite procesar y transformar en vidrio la basura tóxica
La Plata, Argentina, tiene la primera planta de tratamiento de pilas del país
Pilas recargables
(Sertox)
18-reciclaje-pilas-1Este espacio –un centro de investigación y desarrollo de diferentes proyectos perteneciente a la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC)– fue concebido, diseñado y originado “con un método simple” y para un proceso de reciclado de las pilas es “económico y absolutamente sustentable”, explicó Horacio Thomas, a cargo de la planta y director del laboratorio.
“La idea fue desarrollar un proceso que permitiera recuperar los metales presentes en las pilas agotadas, logrando un doble propósito; por un lado, evitar la contaminación de suelos y aguas subterráneas y, por otro, recuperar los metales para su reutilización, disminuyendo la explotación minera y la contaminación en la producción de los mismos”, apuntó el especialista, que empezó a trabajar en el proyecto en 2008.
En ese sentido, aclaró que “la disposición final de las pilas agotadas constituye un problema ambiental serio, tanto por su magnitud como por la escasez de alternativas viables, desde el punto de vista ambiental, social o económico”.
Thomas sostuvo que “son muchas las familias que no saben qué hacer con las pilas, y no quieren arrojarlas a la basura, por eso consideramos importante que se tome esta temática de reciclado como una política de Estado”.
Valoró que el desarrollo de la planta “tiene un costo bajo si se tiene en cuenta que estamos hablando del cuidado del medio ambiente”, y precisó que “la planta con la cual nosotros trabajamos, que tiene 15 tubos (para el tratamiento de pilas), cuesta unos $400.000 y trata de 80 a 100 kilos de pilas por mes”.
Los especialistas de la planta valoraron que “los metales recuperados pueden ser reinsertados en la industria para su uso, incluso comercializados, por lo que el valor de la planta puede ser recuperado. De esta manera, se transforma un residuo tóxico en algo aprovechable de diversas maneras”.
A manera de conclusión, destacaron que “es importante que los municipios asuman el compromiso del cuidado del medio ambiente, consideramos que los costos de instalación son bajos y el beneficio de proteger nuestra tierra es muy alto”.