Logo Sertox

Portal latinoamericano de toxicología

  • Español

La fauna de Madagascar frente a invasión de sapos tóxicos que podrían devastar las especies nativas

2 junio, 2014
Un sapo venenoso de origen asiático amenaza la fauna de Madagascar. lavanguardia.com. 29/05/14. Un artículo publicado en ‘Nature’ informa de la localización del anfibio invasor en isla y advierte de que puede causar daños importantes en las especies endémicas. Toamasina (Tamatave), la ciudad con el puerto marítimo y centro comercial más importante de Madagascar, puede ser la puerta de entrada de una plaga que amenaza uno de los mayores paraísos naturales del planeta. Un equipo de 11 expertos internacionales firma esta semana una carta en la revista Nature en la que se informa de la detección el pasado mes de marzo cerca de Toamasina de los primeros ejemplares del sapo de origen asiatico Duttaphrynus melanostictus. Ver noticia con referencia al original, en inglés.
La fauna de Madagascar frente a invasión de sapos tóxicos que podrían devastar las especies nativas
Duttaphrynus melanostictus
Los expertos advierten que una plaga de este sapo venenoso podría devastar las especies nativas de la isla, desde las serpientes hasta los lémures y las aves endémicas; e incluso llegar a producir daños a los seres humanos.
Los investigadores sospechan que los sapos asiáticos llegaron a Madagascar en contenedores de transporte martítimo y han encontrado en las isla condiciones adecuadas para proliferar (alimentación, clima y ningún depredador).
La trágica experiencia de Australia"Tenemos poco tiempo para reaccionar, por lo que estamos emitiendo una llamada urgente a la comunidad científica y los gobiernos para evitar un desastre ecológico", ha explicado a Nature Jonathan Kolby, profesor de la Universidad James Cook en Townsville, Australia, y uno de los líderes de la investigación.El papel de investigadores australianos en este caso es especialmente significativa debido a la experiencia con la plaga del sapo Rhinella marina (similar al sapo ahora detectado en Madagascar), introducido deliberadamente en Australia en 1935 y que ha provocado daños muy importantes en diversas zonas del continente. Kolby y sus colegas advierten que algo similar podría ocurrir ahora en Madagascar.