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Investigan 10 casos de ciguatera por consumo de mero comprado en pescadería de Lanzarote

12 diciembre, 2013
Nuevo brote de ciguatera en Lanzarote, con al menos diez personas intoxicadas. Al parecer , todos compraron el pescado en San Bartolomé. Por Isabel Lusarreta. lavozdelanzarote.com. 12/12/13. Un brote de ciguatera ha afectado hasta el momento al menos a diez personas en Lanzarote, según han confirmado a La Voz desde Salud Pública del Gobierno de Canarias. Este departamento aún no había hecho pública esta situación, pero una de las afectadas ha contactado con este medio para denunciar lo sucedido y advertir a otras personas que pudieran verse afectadas.Leer artículo previo relacionado: Registro de intoxicaciones por ciguatera en mayo/2012, Canarias, España
Investigan 10 casos de ciguatera por consumo de mero comprado en pescadería de Lanzarote
Según sostiene esta afectada, y ha confirmado a La Voz Salud Pública, el problema se habría originado en una pescadería de San Bartolomé, concretamente con un mero. Horas después de publicarse esta noticia en La Voz, el Gobierno canario ha enviado un comunicado donde señala que la investigación que abrieron tras conocer estos casos "ha  permitido localizar el pescado adquirido en un establecimiento de estaa localidad lanzaroteña". La nota de prensa llega tres días después de que se diagnosticara el primer caso, el pasado lunes día 9.  
Habitualmente, la ciguatera se asocia a la pesca deportiva o furtiva, que no pasa los controles pertinentes. Sin embargo, tal como confirman desde Salud Pública, no es habitual que esto suceda con productos adquiridos en una pescadería.
La mayoría de los brotes de ciguatera registrados anteriormente en la isla (los últimos conocidos se dieron en 2012), se originaron en restaurantes. “Esto lo suelen hacer pescadores furtivos que, como tampoco viven de la venta de la pesca, lo venden más barato y los restaurantes lo compran, aún arriesgándose a que pase lo que ha pasado”, señalaban entonces a La Voz desde la Cofradía de Pescadores San Ginés.
 
Una peligrosa toxina
La ciguatera es un tipo de intoxicación alimentaria producida por el consumo de peces que contienen ciguatoxina. La cadena comienza con pequeños peces hervíboros que consumen un alga tóxica. Estos peces son después alimento de peces mayores, que son los que entrañan el mayor peligro. Los peces más grandes, de más edad, son los más tóxicos porque acumulan más toxina.
Precisamente por eso, está prohibida la comercialización y venta de pescados, sin el correspondiente control y etiquetado sanitario, con pesos superiores a los 15 kilogramos en el caso del medregal; 30 kilogramos, en el del peto, a los 12 kilogramos, en el del Pejerrey; a los 12 kilogramos en el abade, a los 29 kilogramos de mero; a los 10 kilogramos de sierra; y a los 150 kilogramos de picudo y pez espada.
El gran peligro de esta toxina es que no altera el sabor del pez, y tampoco se elimna con la cocción o la congelación. En cuanto a los síntomas, aparecen de una a varias horas después de la ingesta y el cuadro característico dura alrededor de ocho días, aunque también hay casos más graves en los que se prolongan durante semanas e incluso meses.
Los afectados sufren retortijones, diarrea, náuseas y vómitos; dolor de cabeza, de músculos, y de articulaciones; picor generalizado; inversión de las sensaciones de calor y frío; dolor en la cara; sensación de pérdida de los dientes; hormigueo o quemazón de extremidades: entre otros aspectos, que pueden repetirse durante meses después de la intoxicación.
En el caso del nuevo brote registrado en Lanzarote, ninguno de los afectados ha necesitado ingreso hospitalario.


Leer relacionado: Un mero de gran tamaño capturado de forma furtiva provoca diez intoxicados. laprovincia.es. 13/12/13. Los afectados por ciguatera han sufrido vómitos, diarreas, dolores abdominales y mialgias.El servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias investiga en Lanzarote la aparición de diez casos de personas que podrían estar afectadas de intoxicación por ciguatera, una toxina que se ingesta por el consumo de determinadas especies de pescado de gran tamaño. Según las investigaciones llevadas a cabo por los técnicos de Salud Pública la intoxicación se podría haber debido al consumo de un mero de gran tamaño adquirido en un establecimiento de San Bartolomé que fue capturado previsiblemente de forma furtiva y sin pasar los controles sanitarios establecidos en los puntos de primera venta de las cofradías de San Ginés, La Graciosa, Puerto del Carmen y Playa Blanca.

Según la Dirección General de Salud Pública ninguno de los afectados por esta toxiinfección ha precisado ingreso hospitalario, aunque algunos fueron atendidos en servicios de urgencias. "Presentan un cuadro leve y se encuentran todos en sus domicilios y los casos han presentado síntomas digestivos (vómitos, diarreas y dolor abdominal) y, posteriormente, parestesias, sensación térmica paradójica y mialgias", destaca el informe.


La ciguatera es propia de mares tropicales y subtropicales, y prolifera en zonas de arrecifes coralinos. La intoxicación por ciguatera puede producirse tras la ingesta de cualquiera de las más de 400 especies de peces de los arrecifes tropicales, donde un microorganismo del plancton (un dinoflagelado) produce la ciguatoxina, que es ingerida y se acumula en la carne del animal marino. No obstante, esta toxina solo se encuentra en los peces de mayor tamaño.


En Canarias existe un protocolo puesto en marcha por la Viceconsejería de Pesca del Gobierno de Canarias que obliga a los puntos de primera venta de pescado a analizar las capturas de determinadas especies en las que se ha comprobado que pueda estar la toxina de la ciguatera pero a partir de un determinado tamaño. En concreto, los responsables de los puntos de primera venta están obligados a analizar los medregales de más de 15 kilogramos, los petos de más de 30, los pejerrey y abades que superen los 12 kilos, los meros con un peso superior a los 29 kilos, los picudos de más de 150, los sierra superiores a 10 kilos y 150 para los espada.


Los puntos de primera venta de pescado están obligados a enviar una muestra de las especies incluidas en el protocolo a los laboratorios contratados por la Viceconsejería de Pesca en Gran Canaria y Tenerife. "Este servicio no supone ningún gasto para el pescador ya que es la Viceconsejería la que se hace cargo del transporte a los laboratorios", señala Miguel Ángel Rodríguez, responsable del punto de venta de la Cofradía de Puerto del Carmen.


Las capturas se deben guardar en el congelador de estos puntos de ventas a la espera de obtener el visto bueno de los laboratorios. En caso contrario, las piezas serán trasladadas al vertedero insular de Zonzamas para garantizar que han sido destruidos. Unos análisis que en ocasiones pueden tardar hasta un mes en llegar a Lanzarote como ha sucedido con los tres últimos análisis a medregales (de 40, 39 y 17 kilos) solicitados por Puerto del Carmen.


Rodríguez recuerda a los consumidores que tienen el derecho de reclamar en las pescaderías y restaurantes donde vayan a consumir estas especies los certificados de primera venta.


Hasta ahora, los casos de ciguatera se habían detectado en Canarias por el consumo de medregales. Los primeros brotes de intoxicación alimentaria por ciguatera asociada al consumo de medregal en Canarias tuvieron lugar en 2005 en la isla de Fuerteventura y a finales de 2008 y principios de 2009 en Tenerife. En Lanzarote se produjeron el pasado año dos brotes que afectaron a 16 personas, algunas de las cuales tuvieron que se ingresadas en el hospital.


La rápida investigación efectuada por los servicios de inspección del Área de Salud de Lanzarote y por los epidemiólogos de la Dirección General de Salud Pública permitieron localizar en pocas horas el pescado adquirido el pasado 3 de diciembre en San Bartolomé.