Logo Sertox

Portal latinoamericano de toxicología

  • Español

Intoxicación con plomo en niños

16 agosto, 2007
Retiro de  juguetes pone atención en intoxicación con plomo en EEUU . reuters.15/08/07. La exposición al plomo se redujo entre los estadounidenses desde la década de 1970 hasta alcanzar niveles mínimos históricos, pero los enormes retiros del mercado de juguetes importados fabricados con el metal renovaron la preocupación por la intoxicación infantil.
Intoxicación con plomo en niños
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que alrededor de 310 000 niños entre 1 y 5 años tienen niveles elevados de la toxina en la sangre. La entidad indicó que la principal fuente de exposición al plomo entre los pequeños es la pintura con base en el metal y el polvo contaminado con plomo en los edificios deteriorados y no la ingesta de pintura a través de los juguetes. Anunció el gigantesco fabricante de juguetes estadounidense Mattel Inc. Asimismo, la compañía quitó de la venta millones de juguetes creados con imanes pequeños pero poderosos, que implicarían un riesgo si son aspirados por los niños. Los funcionarios de CDC instaron a los padres que creían que sus hijos habían ingerido pintura con plomo de los juguetes a llevarlos a que se le controlen sus niveles de plomo en la sangre. "No hay un nivel aceptable de exposición al plomo para un niño", señaló la portavoz de CDC Bernadette Burden. "Si el padre está preocupado, lo instamos a que lleve a su hijo a controlarle la exposición al plomo" , agregó Burden. El metal es más peligroso para los niños que para los adultos porque puede perjudicar su desarrollo cerebral, causando una disminución del coeficiente intelectual, las capacidades de aprendizaje y los problemas de conducta, entre otros inconvenientes. Una dosis única grande puede provocar una emergencia médica, pero los expertos aseguraron que es más común en la intoxicación con plomo la acumulación gradual por exposición reiterada a pequeñas cantidades del metal. Con todo, el doctor Michael Shannon, pediatra y toxicólogo del Hospital de Niños de Boston y de la Escuela de Medicina de Harvard, dijo que el riesgo de los niños que manipulan estos juguetes con plomo es bajo. Joseph Graziano, experto en intoxicación con plomo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Columbia en Nueva York, expresó que los niveles de plomo en sangre en la población estadounidense se encuentran en un mínimo histórico. Hace unos 30 años, el Gobierno de Estados Unidos tomó medidas para quitar el plomo de la pintura, la gasolina y otras fuentes. La doctora Jacqueline Moline, especialista de la Escuela de Medicina "Mount Sinai"  en Nueva York, señaló que los signos de la intoxicación con plomo incluyen irritabilidad, escaso apetito y aturdimiento. En Internet, CDC: http://www.cdc.gov/
Fuente: Reuters

Leer también: El plomo causa graves problemas de salud en niños.
eluniverso.com. 15/08/11. Enfermedades. El metal produce dificultades de aprendizaje y daño cerebral.

La pintura con plomo ha sido relacionada con problemas de salud en niños, entre  ellos, dificultades de aprendizaje y daño cerebral permanente, explicó el subdirector provincial de Salud, Luidwing Gresely.

El funcionario dijo que los pequeños en edad temprana son más susceptibles que los adultos, debido a que tienden a ingerir y a absorber más plomo, en relación con su talla, y tomando en cuenta la velocidad de su desarrollo cerebral.

Mientras que Félix Carrera, jefe del área de Gastroenterología del hospital del Niño Francisco de Ycaza Bustamante, aseguró que  el riesgo en los niños se da por vía oral, ya que al descascararse la pintura la ingieren y ahí se produce la intoxicación.

En la mayoría de los niños intoxicados por plomo los impactos  son subclínicos, esto es que no  ocasionan signos o síntomas evidentes al efectuar una revisión clínica de rutina.

Sin embargo, los estudios a fondo sobre poblaciones infantiles muestran que la capacidad cognitiva, la conducta y el crecimiento de  esos niños se ven más afectados.

Carrera expresó que  el plomo trastorna fundamentalmente los procesos bioquímicos de virtualmente todas las células y los sistemas del organismo. Se une a las proteínas, particularmente a  aquellas de los grupos del sulfhidrilo, de tal manera que puede alterar su estructura y su función.

Entre los síntomas de la intoxicación por plomo se incluyen la anorexia, irritabilidad, disminución de la actividad lúdica, alteración del patrón de sueño, ahogo y cansancio.

Cuando aumentan los niveles, o bien se prolonga la exposición al plomo, puede haber dolor abdominal y vómito.

Agrega que  en el caso de la intoxicación crónica por plomo, en ocasiones aparecen las líneas de plomo en las encías, pero estos  signos no bastan para diagnosticar o determinar la intoxicación.

Informe

El subdirector de Salud, Luidwing Gresely, afirmó que una vez conocida la noticia de los juguetes con gran cantidad  de plomo se ha realizado una investigación para conocer si se han dado casos en los hospitales, pero hasta el momento no se han registrado en ninguno que pertenezca al Ministerio de Salud.


Ver noticia relacionada:Hallan altos niveles de plomo en niños.
lanacion.com.ar. 16/08/11. Su incremento en la sangre está asociado con la deficiencia de hierro; el peligro es mayor en los que viven en la pobreza. Un equipo de investigadores del Hospital de Niños de La Plata halló niveles tóxicos de plomo en la sangre de niños de hogares pobres. Los científicos comprobaron que este incremento del plomo está asociado con la deficiencia de hierro.

"Una exposición crónica al plomo en los primeros años de vida daña los glóbulos rojos, lo que causa anemia, lesión renal y de los sistemas nerviosos central y periférico, como también retraso de estatura y disminución del coeficiente intelectual. En nuestro país hay pocos estudios publicados sobre concentraciones de plomo sanguíneo en niños. Por eso investigamos cuál era el nivel de plomo y de hierro en chicos de entre 6 meses y 5 años", explica la bioquímica Liliana Disalvo, del Instituto de Investigaciones Pediátricas (IDIP) del hospital.

El equipo analizó muestras de sangre de 94 pacientes sanos, sin síntomas perceptibles de intoxicación por plomo. Además de la concentración de plomo en sangre, se determinaron las de hemoglobina -proteína que contiene la mayor parte del hierro corporal- y la ferritina -almacena las reservas de hierro-. También se evaluaron los riesgo de exposición al plomo en sus hogares.

En el equipo participaron también las bioquímicas Ana Varea, Silvia Pereyras y Jorgelina Pattin, la licenciada en matemáticas María Apesteguía, la licenciada en trabajo social Claudia Aab y los médicos Juan Carlos Ianicelli y Ana Girardelli.

Los análisis mostraron que el 10,6% de los chicos tenía concentraciones de plomo en sangre superiores a 10 microgramos por decilitro, un nivel considerado tóxico por la Organización Mundial de la Salud.

Asimismo, el 28,3% de los chicos tenía anemia y el 34,6% tenía bajas sus reservas de hierro.

"Nuestros resultados confirman la relación entre la deficiencia de hierro y una alta concentración de plomo en sangre. No sólo los valores promedio de plomo son superiores en el grupo de niños con bajos valores de ferritina, sino que en el 26,1% de ellos se supera el límite tóxico", detalla Disalvo.

En comparación, agregó, sólo el 5,8% de los chicos sin deficiencia de hierro tiene concentraciones tóxicas de plomo en sangre. Por otra parte, "no hay diferencias significativas en los valores promedio de plomo entre los chicos con y sin anemia", aclaró la investigadora.

Al investigar las condiciones socioambientales de los chicos, se hallaron los factores que más contribuían a la intoxicación con plomo. Los niños más contaminados son aquellos cuyas familias acopian metales, desarman baterías, funden cables o arman plomadas para pesca en el lugar donde viven.

En esos casos, en general, el polvo de la chatarra donde se come y se duerme se suma a malos hábitos de higiene, la falta de acceso al agua potable y una alimentación deficiente, lo que predispone a la contaminación con plomo.

Por eso, los chicos de las viviendas en las que se manipula el metal tenían unos 3 microgramos más de plomo por decilitro de sangre que los que vivían en ambientes donde no se hacían estas tareas. El equipo halló también altos niveles de plomo en sangre en los grupos de pequeños pacientes que tenían antecedentes de enfermarse frecuentemente y que registraba ingresos familiares inferiores al límite de la indigencia.

Otros factores que favorecen la contaminación, tales como habitar en casillas de madera o vivir cerca de fábricas, talleres de autos, basurales, arroyos, avenidas de tránsito intenso o vías de ferrocarril, no demostraron ser la causa de un aumento en la concentración sanguínea de plomo. Sin embargo, se encontró que habían cinco de esos factores o más en el ambiente en que los chicos vivían, lo que sí aumentó significativamente el nivel de plomo en la sangre.
Los resultados, sostienen los autores, muestran "con elocuencia" cuánto influyen las condiciones de vida de los niños sobre su salud: el 85,1% de los participantes pertenece a familias con necesidades básicas insatisfechas, el 64,5% está bajo la línea de pobreza y el 7,5% está bajo la línea de indigencia, según los datos del Indec.

Este estudio recibió el Premio Fundación Rivero en las últimas Jornadas de Actualización Pediátrica, que se realizaron en la ciudad de La Plata en junio último.