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Himalaya:estudio realizado a 5.300 metros de altura encuentra cantidades increíblemente altas de azu

16 mayo, 2017
La contaminación del tráfico llega al Himalaya. Por Víctor M. Olazábal. elmundo.es. 16/05/17. En los últimos años muchas ciudades, como Delhi, han empezado a tomar medidas para hacer frente a la contaminación que provoca el excesivo tráfico en las calles. Pero incluso lejos de las grandes capitales, en la cordillera más alta del planeta, el ir y venir de vehículos está dejando su huella. Una huella muy sucia.Dos científicos de la Universidad de Cincinnati han dirigido un estudio en el Himalaya, tras el cual han concluido que las emisiones de diésel están depositando mucho azufre en el suelo. 
Monte Everest, en la cordillera del Himalaya. ALFREDO MERINOLa investigación, que ha sido publicada en la revista Archives of Environmental Contamination and Toxicology, tuvo lugar en la carretera que une las ciudades montañosas de Manali y Leh, en el norte de India. El punto más alto de ese camino, donde a cada curva superada le sigue un suspiro de alivio, supera los 5.300 metros.
"Medimos cantidades increíblemente altas de azufre cerca de la carretera", dijo Brooke Crowley, geóloga y coautora de la investigación, citada por la revista de la Universidad de Cincinnati. "Algunos de esos valores probablemente estén conectados con el tráfico de camiones".
Su compañero, Rajarshi Dasgupta, tomó muestras en cuatro puntos diferentes de este paso de montaña por el que suelen transitar camiones de mercancías y de combustible, así como transportes de turistas. Los científicos señalaron que la mayoría de vehículos que circula por ese camino es diésel, y que el diésel que se utiliza en la India contiene índices de azufre especialmente altos.
"Este área nos proporcionó una rara oportunidad para examinar los efectos de múltiples contaminantes en un ambiente remoto y montañoso dominado por el diésel", afirmó Dasgupta.
Según explicaron los geólogos, la acumulación de azufre puede provocar la acidificación del suelo, algo que "haría improductivas las ya pequeñas cantidades de tierras cultivables en la zona", y en cantidades excesivas podría ser tóxico para los seres humanos y los animales que habitan en la región montañosa. "Nuestros resultados sugieren que una buena cantidad de emisiones se están acumulando en el terreno", aseguró Crowley, quien dijo que, a pesar de que "a primera vista es fácil considerar la región como un lugar puro", el "impacto" del ser humano es evidente.
Por la carretera entre Manali y Leh circulan unos 50.000 vehículos al año, pero durante el invierno el paso está cerrado por la nieve, por lo que el tráfico se limita a los meses de verano, cuando el deshielo deja las vías abiertas. El camino, tortuoso, embarrado y en permanente construcción, sufre ocasionalmente desprendimientos de tierra que provocan atascos y accidentes. No es raro ver filas de vehículos esperando su turno para poder cruzar por puntos demasiado estrechos para las dos direcciones.
El Himalaya no es ajeno a las huellas que va dejando el ser humano. Abundan las crónicas sobre la basura que yace en el Everest, como también se ha escrito en muchas ocasiones sobre el derretimiento de los glaciares en esta cordillera, un deshielo acelerado por el calentamiento global. Estas montañas son una enorme fuente de recursos hídricos de los que viven algo menos de 2.000 millones de personas.
"Este lugar podría tener glaciares perennes, que son importantes fuentes de agua. Si los glaciares desaparecen, eso tendrá importantes implicaciones para la gente que dependa de ese agua", lamentó la geóloga Crowley. La revista Science calculó en 2012 que la superficie que ocupan los glaciares del Himalaya y el Karakórum es de 40.800 kilómetros cuadrados. En la primera cordillera, cada año se pierde una longitud de entre 15 y 20 metros y un volumen de hielo de 40 centímetros.
La India, que en octubre ratificó el Acuerdo de París sobre el cambio climático, produce casi el 5% de los gases de efecto invernadero de todo el mundo. Además, en este país se ubican algunas de las ciudades más contaminadas del planeta. El Gobierno indio, que ha lanzado programas para mejorar esta situación, tiene su vista puesta en la agenda económica para desarrollar el país, mientras los expertos alertan del precio que pagará el medio ambiente en esa carrera por el crecimiento. "No hay duda de que el creciente desarrollo económico estresará más los entornos naturales de todo el mundo, sean remotos o no", concluyó el investigador Dasgupta.