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España: un entrevista a experto en bebidas estimulantes (llamadas energizantes)

2 noviembre, 2018
"Las bebidas energéticas generan dependencia". Por Laura Caorsi. consumer.es.03/10/18. José Manuel López Nicolás, investigador, divulgador científico y docente universitario. José Manuel López Nicolás es doctor en Ciencias Químicas e investigador en el campo de la bioquímica, la nutrición y la tecnología de los alimentos. También coordina la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Murcia, donde ejerce como profesor.Leer reciente:  ¿Qué contienen las bebidas estimulantes? ¿Por qué generan tanta polémica? Impacto en nuestra salud
 España: un entrevista a experto en bebidas estimulantes (llamadas energizantes)
Una lata con advertencias …
(Sertox)
Es tan respetado en el ámbito académico como conocido fuera de las paredes universitarias gracias a su intensa labor de divulgación. Un blog exitoso -SCIENTIA-, decenas de ponencias, miles de seguidores y un libro con rigor científico que ya va por su séptima edición avalan su talento para explicar lo complejo de un modo sencillo. En esta entrevista, le preguntamos por las bebidas energéticas.
La referencia para hablar de las bebidas energéticas es un informe de la EFSA (Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos) publicado en 2013. ¿Existen datos más recientes o nos seguimos manejando con esa foto de hace cinco años?
Hay datos de aumento de consumo. Y, también, del efecto positivo que tiene subir los impuestos de estas bebidas, como se ha hecho en Cataluña. Pero nos seguimos manejando con aquella foto, que no ha cambiado mucho. Y si ha cambiado, es a peor.
Ese informe menciona dos conceptos preocupantes: el de "consumo crónico alto" (beber 4-5 días por semana) y el de "consumo agudo alto" (beber un litro o más cada vez). ¿Esto qué implica para la salud?
Los dos son casos devastadores. Que una persona tome estas bebidas continuamente, de forma crónica, es brutal, porque lo que está acumulando en su cuerpo es tremendo. Del mismo modo, aunque no estés acostumbrado a tomar estas bebidas, tampoco es bueno exponerte a esa cantidad de azúcar y de cafeína de manera puntual. Yo no soy clínico, pero no creo que haya muchas diferencias entre un tipo de consumo y otro: ambos son negativos y tienen efectos perniciosos para la salud.
¿Las bebidas energéticas generan dependencia?
Sí, la generan. Piensa en lo que nos pasa con el café. Yo mismo, por ejemplo, cada vez que llego al trabajo, antes de empezar, voy directamente a la cafetera. Y cuando no bebo mi café, lo noto. Ahora imagínate que te estás tomando cada día una lata, y que cada lata equivale a 2 o 3 cafés solos. ¡Claro que crean dependencia!
¿Nos dan energía o disimulan el cansancio?¿De qué hablamos cuando hablamos de energía? Si nos referimos al azúcar, lo único que nos dan estas bebidas son calorías vacías. Ahora, si nos referimos a la cafeína, sí nos estimulan. La EFSA reconoce que una medida de cafeína superior a 75 mg tiene efecto estimulante, y estas bebidas superan esa cantidad. No es que disimulen el cansancio, sino que tienen un efecto estimulante demostrado.
De todo lo que hay en una de estas latas, ¿cuál es el ingrediente más conflictivo?
El azúcar. Con una sola lata, me preocupa el azúcar, ya que contiene más de 50 g. La cafeína no, porque su contenido equivale a dos o tres cafés. Ahora bien, si consumes estas bebidas crónicamente, o en una noche te tomas cinco latas, me preocupan las dos cosas. Imagen: Noel Arraiz –Ahora hay versiones light. ¿Son mejores?Los edulcorantes, como el aspartamo, el ciclamato o la sacarina, no tienen ningún riesgo. El gran problema de las bebidas light es que alteran la percepción sensorial: no ingieres calorías, pero acostumbras al paladar al sabor dulce. Luego, cuando llegas a un sitio y no hay light, tu cuerpo te pide dulce… Y te bebes la otra.
En su libro de divulgación ‘Vamos a comprar mentiras’, explica que la taurina o la guaraná no funcionan como energizantes. ¿Para qué se añaden si no sirven?
Por márketing puro y duro, porque si vendes agua con azúcar y cafeína, no te lo compra nadie. Para eso, mejor te tomas un café. Ahora, si le metes las moléculas estrella "carnitina, taurina, guaraná", ya parece otra cosa. En los eslóganes siempre se destacan, pero no tienen efectividad en el organismo humano.
No tienen efectos en nuestro cuerpo por separado, pero ¿y en conjunto? ¿Sabemos qué pasa al mezclar estas moléculas?
No hay ningún informe oficial o estudio riguroso sobre el efecto de la mezcla de todo eso en el organismo. De qué pasa, por ejemplo, con la taurina mezclada con la guaraná, no hay nada. Ni informes oficiales del panel de la EFSA, ni metaanálisis, nada.
Hablando de combinaciones, ¿por qué es tan peligroso mezclar estas bebidas con alcohol?
El alcohol es malo de por sí. Es un depresor: cuando lo bebes, te deprimes y, al final, dejas de tomar porque te sientes cansado. Pero si lo mezclas con cafeína, que es estimulante, no notas esa sensación de sopor. Sigues estimulado y sigues bebiendo. Por eso el cóctel es tan malo. Aparte de que ingerir alcohol y azúcar es un disparate, el cóctel es malo porque la persona está despierta y excitada, y sigue bebiendo.
¿Las bebidas energéticas se podrían considerar una droga?
No. Esas bebidas están permitidas y autorizadas. Es un producto apto para el consumo que, desde mi punto de vista, es perjudicial para la salud y no debería estar autorizado a menores de 18 años. Igual que el tabaco.
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Leer también: 7 curiosidades sobre las bebidas energéticas. Por Laura Caorsi. consumer.es. 27/10/18. Estos productos estimulantes ni son de reciente creación ni la taurina que contienen produce el efecto que muchos creen. 
El consumo de bebidas energéticas está en auge. A día de hoy, las toman el 70 % de los adolescentes, y la mitad de ellos las mezcla con alcohol. Sin embargo, predomina el desconocimiento sobre un producto que contiene cafeína y, sobre todo, azúcar, en importantes cantidades; una bebida que genera dependencia, como señala el investigador José Manuel López Nicolás, y cuyo consumo no está exento de riesgos. En el siguiente artículo contamos siete curiosidades sobre estas bebidas que, quizás, desconocía.Imagen: albund1. ¿Son novedosas?No. Una de las primeras bebidas energéticas, el Lipovitan D, comenzó a venderse en Japón en 1962. Contenía taurina y cafeína. Se popularizó en la década de los 80, al promocionarse como "combustible" para rendir más en el trabajo. A día de hoy, y con decenas de marcas y sabores, Japón es el paraíso de las bebidas energizantes o dorinku-zai, un éxito que muchas veces se vincula al desenfrenado ritmo laboral del país.
2. ¿Qué contienen?Taurina, L-Carnitina, ginseng, guaraná… Los ingredientes exóticos de estas bebidas varían de una marca a otra, pero hay tres elementos presentes en todas: cafeína, vitaminas del grupo B y azúcar. Con excepción de las versiones light, que llevan edulcorantes, estos ingredientes son los verdaderos estimulantes. Las vitaminas del grupo B (B6, B12, ácido pantoténico o niacina) sí han demostrado su eficacia ante el cansancio. La cafeína es una molécula que estimula nuestro sistema nervioso y nos mantiene alertas.
3. ¿Son lo mismo que las bebidas isotónicas?No, son dos productos distintos. Si bien ambos tienen elementos comunes (como una importante cantidad de azúcar), las bebidas isotónicas no contienen cafeína ni taurina o guaraná. Las "bebidas deportivas" están diseñadas para reponer las sales minerales que pierde el cuerpo al hacer ejercicio, así que, además de azúcar, contienen potasio, magnesio, fósforo y sodio (sal).
4. ¿A qué equivale una lata?Hay distintos tamaños, que van de los 250 ml a los 500 ml. Incluso existen botellas de un litro. Sin embargo, una de las medidas más populares es la de 473 ml (16 onzas). Ingerir esa cantidad de bebida energética equivale a tomar entre dos y tres tazas de café (más de 150 mg de cafeína). En cuanto al azúcar, beber una lata es como comerse un paquete de galletas de mantequilla, unos 8 o 10 petit suisse o una porción generosa de tarta de chocolate.
5. ¿Qué provocan?Excitación y reducción temporal del cansancio. Al beber una lata estándar, nuestro cuerpo recibe entre 50 y 75 g de azúcar (entre 7 y 10 sobres), más del máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para todo el día. A los 20 minutos, se disparan los niveles de azúcar en sangre y, también, la producción de insulina. Entre 30 y 60 minutos después de haber tomado una bebida energética, la cafeína produce su máximo efecto. Se dilatan las pupilas, aumentan los niveles de alerta. El cuerpo empieza a producir dopamina, que estimula las zonas de placer del cerebro. Eso sí, al subidón causado por el azúcar y la cafeína, le sigue el bajón de ambas sustancias.
6. ¿Cuánto tarda el cuerpo en eliminar la cafeína?Horas. La cafeína no desaparece de nuestro cuerpo con facilidad. Al cabo de cinco horas, aún tendremos en nuestro organismo la mitad de la que hayamos ingerido. El tiempo que se necesita para eliminarla por completo depende de factores como la edad o el estado de salud. Puede tardar hasta 10 horas.
7. ¿Por qué es peligroso mezclarlas con alcohol?Las bebidas alcohólicas son depresoras, mientras que las bebidas energéticas son estimulantes. La cafeína de las bebidas energéticas disimula los efectos del alcohol y nos da una falsa sensación de sobriedad. Esto fomenta un mayor consumo de alcohol (más del que tomaríamos en condiciones normales) hasta superar, incluso, los límites máximos de tolerancia de nuestro cuerpo. Las personas que mezclan alcohol con estas bebidas (la mitad de los adultos y los adolescentes, según distintos estudios) son tres veces más propensas a beber en exceso, lo que aumenta las posibilidades de sufrir una intoxicación etílica. Esto es un riesgo para cualquiera y, muy en especial, para quienes tienen afecciones cardiovasculares. Además del alcohol, el exceso de cafeína puede provocar alteraciones de la tensión arterial, palpitaciones cardíacas, náuseas, vómitos o incluso convulsiones.