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España: de ‘la Marina te llama’ al ‘amianto te liquida’

16 febrero, 2014
Enfermos de cáncer de pleura por amianto La Marina mata. Por Paco Rego. elmundo.es. 16/02/14,
  • La tragedia oculta de los ‘barcos mata-hombres’ de la Armada con sus nubes de amianto.
  • Fueron un regalo de EEUU.
  • Van 18 muertos por cáncer y han empezado las indemnizaciones.
España: de 'la Marina te llama' al 'amianto te liquida'
Un barco cargado de …
(Sertox)
La esquela reza como sigue: José Manuel Bernal Sierra, inspector general del Cuerpo de Máquinas de la Armada. Manuel Vila Feal, teniente. Orípedes Fraguas, alférez de navío. Miguel Rodríguez Couce, subinspector general. Manuel López González, sargento… Así hasta 18 marinos, oficiales y suboficiales, muertos. En silencio. Sin salvas de honor ni recuerdo en telediarios o periódicos.
Ninguno fallecido por las balas de un cañón, por un torpedo o por una mina en alta mar. Al contrario. El enemigo los esperaba oculto dentro. Los militares que aquí figuran, y muchos más -algunos de ellos, como el teniente Fraguas, condecorados en vida con la Cruz al Mérito Naval-, están muriendo por cáncer tras años envenenándose con amianto en sus propios buques.
De aquel «La Marina te llama» al amianto te liquida. «No nos dieron ni mascarillas de papel para protegernos, lo manejábamos a pelo», recuerda indignado el subteniente de máquinas Francisco Feal, 60 años y hoy en tratamiento de cáncer de pulmón a causa del tóxico inhalado durante sus casi 40 años de servicio. A él y a otros muchos marinos se les ocultó desde el primer momento que navegarían en un ataúd.
El amianto que recubría los viejos destructores, las patrulleras y los dragaminas, a los que subieron con la misión de defender a su país, estaba por todas partes: en las tuberías, en las mamparas, en el aire.. Y así, a fuerza de respirar el mineral contaminante -utilizado como aislante del calor-, la semilla del cáncer fue creciendo entre los tripulantes de aquellas naves. Sobre todo, entre quienes estaban destinados en máquinas.
Ya son tres las familias de marinos fallecidos por cáncer a las que Defensa ha tenido que indemnizar -otro caso está pendiente de resolución- tras reconocer el ministerio que el amianto (o asbesto) presente en los buques de guerra había sido el causante directo de la aparición del mesotelioma en los militares, un tumor que destruye la pleura. Antes, el inspector general de máquinas ferrolano José Manuel Bernal logró fijar sentencia en los tribunales, y sus familiares tuvieron que ser recompensados con 100.000 euros.
Casos a los que hay que sumar al menos 11 demandas que se están preparando. Aunque la cosa no queda ahí. Podrían ser decenas, o tal vez cientos, las víctimas de los barcos tóxicos de la Armada, según estiman a Crónica dos de los bufetes de abogados que han empezado a destapar una tragedia hasta ahora oculta.
La historia arranca de lejos. En pago a los servicios prestados por España al amigo americano, en 1954 el presidente Eisenhower hizo llegar a Franco más de una veintena de buques de guerra -desde fragatas a destructores-. Eran navíos de segunda mano, viejos y en malas condiciones, entre ellos, 12 dragaminas, cuatro cazaminas, otros tantos destructores, un barco de transporte de material… Todos construidos usando amianto como aislante del calor en tubos de ventilación, salas de máquinas, camarotes y pasillos.
«Barcos matahombres, les llamábamos aquí», dice el subteniente ferrolano Francisco Feal. «Llegaron plagados de ratas, aunque esto no era lo peor. Lo malo era la nube de amianto desgastado que circulaba por todas partes y que estuvimos respirando durante meses, incluso años. Cientos de compañeros enfermaron y muchos murieron de cáncer. Aún hoy lo estamos pagando».
Daño millonario
Porque el amianto actúa en silencio. Tiene un periodo de latencia de entre 30 y 40 años. Pasado ese tiempo da la cara y, cuando lo hace, los pulmones comienzan a fallar y ya no hay remedio. O la persona se queda inútil de por vida porque le falta oxígeno, o fallece al cabo de dos o tres años.
En EEUU, donde se han registrado miles de casos en la última década de envenenamiento por amianto, en su mayoría de mecánicos, los tribunales han reconocido la responsabilidad de la US Navy, condenando a multas millonarias -las más bajas llegan a rondar los 20 millones de dólares- al Pentágono.