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¿Envenenamiento por talio desde los 7 años?

1 noviembre, 2003
Trabajo en un estudio jurídico en Santiago, y se nos presento un caso referente a una madre que quedo detenida por el presunto delito de envenenamiento contra su hijo de 20 años de edad. Recalco la edad, ya que según los doctores, acá en Chile dicen que este envenenamiento viene ocurriendo desde los 7 años de edad, debido a que presentaba alteraciones de la piel de tipo descamativas, alopecia y una alteración de la marcha. con diagnostico de síndrome polineuropático asociado a un trastorno dermatológico.
Se le practicó un examen toxicológico y presentaba niveles elevados de talio cuyo resultado fue presencia en la orina de 83,44 microgramos/24 horas (limite máximo 50), asociado a descamación de pulplejo de dedos y queilitis, todo esto se dice que fue a través de un veneno para ratón, veneno que ya no se usa en Chile desde hace 10 años, se encuentra prohibida su venta por lo tanto no existe en el comercio.
Mi inquietud es la siguiente ¿es posible que el envenenamiento por talio se haya producido por otros medios que no sea este ratonicida? ¿ El organismo puede producir este tóxico? ¿Cómo así también saber si la cantidad encontrada en el cuerpo de 83,44 mcg/24 hrs. es letal. Si es posible que se estuviera envenenando desde los siete años, y no haber muerto y tampoco en todos los años de control médico nunca se le detectó talio. Sólo ahora ¿como es posible?
Por favor le pido que me señale donde puedo encontrar casos de envenenamiento que no sea a través del veneno para ratón y si me puede responder las interrogantes planteadas. A la madre que está detenida, se le han hechos exámenes psicológicos y no presenta alteraciones sicopáticas, pero hay doctores que se inclinan hacia un síndrome que se le denomina "housen", que afecta a las madres que matan a sus hijos varones.
Pienso que se esta cometiendo una injusticia, ya que la madre cuenta con toda nuestra confianza y además que tiene otros hijos y no tienen ningún problema.

Paso a responderle someramente sus interrogantes:
Pregunta: ¿Es posible que el envenenamiento por talio se haya producido por otros medios que no sea este ratonicida?
Si, aunque en nuestra experiencia mientras se usó en Argentina en el 100% de los casos la fuente eran los raticidas sobre la base de talio.
Pregunta: ¿El organismo puede producir este tóxico?
Respuesta: No y no es un componente normal u oligoelemento.
Pregunta: ¿Cómo así también saber si la cantidad encontrada en el cuerpo de 83,44 mcg/24 hrs, es letal?
Respuesta: No, es elevada pero poco probable que produzca la muerte.
Pregunta: ¿y si es posible que se estuviera envenenando desde los siete años,?
Respuesta: Si, es posible
Pregunta: y no haber muerto y tampoco en todos los años de control medicó nunca se le detecto talio solo ahora. El análisis de talio sólo se realiza ante la alta sospecha de intoxicación. Una cosa improbable sería que se le hubiesen realizado dosajes de talio y hubiesen dado resultados negativos y ahora da positivo. Otra cosa es que nunca antes se le hubiese practicado ese análisis y al realizarlo da resultado positivo: esto es altamente posible ¿cómo es posible? Por favor le pido que me señale donde puedo encontrar casos de envenenamiento que no sea a través del veneno para ratón y si me puede responder las interrogantes planteadas,
Respuesta: Le adjunto un resumen de talio tomado de INTERNATIONAL PROGRAMME ON CHEMICAL SAFETY. ENVIRONMENTAL HEALTH CRITERIA 182. 1996
http://www.inchem.org/documents/ehc/ehc/ehc182.htm#PartNumber:12
que le puede ayudar a contestar sus interrogantes.

RESUMEN
1. Identidad, propiedades físicas y químicas, y métodos analíticos
El talio elemental es un metal blando y maleable de color blanco azulado. Cuando se expone al aire húmedo o al agua, se produce respectivamente una oxidación rápida de su superficie o la formación del hidróxido correspondiente. Tiene dos estados de oxidación
importantes: talio(I) y talio(III). Los componentes monovalentes (talosos) se comportan de manera análoga a los metales alcalinos, como por ejemplo el potasio, mientras que los compuestos trivalentes (tálicos) son menos básicos, parecidos al aluminio. A diferencia de los compuestos inorgánicos en los que el ion talio(I) es más estable en soluciones acuosas que el ion talio(III), este último es más estable en compuestos orgánicos.

La determinación del talio en muestras del medio ambiente es algo difícil, porque sus concentraciones son del orden de µg/kg o inferiores. En general, cuando no se aplica una concentración previamente establecida de talio, los límites de la determinación en
Minerales, suelos y polvo son de unos 20 µg/kg, en soluciones acuosas de 0,1 µg/litro y en materiales biológicos de unos pocos µg/kg.

La espectrometría de absorción atómica en horno de grafito es un método analítico idóneo para aplicaciones en las que se necesita una alta sensibilidad debido a las pequeñas cantidades de muestra con un contenido de talio de unos pocos µg/kg. La espectrometría de masas con dilución isotópica y la espectrometría de plasmamasa con acoplamiento inductivo, posiblemente combinada con la dilución isotópica, son métodos excelentes de determinación, con buena precisión y exactitud, del orden de µg/kg.

2. Fuentes de exposición humana y ambiental
El talio está presente en el medio ambiente como consecuencia de procesos naturales y procedente de fuentes debidas a actividades humanas. Está muy extendido en la naturaleza y se encuentra sobre todo en las menas de sulfuro de diversos metales pesados, aunque suele estar en concentraciones bajas. Sólo hay unas pocas zonas con concentraciones naturales de talio muy elevadas.
La producción industrial es muy pequeña (el consumo industrial en todo el mundo en 1991 fue de 10-15 toneladas/año). El talio y sus compuestos tienen una amplia variedad de aplicaciones industriales.
Ahora se ha limitado rigurosamente su uso como depilatorio humano y como rodenticida e insecticida. Sus principales aplicaciones están en las industrias eléctrica y electrónica y en la producción de vidrios especiales. Otro campo importante de aplicación es el uso de radioisótopos en medicina para la escintigrafía, así como el diagnóstico de melanomas y el uso de compuestos de ariltalio(III) en bioquímica.
Las pérdidas en el medio ambiente proceden sobre todo de la fundición de minerales (depósitos de materiales de desecho y emisiones a la atmósfera), las centrales eléctricas alimentadas por carbón, las fábricas de ladrillos y de cemento (todas ellas con emisiones a la atmósfera). Se calcula que los procesos industriales movilizan en todo el mundo de 2000 a 5000 toneladas/año. Las emisiones de talio debidas a procesos industriales varían mucho en función del tipo de industria.
Las emisiones de las centrales eléctricas alimentadas por carbón pueden contener una concentración de talio de 700 µg/m3 de aire de salida y las de las fábricas de cemento hasta 2500 µg/m3. Esta última cifra se puede reducir hasta < 25 µg/m3 mediante el uso de otras materias primas y cambiando el proceso de producción. El talio se volatiliza durante la combustión del carbón o la materia prima utilizada en la fabricación de cemento y se vuelve a condensar sobre la superficie de las partículas de ceniza en las partes más frías del sistema. Estas partículas contienen hasta 50 mg de talio/kg de polvillo de ceniza y son con frecuencia de pequeño tamaño, de manera que los filtros de las fábricas de cemento retienen sólo un 50%.
Alrededor de un tercio de las partículas que emiten las centrales eléctricas son también de un tamaño tan pequeño que se pueden depositar en las vías respiratorias inferiores.
Los efluentes procedentes de los depósitos de decantación de residuos mineros, con un contenido de hasta 1620 y 36 µg/litro, produjeron en los ríos de vertido niveles elevados de 88 y 1 µg/litro, respectivamente. En los estanques de agua de lluvia cercanos a una fábrica de cemento se encontraron hasta 37 µg/litro. En el suelo se han detectado concentraciones máximas de 60 mg/kg en zonas próximas a materiales de desecho de minas; en las cercanías de fundiciones de metales no preciosos y de fábricas de ladrillos y de cemento se detectaron concentraciones de 2, 0,6 y 27 mg/kg, respectivamente. En las zonas contaminadas, la mayoría de las hortalizas, frutas y carne contienen menos de 1 mg de talio/kg de peso fresco. Las concentraciones son superiores en las coles (Brassicaceae), habiéndose notificado niveles de hasta 45 mg/kg en la col rizada verde. Las concentraciones de talio en los tejidos de los animales de granja se corresponden con las concentraciones en el forraje. En las cercanías de algunas fábricas de cemento, se han descrito niveles superiores en el forraje (por ejemplo, hasta 1000 mg/kg en la colza) y en la carne de vacuno y de conejo (hasta 1,5 y 5,8 mg/kg, respectivamente).

3. Transporte, distribución y transformación en el medio ambiente
Cerca de fuentes localizadas, como centrales eléctricas de carbón, algunas fábricas de cemento y operaciones de fundición de metales, la fuente principal de talio en el aire es la emisión de polvillo de ceniza. Los resultados de un estudio indican que casi todo el talio del polvo flotante procedente de una fábrica de cemento estaba presente como cloruro de talio(I) soluble.
El destino final del talio que se incorpora al suelo (debido, por ejemplo, al depósito del polvillo de ceniza) depende fundamentalmente del tipo de suelo. La retención es máxima en suelos que contienen grandes cantidades de arcilla, materia orgánica y óxidos de hierro/manganeso. La incorporación de talio a complejos estables sólo produce concentraciones más elevadas en las capas superiores del suelo. La absorción del talio por la vegetación va aumentando a medida que el pH del suelo disminuye. En algunos suelos fuertemente ácidos se puede producir lixiviación de cantidades importantes de talio al terreno y las aguas superficiales próximos.
La mayor parte del talio disuelto en agua dulce suele ser monovalente. Sin embargo, en agua dulce muy oxidada y en la mayor parte del agua marina puede predominar la forma trivalente. El talio se puede eliminar de la columna de agua y acumularse en el sedimento mediante diversas reacciones de intercambio, formación de complejos o precipitación.
Aunque puede darse una bioconcentración del talio, la bioamplificación del elemento en las redes alimentarias acuática o terrestre es improbable.

4. Niveles medioambientales y exposición humana
En zonas no contaminadas por talio, las concentraciones en el aire suelen ser < 1 ng/m3, en el agua < 1 µg/litro y en los sedimentos del agua < 1 mg/kg. Las concentraciones medias en la corteza terrestre oscilan entre 0,1 y 1,7 mg/kg, pero es posible encontrar niveles muy elevados, por ejemplo hasta de 1000 mg/kg en el carbón, y los minerales de talio que raramente se encuentran contienen hasta un 60% del elemento. Los alimentos de origen vegetal y animal suelen contener < 1 mg/kg de peso seco y la ingestión media humana de talio con los alimentos parece ser inferior a 5 µg/día. Se estima que la absorción a través del sistema respiratorio es < 0,005 µg de talio/día.
Se dispone sólo de datos limitados sobre el contenido real de talio en el aire de los lugares de trabajo. Las concentraciones observadas más recientemente (decenio de 1980) fueron < 22 µg de talio/m3 (en la producción de una aleación especial de talio y en una fundición de talio). El promedio de la concentración determinada en orina fue del orden de 0,3-8 µg/litro en los trabajadores del cemento y de 0,3-10,5 µg/litro en los de funderías.

5. Cinética y metabolismo en animales de laboratorio y en el ser humano
El talio se absorbe con rapidez y facilidad a través de los tractos gastrointestinal y respiratorio, así como por vía cutánea. Se distribuye en poco tiempo por todos los órganos y atraviesa la placenta (como se demuestra por la rápida absorción fetal) y la barrera hematoencefálica. Debido a su acumulación rápida en las células, las concentraciones de talio en la sangre no se corresponden con su nivel en los tejidos. En casos de intoxicación aguda de animales experimentales o de personas, se producen al principio concentraciones de talio elevadas en el riñón, bajas en el tejido adiposo y en el cerebro e intermedias en los demás órganos; luego aumentan también sus niveles en el cerebro.

La eliminación del talio se puede producir a través del tracto gastrointestinal (básicamente mediante mecanismos independientes de la excreción biliar), el riñón, el pelo, la piel, el sudor y la leche materna. Se puede producir una reabsorción intestinal (sobre todo
desde el colon), con la consiguiente disminución en la eliminación total del organismo. En la rata, las principales vías de eliminación del talio son la gastrointestinal (unos dos tercios) y la renal (alrededor de un tercio), siendo semejante la contribución de ambas vías en el caso de los conejos. El talio se elimina también por la saliva.

Al igual que con otras muchas sustancias, la excreción de talio en el ser humano difiere de la observada en los animales de laboratorio; en aquél la velocidad de excreción es mucho más baja (constante de velocidad = 0,023-0,069 día-1) que en éstos (la constante de velocidad media = 0,18 día-1). Otra diferencia importante entre el hombre y los animales es la contribución relativa de las distintas vías de excreción. La excreción renal parece ser mucho más importante en el ser humano que en los animales, aunque no
se ha determinado completamente su contribución relativa a la eliminación total del organismo, debido fundamentalmente a la falta de suficientes datos respecto al hombre. Además, los niveles de exposición, su duración, la alteración de la función de los órganos de excreción, la absorción de potasio y el tratamiento correspondiente de la intoxicación aguda pueden influir considerablemente en los resultados.

En un estudio sobre la excreción renal de talio se notificó un resultado de alrededor del 73%, mientras que a través del tracto gastrointestinal fue de sólo el 3,7% de la cantidad diaria excretada.
La excreción estimada a través del pelo y la piel y del sudor fue del 19,5% y el 3,7%, respectivamente.

La semivida biológica del talio en animales de laboratorio oscila generalmente entre 3 y 8 días; en el ser humano es de unos 10 días, aunque se ha informado de valores superiores a los 30 días.

No se dispone de datos sobre su biotransformación.

6. Efectos en mamíferos de laboratorio y en sistemas de ensayo in vitro

No hay diferencias específicas sorprendentes por especies en cuanto a la toxicidad de las sales de talio(I). Normalmente, una ingestión oral de 20 a 60 mg de talio/kg de peso corporal es letal en un plazo de una semana. Los cobayos son ligeramente más sensibles que otros animales de experimentación. El óxido tálico(III) insoluble en agua muestra una toxicidad aguda algo más baja por vía oral o parenteral que las sales de talio(I). Al comparar los datos de toxicidad aguda se aprecia una elevada biodisponibilidad a partir de todas las vías de exposición. Afecta a la mayor parte de los órganos, pero los signos de intoxicación y la sucesión de los mismos indican una cierta variabilidad intraespecífica e interespecífica.

Los síntomas de la intoxicación aguda se suceden en general de la manera siguiente: en primer lugar anorexia, vómitos y depresión, más tarde diarrea, cambios cutáneos (inflamación en los orificios corporales, furúnculos cutáneos, pérdida de pelo) y luego disnea y trastornos nerviosos. Por último, la insuficiencia respiratoria que provoca la muerte.

Los síntomas de la intoxicación crónica son semejantes a los de la intoxicación aguda. Se produce regularmente pérdida de pelo.

En el examen histológico se puede observar necrosis u otros daños celulares. Se han detectado cambios necróticos en los riñones, el hígado, el intestino, el corazón y el sistema nervioso. En numerosas células se ha observado hinchazón de las mitocondrias y pérdida de crestas, dilataciones del retículo endoplasmático liso, aumento del número de vacuolas autofágicas y de gránulos de lipofucsina y pérdida de microvellosidades. Las alteraciones de procesos funcionales debidas al talio pueden estar provocadas por la rotura física de las membranas de los orgánulos subcelulares. En el corazón, los efectos arritmogénicos se limitan al nódulo sinoatrial.

La intoxicación por talio provoca la alteración selectiva de determinados elementos de la conducta relacionados con efectos bioquímicos (lo que indica un daño celular) en ciertas regiones cerebrales. Algunos efectos neurológicos parecen deberse a la acción directa, por ejemplo la ataxia y el temblor a causa de trastornos del cerebelo o alteraciones de la actividad endocrina debidos a cambios en el hipotálamo. El talio puede activar el sistema nervioso autónomo, fundamentalmente el adrenérgico. En los nervios periféricos parece interferir a nivel presináptico en la liberación espontánea del transmisor, ejerciendo un efecto antagónico en estos procesos dependientes del calcio.

No se conoce todavía el mecanismo exacto de la toxicidad del talio. Se han propuesto varios mecanismos, que tal vez están relacionados entre sí. Un aspecto importante de la intoxicación por talio es el aumento significativo de la peroxidación de lípidos y de la actividad de una enzima lisosómica, la ß-galactosidasa. El resultado es una deficiencia de glutatión que provoca la acumulación de peróxidos de lípidos en el cerebro y, al parecer, por último, la formación de gránulos de lipofucsina. Parece que el mecanismo de acción del talio radica fundamentalmente en una alteración de la función mitocondrial.

Los animales con intoxicación crónica suelen presentar una actividad sexual reducida, y en el sistema reproductor del macho son evidentes los efectos gonadotóxicos del talio. En los testículos de ratas que recibieron 10 mg de talio/litro de agua de beber durante 16 días, las células de Sertoli fueron las más sensibles y la descamación del epitelio espermatogénico provocó la aparición de espermatozoides inmaduros en el semen. Esto podría explicar el menor índice de supervivencia de los embriones o la reducción del periodo de vida de la descendencia tras una intoxicación subletal por talio de los padres.

Tras la inyección de talio en huevos, se observaron en los embriones de pollo efectos teratogénicos, inhibición del crecimiento y trastornos del desarrollo óseo, pero en los mamíferos estos efectos son discutibles, incluso a dosis tóxicas para la madre. Aunque se ha
demostrado que atraviesa la placenta, muchas estirpes de ratones y ratas no muestran efectos teratogénicos en absoluto, o sólo ligeramente.

Dos pruebas de mutagenicidad microbiológica en Salmonella typhimurium dieron resultados negativos, y las pruebas in vivo sobre intercambio de cromátides hermanas fueron controvertidas. Sin embargo, en estudios aislados se han observado aberraciones cromosómicas o un aumento significativo de la fragmentación del ADN de cadena sencilla.

No se dispone de estudios de larga duración sobre la carcinogenicidad del talio.

7. Efectos en el ser humano

Debido a que las sales de talio son insípidas, inodoras, incoloras, muy tóxicas, fáciles de obtener en el pasado e incluso ahora en algunos países en desarrollo, este elemento se ha utilizado a menudo con fines suicidas, homicidas y de aborto ilegal, provocando intoxicación aguda. Es más, se considera que la intoxicación por talio es una de las causas más frecuentes, a escala mundial, de intoxicación humana voluntaria o accidental. Los conocimientos sobre la intoxicación crónica se limitan a la exposición profesional, a grupos de población que viven en zonas contaminadas y a casos de homicidio con dosis bajas múltiples.

Los síntomas de toxicidad aguda del talio dependen de la edad, la vía de administración y la dosis. Las dosis que han resultado letales varían entre 6 y 40 mg/kg, con un promedio de 10 a 15 mg/kg. Sin tratamiento, esta dosis media suele producir la muerte en un plazo de 10 a 12 días, pero también se han descrito casos de defunción en 8-10 horas.

Se considera que la gastroenteritis, la polineuropatía y la alopecia son los tres síntomas clásicos de la intoxicación por talio, pero en algunos casos no se observó gastroenteritis ni alopecia. También se producen otros signos y síntomas, con un orden de aparición, amplitud e intensidad variables.

Los síntomas de la intoxicación son a menudo imprecisos y consisten al principio en anorexia, náuseas, vómitos, sabor metálico, salivación, dolor retrosternal y abdominal y a veces hemorragia gastrointestinal (sangre en heces). Luego se suele observar estreñimiento, que puede ser resistente al tratamiento, interfiriendo así con el antídoto administrado.

Después de un periodo de dos a cinco días aparecen lentamente algunos de los trastornos asociados normalmente al talio, con independencia de la vía de exposición. Aunque los efectos en el sistema nervioso central y periférico varían, un rasgo constante y característico de la intoxicación por talio en el hombre es la sensibilidad extrema de las piernas, a la que sigue el "síndrome de los pies urentes" y la parestesia. Su acción sobre el sistema nervioso central (SNC) se refleja en síntomas tales como alucinaciones, letargia, delirio, convulsiones y coma. Los síntomas circulatorios normales son hipertensión, taquicardia y, en los casos graves, insuficiencia cardiaca. Después de la segunda semana de la intoxicación se suele producir pérdida del pelo y, a veces, del vello; la distrofia de las uñas se detecta por la aparición de rayas semicirculares blancas (líneas de Mee) tres o cuatro semanas después de la intoxicación. Las regiones negras que se observan en las papilas pilosas no se producen por la deposición de pigmentos o de talio, sino que se deben a pequeñas cantidades de aire que entran en el tallo piloso.

En los casos letales, la muerte sobreviene en un plazo que oscila entre unas horas y varias semanas, pero normalmente se produce a los 10 ó 12 días. Las causas del fallecimiento son generalmente insuficiencia renal, del SNC y cardiaca.

En intoxicaciones subletales, la recuperación requiere con frecuencia meses. A veces persisten los trastornos neurológicos y mentales, así como las anomalías electroencefalográficas y la ceguera.
Por otra parte, parece ser que los supervivientes sufren un deterioro de las funciones intelectuales.

En casos de intoxicación crónica los síntomas son semejantes, pero en general más leves que en la intoxicación aguda. A veces se produce ceguera permanente. La recuperación completa requiere meses y se puede interrumpir por recaídas.

En un caso bien investigado de emisión de talio alrededor de una fábrica de cemento de Lengerich, Alemania, las concentraciones de talio en el pelo y la orina de las personas expuestas no se correspondían con algunas características típicas que suelen estar relacionadas con la intoxicación crónica por talio, sino sólo con síntomas neurológicos subjetivos.

La autopsias y biopsias realizadas tras las intoxicaciones por talio ponen de manifiesto daños en diversos órganos. Por ejemplo, tras la ingestión de dosis letales se producen hemorragias en la mucosa intestinal, los pulmones, las glándulas endocrinas y el
corazón, infiltraciones grasas en el hígado y el tejido cardiaco, así como cambios degenerativos en los glomérulos y los túbulos renales. En el cerebro se puede observar degeneración grasa de las células ganglionares, lesiones axonales y desintegración de las vainas de mielina.

Las variaciones de la presión sanguínea pueden deberse a los efectos directos del talio en el sistema nervioso autónomo. La intoxicación por talio produce neuropatía periférica mixta simétrica. Los nervios distales sufren más daños que los proximales, y los nervios de axón corto, por ejemplo los craneales, se ven afectados antes, aunque en menor grado. Los axones se hinchan y contienen vacuolas y mitocondrias dilatadas. En los casos de intoxicación letal, se han observado daños graves del nervio vago, desnervación del seno carotídeo y lesiones de los ganglios simpáticos. En la intoxicación subletal, los nervios afectados pueden sufrir degeneración axonal, con recuperación nula o sólo paResistencial en un plazo de dos años.

A veces se produce una neuritis retrobulbar con los consiguientes trastornos visuales, que puede persistir durante meses, después de un tratamiento con productos depilatorios con talio; este trastorno puede desembocar incluso en la atrofia óptica. Los datos sobre los efectos del talio en la reproducción humana son limitados. Puede afectar negativamente al ciclo menstrual, la libido y la potencia masculina.

Se sabe que la intoxicación crónica tiene efectos sobre el esperma. Al igual que en los estudios con animales, se ha observado que atraviesa la placenta; esto se ha puesto de manifiesto tras un aborto inducido por el talio. Sin embargo, en unos 20 masos de intoxicación por talio durante el embarazo no se vio afectado el desarrollo fetal, salvo el peso relativamente bajo y la alopecia de los recién nacidos.

No se dispone de informes sobre efectos carcinógenos o datos sobre efectos inmunológicos debidos al talio. No hay pruebas suficientes de efectos genotóxicos.

El tratamiento de la intoxicación por talio combina la diuresis forzada, el uso de carbón vegetal activado y la prevención de la reabsorción en el colon mediante la administración de azul de Prusia, hexacianoferrato(II) férrico potásico.

8. Relación dosis-respuesta en el ser humano

La concentración media de talio en orina en la población no expuesta es de 0,3 a 0,4 µg/litro. Habida cuenta de que el talio tiene una semivida biológica breve, establecida en días, y suponiendo unas condiciones estables, se puede tomar esta concentración urinaria
como indicador de la dosis total tras la inhalación y la ingestión con los alimentos.

La concentración media en la orina en una muestra de población que vive cerca de una fuente de emisión de talio fue de 5,2 µg/litro. Se encontró una relación dosis-respuesta clara entre las concentraciones en la orina de talio y el predominio de cansancio, debilidad, trastornos del sueño, dolor de cabeza, nerviosismo, parestesia y dolor muscular y de las articulaciones. Se informó asimismo de una relación dosis-respuesta semejante cuando se utilizó el talio en el pelo como indicador de la exposición.

El Grupo Especial de Trabajo consideró que las exposiciones que producen concentraciones de talio en la orina inferiores a 5 µg/litro probablemente no son perjudiciales para la salud. En el margen de 5 a 500 µg/litro, la magnitud del riesgo y la gravedad de los efectos adversos son inciertas, mientras que la exposición que da lugar a más de 500 µg/litro está asociada a una intoxicación clínica.

9. Efectos en otros organismos en el laboratorio y en el medio ambiente
El talio afecta a todos los organismos, pero hay diferencias específicas de especies e incluso de variedades. Los diferentes compuestos inorgánicos de talio(I) y talio(III), así como sus compuestos orgánicos, pueden tener distinta toxicidad.
El efecto más importante del talio en los microorganismos parece ser la inhibición de la nitrificación por las bacterias del suelo.
Los resultados de un estudio parecen indicar que la estructura de la flora microbiana se altera a concentraciones en el suelo comprendidas entre 1 y 10 mg/kg de peso seco, pero no se precisó la forma de talio utilizada en este experimento.

Absorben talio todas las partes de las plantas, pero sobre todo las raíces. Una vez que ha penetrado en las células, se concentra de forma desigual en el citosol, probablemente unido a un péptido. Las concentraciones de talio que se observan en las plantas dependen de
las propiedades del suelo (en particular el pH y el contenido de arcilla y materia orgánica), así como de la fase de desarrollo y de la parte de la planta. Se acumula en las zonas que contienen clorofila, pero lo hace en menor grado en las plantas resistentes al talio.
Reduce la producción de oxígeno, posiblemente por acción directa sobre la transferencia de electrones en el fotosistema II. Su interferencia con los pigmentos se pone de manifiesto por la aparición de clorosis. Por otra parte, en el mecanismo de la toxicidad parece intervenir una
alteración de la absorción de oligoelementos. Afecta también al crecimiento, siendo más sensibles las raíces que las hojas o los tallos. Estos efectos se han descrito tras la exposición a formas monovalentes de talio con niveles de sólo 1 mg/kg de tejido vegetal seco.

En la mayoría de los estudios de los efectos en los organismos acuáticos se han utilizado compuestos solubles de talio monovalente. La concentración más baja notificada capaz de afectar a las especies acuáticas es de 8 µg/litro, con una reducción del crecimiento de las plantas. Los invertebrados se suelen ver afectados a concentraciones más bajas que los peces (los valores de la CL50 en 96 horas son de 2,2 mg de talio/litro para los dáfnidos y de 120 mg/litro para un pez de agua dulce). El valor más bajo de la CL50, notificado tras la exposición durante unos 40 días, fue de 40 µg/litro para los peces.

Muchos casos de intoxicación por talio de la flora y fauna silvestres se han debido a su aplicación en gran escala como rodenticida. En animales que se alimentan de semillas y en depredadores afecta gravemente sobre todo al SNC y al aparato gastrointestinal. Estos mismos efectos se pueden observar en los animales de granja. A esto hay que añadir que el talio provoca una pérdida de plumas dorsales en los patos, salivación de la nariz y la boca del ganado vacuno y reducción del crecimiento de los pollos de asar, las gallinas ponedoras, las ovejas y los novillos.