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El plomo y los niños chinos

17 octubre, 2009
China: los niños de plomo.observadorglobal.14/10/09.Aunque días atrás China prometió ponerse a la vanguardia de la ecología y la lucha contra el cambio climático, su rápido desarrollo económico está dejando a gran parte de su suelo, aire y vías fluviales peligrosamente contaminadas. Desde empresas que lo contaminan todo hasta el multimillonario negocio de la basura, el “progreso” beneficia a pocos y perjudica a muchos. Más de 3.000 chicos padecen altos niveles de plomo y zinc en la sangre y sus vidas ya no volverán a ser las mismas.Los exámenes tomados a casi 3.000 niños que viven cerca de plantas refinadoras de metales en la provincia china de Henan revelaron que más de una tercera parte de ellos tiene excesivos niveles de plomo en la sangre. Se trata de 968 chicos envenenados.
Ver relacionado: La Oroya de nuevo (Los niños de plomo).
El plomo y los niños chinos
Basura en China
Este es el más reciente de una serie de casos de envenenamiento por plomo que afecta a miles de niños en China, un indicio de cómo el rápido desarrollo económico se produce a costo de una intensa contaminación ambiental y de la salud de la desprevenida población.

El envenenamiento por plomo puede dañar los sistemas nervioso y reproductivo, causar hipertensión sanguínea y pérdida de la memoria.

En los últimos meses hubo casos similares en las provincias de Yunnan, Fujian y Shaanxi y el número de niños afectados ya supera los 3.000.

Los casos han provocado inestabilidad en medio de la indignación creciente por escándalos de salud pública en que los niños han sido las víctimas principales, una preocupación para el Partido Comunista gobernante, preocupado por la estabilidad social y cualquier desafío a su autoridad.

Las autoridades suelen prometer cerrar las empresas que contaminan de manera problemática, pero no suelen cumplirlo debido a la importancia de la industria para las economías locales.

El alcalde de Jiyuan, Zhao Suping, dijo que el envenenamiento por plomo en la ciudad es resultado de la contaminación de larga data. Agregó que la ciudad ha estado produciendo plomo desde hace 52 años.

En respuesta a los resultados médicos, las autoridades municipales han suspendido totalmente la producción en 32 de las 35 plantas y han cancelado la producción de las otras tres.

Las familias con niños que viven en un radio de 300 metros de las plantas fueron alejadas temporariamente de ellas.

CIUDADANOS BASURA
Si usted se dirige al pueblo de Zhanglidong, en la provincia de Henan, olerá al pueblo mucho antes de haberlo visto. Todos los días, más de 100 camiones de basura hacen cola incesantemente para arrojar su carga en un vertedero del tamaño de 20 estadios de fútbol. 

En solo cinco años desde su creación, las 100 toneladas de basura descargadas allí lograron contaminar el suelo, el agua, pudrir los árboles y las frutas que se comercializan en la zona, atraer todo tipo de insectos y enfermedades.
 
"La vida aquí se fue del cielo al infierno en un instante", dice Wang Xiuhua una vecina del lugar que espanta a las moscas mientras habla. Esta mujer de 78 años tiene ataques de tos incontrolables y asegura que los gases que emana el basurero agravaron su bronquitis crónica.

La cantidad de papel, plástico y otro tipo de basura generada en China se triplicó en dos decenios a cerca de 300 millones de toneladas al año. Estados Unidos le saca la delantera a nivel mundial: con una población de menos de un cuarto del tamaño de China genera 254 millones de toneladas de basura al año.

Pero para China, el problema es nuevo y obedece al creciente consumismo, desconocido para la generación anterior que no tenía ni supermercados, ni envases plásticos y que volvía a utilizar todo una y otra vez antes de tirarlo.

Ahora, contaminados por su propio “progreso”, los aldeanos organizan protestas para evitar el paso de los camiones o retrasar el momento de la descarga de la basura. Pero ya es demasiado tarde. El multimillonario negocio de los residuos no se detiene ante nada.

Los niños de las familias que viven más cerca del basural están casi todos enfermos. El Estado les paga una indemnización de… 15 dólares mensuales.

El año pasado cientos de manifestantes irrumpieron en las oficinas del Ministerio de Medio Ambiente, en Pekín en protesta por el hedor de un vertedero y los planes para un nuevo basural que se instalaría en las afueras. En julio, las autoridades cancelaron el proyecto. Pero la población rural no está tan bien organizada como la de las ciudades. El gobierno chino lo sabe y por eso localiza estos basurales en lugares remotos.

El tratamiento de la basura en China es tan impune como muchas de las industrias que contaminan todo su entorno hasta que se mudan para seguir contaminando. Metales pesados, amoníaco, metano, dióxido de carbono, todo va a parar al suelo, el aire y el agua. 

"Si el gobierno no intensifica los esfuerzos para resolver nuestros problemas de basura, China probablemente se enfrentará a una inminente crisis sanitaria en la próxima década", advierte Liu Yangsheng, un experto en gestión de residuos de la Universidad de Pekín.

Esto ocurre en China, el país en el que los planificadores económicos y de crecimiento tienen más influencia que los reguladores del medio ambiente que piden a gritos el tratamiento de los residuos y un control más férreo de las industrias. El mismo país que se perfila como la potencia asiática con mayor crecimiento del Siglo XXI y que días atrás prometió ponerse a la vanguardia de la ecología, las energías renovables y la reducción de la emisión de gases tóxicos a la atmósfera.
Leer relacionado: El plomo antes que la vida. elpais.es.20/10/09. China desplaza a 15.000 personas para salvar del cierre un complejo de fundiciones de metal que ha contaminado a más de 1.000 niños. ¿Qué es más fácil: cerrar un grupo de fundiciones de plomo responsables del envenenamiento de un millar de niños o desplazar a la población que vive en la zona? La respuesta en China es lo segundo, especialmente porque en el país asiático los intereses particulares están a menudo supeditados a los económicos o a las prioridades que fija el Gobierno.

Las autoridades han anunciado que van a obligar a abandonar sus viviendas y sus tierras a 15.000 personas, que residen en los alrededores del mayor complejo de fundiciones de plomo de China, en Jiyuan (provincia central de Henan), para que las fábricas puedan seguir funcionando.

La decisión ha sido tomada después de haber detectado que cerca de 1.000 niños en Jiyuan tienen niveles excesivos de plomo en la sangre, según el diario oficial China Daily. Algunas líneas de producción llevan casi dos meses paralizadas. Zhao Suping, alcalde de la localidad, ha cifrado en 1.000 millones de yuanes (98 millones de euros) el coste del desplazamiento de las familias, que viven en 10 pueblos en los alrededores de las plantas, entre ellas, la mayor de China, propiedad del grupo Yuguang Oro y Plomo. El 70% del traslado será sufragado por el Gobierno y las empresas, y el otro 30%, por los residentes.

"El gobierno local está intentando evitar que realicemos análisis de sangre y hagamos públicos los resultados. Sólo quiere proteger a la fábrica, que paga muchos impuestos al año", dice Huang Zhengmin, cuyo nieto de cinco años dio casi 500 microgramos de plomo por litro en las pruebas, alrededor de 50 veces el nivel aceptable en EE UU, informa Reuters. "No les importa la gente corriente. Todo el pueblo tiene que ser desalojado para dejar sitio para la planta. La contaminación sigue adelante". Una vecina llamada Li aseguró al China Daily que una de sus dos nietas ha dado 360 microgramos y la otra, 520. "Unos pocos se han hecho ricos y el pueblo está envenenado", se queja Wang Shaozhou, de 60 años, otro residente en la zona.

Las autoridades han detectado 968 niños con tasas de plomo excesivas sobre un total de 2.700 chicos menores de 14 años analizados. Niveles altos del metal pueden originar problemas de crecimiento y retraso mental.

Una vez que los afectados dejen sus hogares, las compañías alquilarán sus tierras y plantarán árboles para intentar crear una barrera natural alrededor de las fundiciones. Expertos de la Academia de Ciencias Geológicas consideran que trasladar a la gente es la opción más simple, dado que el coste de atenuar la contaminación es muy elevado. Sin embargo, se topa con la dificultad de encontrar tierras cultivables.

Fundiciones de plomo han cerrado en muchos lugares del mundo debido a los problemas medioambientales, lo que ha permitido a la industria florecer en China. Los precios del plomo se dispararon a principios del mes pasado, coincidiendo con los primeros cierres en las plantas de Jiyuan.

El caso salió a la luz en agosto después de que padres de niños con altos niveles de plomo y cadmio protestaran en una fundición de la vecina provincia de Shaanxi, propiedad del cuarto mayor productor chino de zinc, y en otro horno de la provincia de Hunan. También hay casos en la sureña Yunnan. Miles de chavales se han visto afectados, en un escándalo que ha vuelto a poner de manifiesto la amenaza para la salud y el medio ambiente de la política de crecimiento a cualquier precio impulsada por Pekín.