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El mercurio como remedio folclórico

28 marzo, 2008
El mercurio como remedio folclórico. Mario A. Núñez Molina. Capítulo del artículo: Tradiciones populares de ayuda en Puerto Rico. Por Mario Núñez Molina.  Las botánicas en Puerto Rico representan un tipo de farmacia folclórica para aquellos que utilizan sistemas de ayuda tales como el espiritismo, la santería y el curanderismo. El sanador folclórico puede hacer intervenciones anti-terapéuticas tales como realizar diagnósticos incorrectos y contradecir aquellos diagnósticos dados por profesionales de la salud; orientar a sus clientes para que no usen los medicamentos recetados; no referir cuando así sea necesario y recetar substancias que podrían ser detrimentales a la salud del cliente . Es esta última intervención la que nos interesó estudiar debido a que estudios exploratorios realizados por Santos y García (1991) y Wendroff (1991a, 1991b) encontraron que en varias botánicas puertorriqueñas se vende mercurio para que se utilice como elemento esencial de rituales folclóricos de ayuda. El mercurio se conoce en las botánicas como azogue. Esta práctica pudiera representar una fuente de intoxicación por mercurio que no ha sido evaluada de manera sistemática hasta el presente. 
El mercurio como remedio folclórico
En 1991 el Departamento de Asuntos al Consumidor emitió una orden prohibiendo la distribución y venta de cápsulas de mercurio. DACO intervino particularmente con los distribuidores de mercurio en Puerto Rico: Mardo Distributing y Crusader Enterprises. Los presidentes de estas compañías fueron citados a una vista y ambos negaron haberle vendido cápsulas de mercurio a dueños de botánicas. Se acordó imponer una multa de $10,000 a aquellas personas que violasen la orden.
Esta orden emitida por DACO se basó en una visita a una botánica que realizó un inspector del Departamento de Salud. En esta botánica el inspector compró dos cápsulas de mercurio. Estas cápsulas fueron analizadas por el Departamento de Salud y se encontró que el contenido de las mismas poseía las propiedades físicas y químicas del mercurio.
A pesar de esta orden, y de que los dueños de botánicas están al tanto de esta situación, en esta investigación se encontró que un porciento significativo de botánicas continúa vendiendo cápsulas de mercurio.
Puerto Rico no es el único país en el cual las personas pueden comprar mercurio en las botánicas. Las botánicas de Nueva York, Connecticut y California también tienen a la venta este producto (Zayas & Ozuah, 1996). En una encuesta telefónica realizada en 13 ciudades de los E.U. se encontró que de 115 botánicas, 99 de ellas venden mercurio. Además, se ha encontrado que se vende mercurio en Colombia, la República Dominicana y México (Wendroff, 1991b ). En una visita a la República Dominicana, visité una botánica y pedí azogue. La respuesta obtenida fue: ¿Cuántas libras desea? En Estados Unidos no han prohibido la venta de mercurio, pero si han empezado a educar a los dueños de botánicas y a la población hispana sobre los peligros del mismo. Se considera que prohibir la venta del mercurio puede atentar contra la libertad religiosa de los individuos.
Por otra parte, Geffner & Sandler (1980) reportaron que el mercurio es utilizado por los mejicanos como un remedio folclórico para tratar el empacho. Llegaron a esta conclusión al tratar a dos niños que sufrían de gastroenteritis y sus padres le habían dado a ingerir mercurio. El empacho es definido como un bolo de comida que se pega a las paredes del estómago y/o los intestinos (Geffner y Sandler, 1980; Trotter, 1985). Los síntomas característicos de esta condición son: descomposición estomacal, naúseas, pérdida de apetito, dolor de estómago, diarreas, vómitos y fiebre. En los niños pequeños es común el llanto y la irritabilidad (Geffner y Sandler, 1980). Las comunidades mejico-americanas usan el azogue como remedio folclórico o casero para curar el "empacho". Según Trotter (1985), se ha encontrado que dichas culturas también utilizan otros remedios conocidos como greta y azarcón para tratar este padecimiento. Greta y azarcón son compuestos que contienen plomo y al igual que el azogue son altamente tóxicos (Trotter, 1985).
Se han reportado casos de niños gravemente intoxicados como consecuencia de haberles administrado azogue para curar el "empacho". En éstos casos el mercurio fue administrado por vía oral (Geffner y Sandler, 1980). Estos niños, al ser llevados al hospital y sometidos a tratamiento, comenzaron a evacuar las cantidades de mercurio que habían ingerido. La peligrosidad en estos casos estriba en que el cuerpo absorba azogue. Si esto sucede puede causar daño a los pulmones, riñones, hígado y cerebro, entre otras cosas (Geffner y Sandler, 1980). También, Trotter (1985) en estudios realizados sobre el curanderismo mejicano ha descrito el uso de un remedio folclórico para tratar el empacho que produce envenenamiento por plomo.
En Puerto Rico, el Dr. Dominguez, del Departamento de Salud, ha estado estudiando un caso de envenamiento de mercurio en una escuela de Luquillo. Un niño llevó mercurio a la escuela y lo vendió a sus compañeros. Estos empezaron a jugar con el mercurio y se intoxicaron, teniendo que ser llevados al hospital. Al ser cuestionado sobre donde consiguió el mercurio, el niño dijo que lo había encontrado cerca de su casa. Sin embargo, Dominguez sospecha que sus padres podrían haberlo estado usado para rituales folclóricos relacionados a la santería (Dominguez, comunicación personal).
IMPLICACIONES
Los resultados preliminares del estudio sugieren que es necesario intervenir no tan solo mediante leyes que regulen la venta del mercurio, sino también desarrollando un programa educativo dirigido a propietarios de botánicas y usuarios del mercurio. Esperamos poder atender esta necesidad en un futuro cercano.
Es necesario crear conciencia en la comunidad sobre los peligros que representa a la salud el uso del mercurio. Esta orientación debe dirigirse a los sanadores folclóricos, dueños de botánicas y comunidad en general. Estos grupos no parecen, en su mayoría, conocer el potencial tóxico del mercurio. Esto implica que es necesario desarrollar un programa de orientación culturalmente relevante . Este programa de orientación debe incluir actividades tales como las siguientes:
1. Desarrollar material informativo sobre el mercurio y sus efectos tóxicos.
Este material informativo debe incluir una hoja en donde se explique lo que es el mercurio y sus efectos tóxicos. Debe llevarse a las botánicas y pedirle a sus dueños a que accedan a ponerlo en alguna parte visible de su local.
2. Llevar a cabo reuniones de orientación con dueños de botánica y sanadores folclóricos.
Estas reuniones pueden servir de foro para compartir ideas y conocer de manera más precisa la posición de los sanadores folclóricos. Podrían también ser útiles para explorar alternativas al uso del mercurio. Es muy probable que los sanadores folclóricos conozcan productos que sirvan para sustituir el mercurio. En nuestro trabajo encontramos que como sustitutos del mercurio algunos dueños de botánica recomiendan el precipitado rojo.
3. Utilizar los medios de comunicación (radio y televisión) para orientar a la comunidad sobre los peligros del uso del mercurio.
Consideramos esencial impartir información sobre el mercurio a través de programas de televisión y radio. Esto facilitaría el que la comunidad conociera los peligros a los cuales están expuestos cuando usan el mercurio.
Es importante identificar usuarios del mercurio y realizar evaluaciones con los mismos para determinar los grados de intoxicación. Estos estudios podrían llevarse a cabo en centros de salud a través de toda la Isla. Este tipo de encuesta nos permitiría tener una idea clara del potencial tóxico del mercurio en la comunidad de usuarios.
También, es necesario realizar evaluaciones de intoxicación en las botánicas en donde se venda o se haya vendido el mercurio. Es probable que el ambiente de estas botánicas esté contaminado y los dueños de botánica estén expuestos a intoxicación por mercurio.
Con todo esto queda evidenciado la necesidad de más investigación que conduzca a la acción y el bienestar del individuo. Con este trabajo esperamos haber sentado las bases para posibles intervenciones que redunden en el beneficio de todos.