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Efectos neurológicos de intoxicación con plomo

10 mayo, 2001
En intoxicaciones con plomo (no agudas, sino por exposición lenta por contaminantes ambientales), cuál es la sintomatología en el área psiquiátrica.

Resulta difícil contestarle puntualmente su pregunta ya que muchos síntomas psiquiátricos provocados por la intoxicación con plomo se deben a daño neurológico. Le transcribo una parte de un artículo sobre plomo elaborado por mí donde están descriptos los efectos neurológicos y psiquiátricos. Esperando que le sean de utilidad.

Cuadro clínico: las manifestaciones provocadas por el plomo son inespecíficas. La elaboración de una buena historia clínica respecto a la exposición potencial al plomo puede orientar al médico hacia la dirección correcta cuando los hallazgos clínicos no son específicos. Aunque la intoxicación con plomo habitualmente es crónica (exposiciones de meses a años) los síntomas pueden aparecer agudamente. Las manifestaciones clínicas de la intoxicación crónica por plomo son polimorfas y abarcan prácticamente todos los órganos y sistemas, en particular el sistema hematopoyético,
nervioso (central y periférico) y renal . También se pueden afectar el sistema gastrointestinal y cardíaco . Se consideran síntomas habituales:
pérdida de apetito, anemia, malestares inespecíficos, insomnio, cefalea, irritabilidad, dolores musculares y articulares, temblores, parálisis fláccida sin anestesia, alucinaciones y otros disturbios de la percepción, debilidad muscular, gastritis y alteraciones hepáticas.
Efectos neurológicos : están descriptas neuropatías periféricas (raras en niños, más frecuentes en adultos). En una revisión realizada en 139 trabajadores expuestos al plomo en Rosario, Argentina, no se encontró neuropatías en ninguno de ellos .Los únicos síntomas que habitualmente se
observan son la debilidad muscular y la fatiga fácil. Los grupos musculares afectados suelen ser los más activos (extensores del antebrazo, carpo y dedos de las manos, y músculos extraoculares). Se consideraban signos casi patognomónicos de intoxicación plúmbica a la muñeca péndula o, en menor
grado, el pie péndulo. Por lo común, no hay afectación sensorial. Se han descrito cambios degenerativos en las motoneuronas y sus axones.

Efectos en el sistema nervioso central: la encefalopatía es la manifestación más grave de esta intoxicación por plomo y es mucho más frecuente en niños que en adultos. Los signos incipientes pueden ser torpeza, vértigo, ataxia, caídas, cefaleas, insomnio, inquietud e irritabilidad. AI evolucionar la encefalopatia, el paciente muestra excitación, confusión, alteraciones de la visión, delirio, convulsiones tonico-clónicas repetitivas o letargo y coma. El vómito "en chorro o en proyectil" constituye un signo frecuente. Los signos y síntomas son característicos de hipertensión intracraneal. La mortalidad puede ser elevada (hasta un 25%). Pueden quedar secuelas neurológicas como retardo mental, anormalidades electroencefalográficas o convulsiones francas, etc.

En ocasiones, la exposición al plomo ocasiona un deterioro psíquico definido y progresivo en niños. Sus antecedentes muestran evolución normal durante los primeros 12 a 18 meses de vida, seguido de una pérdida progresiva y constante de sus capacidades motoras y del habla. Pueden mostrar
hipercinesia intensa y conducta agresiva, y un cuadro convulsivo de difícil control. La alteración de percepción sensorial impide el aprendizaje normal.

Como síntesis de los efectos neurológicos del plomo se puede mencionar: irritabilidad, pérdida de las habilidades aprendidas y regresión, mareos, vómitos persistentes, incoordinación, debilidad y parálisis, cefalea, neuropatías periféricas , estupor, convulsiones, ataxia, edema y/o atrofia
de pápila, pigmentación retiniana, y parálisis de nervios craneales. La aparición de encefalopatía es más común en niños que en adultos, con estupor, ataxia, coma, convulsiones y habitualmente niveles sanguineos superiores a 100 ug/dl.