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EEUU: evitar intoxicaciones con muérdago (Phoradendron serotinum) y acebo que adornan estas fiestas

28 diciembre, 2015
Las plantas típicas de las fiestas de fin de año pueden resultar peligrosas para niños y mascotas. Por Robert Preidt. nlm.nih.gov. 25/12/15. El muérdago, las bayas de acebo y la flor de pascua se deben colocar fuera de su alcance, aconseja una experta.  Esas plantas decorativas pueden darle un toque festivo a su hogar, pero también pueden plantear un riesgo para los niños y las mascotas, advierte una experta.Todas las partes del muérdago son tóxicas si se ingieren, y las bayas blancas tienden a ser las más atractivas para niños y mascotas. Consumir muérdago puede resultar en vista borrosa, náuseas, dolor abdominal, diarrea, cambios en la presión arterial e incluso en la muerte, advirtió Wendy Wilber, del Instituto de Ciencias de los Alimentos y Agrícolas de la Universidad de Florida, en Gainesville.Leer relacionado:  Sobre muérdago no está todo escrito y la trivia 274 (acebo)
EEUU: evitar intoxicaciones con muérdago (Phoradendron serotinum) y acebo que adornan estas fiestas
Plantita de acebo, no confundir con muerdago….
(SerTox)
Imagen de noticias HealthDaySi alguien come cualquier parte del muérdago, busque atención médica de inmediato, dijo Wilber.
Los niños pueden sufrir vómitos, diarrea, deshidratación y somnolencia si comen apenas dos bayas de acebo. Las bayas, de un color rojo brillante, pueden caerse de los adornos y acabar en el suelo, donde un niño o una mascota las pueden encontrar y comérselas.
"Mantenga las decoraciones festivas fuera de su alcance, y asegúrese de que ningún trozo caiga al suelo. O no use muérdago y acebo hasta que los niños sean algo más grandes", planteó Wilber.
La flor de pascua no es tóxica, pero puede ser irritante. Los niños o mascotas que se comen las hojas o la parte de la planta que forma la flor (las brácteas) pueden contraer un sarpullido bucal y dolor de estómago, y la savia lechosa de la planta puede irritar la piel, explicó Wilber.
Los bulbos de la amarilis contienen una toxina llamada licorina, pero la enfermedad solo ocurre si se consumen muchos bulbos, apuntó.
"He sido propietaria de un labrador, y sé que esas cosas pasan", comentó Wilber. "La amarilis es un problema más bien para los propietarios de mascotas".
Los perros o los gatos que comen muchos de los bulbos sufren de diarrea, náuseas y vómitos. En esos casos, busque ayuda veterinaria de inmediato, concluyó.

Artículo por HealthDay, traducido por Hola DoctorFUENTE: University of Florida, news release, December 2015
HealthDay