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Datos de detección de hachís, cocaína y otras drogas en consuctores de Sevilla

13 abril, 2015
Más de cien denuncias a conductores por conducir bajo los efectos de las drogas. Por M. Benitez. abcdesevilla.es. 13/04/15. Se enfrentan a las mismas penas que si fueran sorprendidos conduciendo con una tasa de alcoholemia prohibida. El plan piloto puesto en marcha en Sevilla para controlar el consumo de drogas entre los conductores a primeros de 2014 está surtiendo efecto.El pasado año se abrieron en Sevilla cien diligencias a otros tantos conductores por conducir bajo los efectos de las drogas, según datos de la Fiscalía de Seguridad Vial de Sevilla.Leer relacionado: 1) Drogas y conducción; 2) Dar con un conductor que ha consumido drogas en España es mas frecuente que con alcohol
Datos de detección de hachís, cocaína y otras drogas en consuctores de Sevilla
¡Tumba carnera!
(Sertox)
Más de cien denuncias a conductores por conducir bajo los efectos de las drogasABC-eLos test para comprobar el uso de drogas en los conductores se han multiplicadoEstas diligencias se abrieron tras comprobar los agentes de Policía Local (los encargados de realizar las pruebas) que los conductores a los que se realizó el correspondiente test habían ingerido drogas que mermaban sus capacidades para conducir.Aunque la mayoría de estas diligencias están aún en fase de investigación, ya se han producido al menos dos sentencias condenatorias. Un tercio de ese centenar de denuncias está pendiente de celebrar la vista oral ya que estas investigaciones suelen ser lentas. El resto o está aún en tramitación o se archivó finalmente porque los síntomas que presentaba la persona en cuestión no eran tan graves.
Las investigaciones puestas en marcha por la Fiscalía de Seguridad Vial que coordina Luis Carlos Rodríguez León tienen como finalidad hacer hincapié en los peligros de la conducción bajo los efectos de las drogas, los mismos que los del alcohol. Por ello, agentes de Policía Local realizan desde principios de 2014 pruebas de este tipo a los conductores en distintos puntos de la ciudad.Principalmente se hacen los fines de semana, aunque también hay controles entre semana.
Normalmente una vez que el agente de Policía Local (o los de la Guardia Civil en carretera) realiza el test al conductor levanta un atestado. Y si en este se refleja que la persona en cuestión presenta síntomas concretos se envía una muestra al Instituto Nacional de Toxicología para que emita su dictamen. En ese informe se determina la cantidad exacta de droga que ha consumido (en este caso no hay límites como ocurre con el alcohol) y las condiciones en las que se encuentra el conductor.
Según el fiscal coordinador, lo que más se está detectando en los test es hachís y cocaína pero también se dan muchos casos de policonsumo: mezclas de cocaína y hachís.De hecho, se detectan más casos de policonsumo que de consumo de una sola droga. El perfil de los conductores que consumido drogas es el de un varón en entre 25 y los 50 años. De ser denunciado, esos conductores se enfrentan a las mismas penas que los sorprendidos bajo los efectos del alcohol.
¿Por qué se están realizando estas pruebas? Según Rodríguez León, la finalidad es evitar la conducción bajo el efecto de las drogas ya que «está probado que es prácticamente lo mismo conducir bajo los efectos del alcohol que de la droga». El problema es que la permanencia y la intensidad de los síntomas pueden ser muy distintos en el alcohol y en la droga. Sobre todo cuando hay policonsumo. En esa tesitura, los efectos se disparan ya que en unos casos la conducción es «más arriesgada». O hay personas a las que ciertas drogas le provocan el efecto contrario: «Lo dejan planchados» y pierden la capacidad de reflejos.
Aunque, según el fiscal, los efectos de las drogas dependen de la cantidad ingerida y de la persona, lo que está claro es que es perjudicial. Disminuye la capacidad de concentración y se enlentecen los tiempos. Ysi la capacidad de reacción es más lenta a 90 kilómetros por hora, los riesgos se multiplican. Sobre todo cuando se tarda más en percibir la información de un semáforo, un señal de tráfico, un coche que se incorpora o cualquier otro imprevisto de la circulación.