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Cuestionan a los cigarrilos electrónicos y responden a la pregunta: ¿truco o trato?

26 marzo, 2014
Un estudio duda de la eficacia de los cigarrillos electrónicos para dejar el tabaco. abc.es. 25/03/14. Algunos expertos señalan que el trabajo se basa en una muestra demasiado pequeña, apenas 88 fumadores. Al final parece que el cigarrillo electrónico no sirve para dejar de fumar. Lo asegura un estudio publicado en «JAMA Internal Medicine» que viene a añadir todavía más confusión de la forma en la que se deberían regular estos productos.Leer artículo previo relacionado: A favor o en contra de los cigarrillos electrónicos: dime quien te financia y te diré tu resultadoLeer también noticia con referencia al artículo original, en inglés.
Cuestionan a los cigarrilos electrónicos y responden  a la pregunta: ¿truco o trato?
Cigarrillo electrónico en uso
El estudio analizó los hábitos de 88 fumadores que también utilizan cigarrillos electrónicos y vieron que los fumadores que compaginan el tabaco con los cigarrillos electrónicos no tenían más probabilidades de dejar de fumar al cabo de un año, en comparación con los fumadores que no utilizaron estos dispositivos.

Sin embargo, informa Reuters, algunos expertos dicen que debido a que el estudio se basa una encuesta demasiada pequeña y que además no hay datos suficientes para determinar si realmente las personas del estudio utilizaban los cigarrillos electrónicos de forma intencionada para dejar de fumar, sus resultados no parecen ser determinantes.

Los e-cigarrillos se introdujeron por primera vez en China en 2004 y desde entonces su consumo ha crecido hasta convertirse en un gigantesco negocio. Los dispositivos que funcionan con baterías permiten a los usuarios inhalar vapores de nicotina que no contienen el alquitrán y el monóxido de carbono perjudicial en el tabaco.

Puerta de entrada

Los datos de este estudio, que según su coordinadora, Rachel Grana, no ha encontrado una relación entre el uso de un cigarrillo electrónico y la reducción en el consumo de tabaco, son una nueva prueba para aquellos que quieren que estos dispositivos se regulen de la misma forma que el tabaco. Así, mientra sus defensores aseguran que los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a los fumadores dejar de fumar, los expertos en salud pública temen que puedan servir como puerta de entrada al consumo de tabaco para los no iniciados, en particular los adolescentes.

En este nuevo trabajo, Grana y sus colegas de la Universidad de California en San Francisco han analizado 2.011 encuestas realizadas a partir de 949 fumadores; de ellos, 88 reportaron el uso de los cigarrillos electrónicos. Cuando analizaron las respuestas de los fumadores un año más tarde, encontraron que aquellos que reconocieron que usaban cigarrillos electrónicos en 2011 no tenían más ganas de dejar de fumar que los que no los usaban. Mientras, en aquellos que todavía fumaban en 2012, el uso de cigarrillos electrónicos no pareció alterar el número de cigarrillos tradicionales que se fumaban al día.

Ahora bien, los investigadores reconocieron que no tenían información sobre las motivaciones de los participantes para utilizar cigarrillos electrónicos, aunque en su análisis sí se tuvieron en cuenta otros factores que se sabe están vinculados a dejar de fumar, tales como su declarada intención de dejar de fumar y el número de cigarrillos que ya fumaban todos los días. «Estos factores pueden reflejar las motivaciones para utilizar cigarrillos electrónicos, que se comercializan y son percibidos como ayuda para dejar de frecuencia», señalan los investigadores.

Fallos de diseño

En cualquier caso, se trata de una investigación muy pequeña, puesto que fueron muy pocos los participantes que informaron estar utilizando el cigarrillo electrónico, lo que podría limitar su capacidad para detectar una relación entre dejar de fumar y de utilizar el dispositivo. En este sentido, Michael Siegel, experto en salud comunitaria de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston, ha afirmado que la investigación tiene «importantes fallos en el diseño».

Los investigadores, dice este experto, «asumen que los grupos son exactamente equivalentes en cuanto a sus motivaciones y sus niveles de adicción a los cigarrillos. Y no pueden hacerse esas suposiciones, no se trata de grupos comparables», al tiempo que criticaba que los investigadores no supieran por qué algunos de los participantes usaban los cigarrillos electrónicos o cuánto tiempo habían usado.

Y Siegel también señaló que sólo el ocho por ciento de los encuestados reconocieron que no tenía ninguna intención de dejar de fumar en el próximo mes. Por eso, asegura, que hay que esperar a la publicación de los estudios aleatorios controlados antes de emitir un juicio. «Necesitamos datos sólidos que se basan en ciencia sólida antes de tomar decisiones».


Cigarrillos electrónicos: ¿truco o trato?.Publicado por medicina-de-familia en abc.es. 26/03/14. Los cigarrillos electrónicos (e-cigs) son dispositivos de variadas formas que liberan dosis variables de vapor de nicotina, su componente estrella, junto a propelentes tipo dietilenglicol (usado como anticongelante en los coches) o propilenglicol, glicerina y otros productos aromatizantes. Las tiendas especializadas han eclosionado como las setas de otoño en los últimos meses y, a menudo, ofrecen a los fumadores el trato de usarlos para dejar de fumar o disminuir el consumo de tabaco. Sin embargo, ni un solo de los fabricantes de e-cigs ha solicitado a las autoridades sanitarias el registro de producto terapéutico para dejar de fumar como tienen los chicles o los parches de nicotina de venta en farmacias. Por lo tanto, el trato tiene truco.

El truco es que los e-cigs tienen recargas que por término medio contienen 20 miligramos de nicotina por ml. La nicotina es una droga muy adictiva y muy venenosa. El contenido de 2 mililitros de recarga contiene 40 mg, cantidad suficiente para matar a un niño de 7 años si lo ingiere por accidente. Siendo precavidos, las recargas de los e-cigs deberían llevar la calavera de veneno bien visible. La nicotina es muy adictiva, sea cual sea la forma de inhalarla. La adicción a la nicotina es un problema de salud en si mismo que nadie debería renunciar a eliminar, incluso con la ayuda profesional que sea necesaria. Al no haber combustión, el e-cig es menos nocivo que el cigarrillo pero eso no lo convierte en un producto saludable. La nicotina es tóxica para el corazón y potencialmente carcinógena.

Los estudios reciente revelan que al inhalar un e-cig el pulmón sufre un estrechamiento bronquial similar al causado por un cigarrillo normal, seguramente por el efecto de los propelentes que forman el vapor. También se han detectado casos de neumonía grasa por la glicerina, una enfermedad grave y difícil de tratar. Se desconoce el efecto tóxico de los vapores liberados al ambiente por el usuario vapeador. Por lo tanto, la cautela aconseja no permitir su consumo en espacios públicos cerrados.

Por otra parte, no deberían venderse a menores seducidos por  sus variados aromas ni permitir la publicidad como ya anuncia la Directiva Europea en trámite. Estamos ante un truco monumental: presentar como un objeto lúdico un producto adictivo que puede incorporar a miles de adolescentes y retener a muchos fumadores en el consumo de nicotina.

Rodrigo Córdoba García. Miembro del Grupo Abordaje Tabaquismo de semFYC
Leer también relacionado: Diagnostican la primera neumonía por cigarrillo electrónico en España. publico.es. 13/03/14. Es el segundo caso que se detecta en el mundo. El afectado, que empezó a utilizar este dispositivo cuando ingresó en el hospital, ha vuelto al tabaco nada más recibir el alta. 

El Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC) ha diagnosticado y tratado el primer caso en España, el segundo documentado en el mundo, de neumonía lipoidea asociada al cigarrillo electrónico.
La jefa de la Unidad de Broncología del hospital coruñés, Carmen Montero, ha explicado en declaraciones a Efe los detalles sobre el caso de un fumador cuya vida ha estado comprometida en los últimos días.El hombre ha sido dado de alta este jueves y continúa "fumando tabaco convencional, pero menos que antes", y si bien ya se encuentra estable de su neumonía, no es capaz de resistir su adicción a la nicotina.
Este paciente, de unos 50 años, es un "fumador importante" que aumentó su consumo mientras estaba en su habitación hasta las cinco cargas diarias, equivalente a cinco cajetillas.
Allí se aprovechaba del vacío legal que impide el consumo del tabaco tradicional en lugares públicos cerrados, pero que de momento no regula los cigarrillos electrónicos.
Aunque no estaba en el hospital por motivos neumológicos, pronto empezó con "tos, fatiga y disnea", por lo que se le realizaron una radiografía, un TAC y una broncoscopia, en los que se detectaron infiltrados pulmonares.
Los resultados concluyeron que padecía una neumonía lipoidea por cigarrillo electrónico, el primer caso documentado en España y el segundo a nivel mundial, tras uno que se publicó en la revista Chest.
La causa de la neumonía era la presencia de glicerina vegetal entre los componentes de las cargas de los cigarrillos electrónicos, que es imprescindible para poder vaporizar la nicotina líquida que llega a los pulmones de los consumidores sin combustión previa.
Esta glicerina, que es un lípido, se fue acumulando en los pulmones del paciente hasta que su vida corrió peligro, aunque tras la prohibición del consumo de cigarrillos electrónicos "evoluciona bien", ha agregado la doctora Montero.
La médico adjunta y responsable de la unidad de tabaquismo del servicio de neumología del CHUAC, doctora Julia Tábara, ya advirtió ayer de que la utilización de estos dispositivos no solo es muy peligrosa desde el punto de vista sanitario, sino que además la Organización Mundial de la Salud (OMS) prohíbe que se publiciten como medio para dejar el tabaco habitual.
De hecho, comentó que no son pocos los que utilizan estos cigarrillos para seguir fumando donde no se puede y ponen así en riesgo también la salud de los fumadores pasivos, que se ven obligados a respirar todo lo que sale de ellos, como la nicotina.
No todos los cigarrillos electrónicos llevan nicotina, una sustancia muy adictiva, pero sí que contienen otros elementos como el propilenglicol -irritante en las vías respiratorias y causante de asma en niños-, la glicerina vegetal, las nitrosaminas -cancerígenas-, el dietilenglicol -presente en anticongelantes-, los denominados sabores y otros metales pesados.
Los fabricantes se muestran "muy escépticos" La Asociación Nacional Española de Vapeadores (ANEV), que agrupa a un total de once fabricantes de cigarrillos electrónicos, se ha mostrado hoy "muy escéptica" ante la posible relación entre el uso del cigarrillo electrónico y el caso de neumonía lipoidea detectado en Galicia, ha informado en una nota.
El presidente de ANEV, Pedro Cátedra, ha recordado que en países como Estados Unidos o Italia se utilizan estos cigarrillos desde hace más de una década y que durante ese tiempo más de 60 millones de personas lo han empleado.
"Incluso en el caso de que el paciente estudiado por el CHUAC estuviera realmente relacionado con el uso del cigarrillo electrónico, se trataría del segundo detectado en el mundo. No nos parece representativo", ha incidido Cátedra.
La ANEV admite que un uso excesivo de estos cigarrillos "puede generar problemas, igual que puede ocurrir con el exceso de azúcar o sal", pero recuerda que "está absolutamente demostrado que los cigarrillos electrónicos y los líquidos para su recarga son una alternativa sensiblemente menos tóxica que el tabaco tradicional". "A día de hoy no hay una sola muerte que pueda relacionarse" con el consumo del cigarrillo electrónico, concluye la nota.
Se podrán diagnosticar más casos pronto Por su parte, el director de investigación en tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), Carlos Jiménez, ha dicho hoy que si se mantiene el consumo de cigarrillos electrónicos, "en poco tiempo se podrán diagnosticar más casos de neumonía lipoidea" debido al componente de la glicerina.
"Estamos asistiendo a la aparición de una enfermedad asociada al consumo de e-cigarrillos" que puede llegar a "ser muy grave o incluso mortal" si afecta a una persona con insuficiencia respiratoria de base, ha advertido el investigador. 
Ver video: Enfermo de neumonía por el cigarrillo electrónico mejoró al dejarlo

Leer relacionado: La intoxicación por nicotina líquida empieza a ser un problema en EE UU- Por Carolina García. elpais.com- 24/03/14. Presente en los cigarrillos electrónicos, posee neurotoxinas que pueden provocar malestar e, incluso, la muerte en menores, según ‘The New York Times’.
La industria de los cigarrillos electrónicos en Estados Unidos ha sufrido un nuevo traspiés este lunes. The New York Times ha alertado que los líquidos usados en estos dispositivos, cuyo componente principal es la nicotina líquida, son neurotoxinas que pueden ser absorbidas por la piel, provocando malestar general en el individuo e, incluso, ser letal entre los menores.
La preocupación por el uso de cigarrillos electrónicos en EE UU es cada vez mayor y los expertos explican que está empezando a ser un problema de salud pública, sobre todo entre los adolescentes. “De 2011 a 2012, el uso de estos dispositivos se duplicó en los institutos y, además, son más baratos que comprar tabaco convencional”, informa el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés).
Estos cigarrillos disponen de un sistema electrónico inhalador destinado a simular y sustituir el consumo de tabaco. Usan una fuente eléctrica para calentar y vaporizar una solución líquida. Este vapor puede liberar nicotina o aromas. Su diseño imita a los cigarrillos y puros. El líquido que contienen estos cigarrillos está compuesto de nicotina, sabores y diluyentes.
La nicotina líquida se vende de forma legal en muchos locales y establecimientos de toda la geografía de la nación, a pesar de que su consumo no está regulado por la Agencia de Control de Alimentos y Medicamentos (FDA, en sus siglas en inglés), al igual que ocurre con los cigarrillos electrónicos.
Las regulaciones en los diferentes Estados que conforman la nación varían desde la prohibición de su venta a menores hasta no permitirlos en aviones o trenes. Nueva York -la primera-, Chicago y Los Ángeles han prohibido su uso en los mismos sitios que el tabaco convencional.
En EE UU los cigarrillos electrónicos llevan más de 10 años comercializándose sin regulación -ni ley federal, ni protocolo de uso-, aunque no ha detenido su creciente y constante producción por parte de las grandes compañías de tabaco, consiguiendo cifras millonarias por sus ventas cada año.
Aunque no existe consenso científico sobre si el uso de estos dispositivos es inocuo o malo para la salud, en los últimos meses los peligros de la nicotina líquida han empezando a emerger en distintos puntos de la geografía estadounidense, continúa el mismo diario. Desde 2011, parece haberse registrado una muerte; la de un hombre que se habría quitado la vida inyectándose la nicotina líquida, informa el mismo diario.
El Sistema Nacional de Información sobre el Control de Envenenamiento ha alertado de un aumento de las llamadas a urgencias por esta causa en los últimos años. A nivel nacional, continúa el diario, en 2013, el número de casos relacionados con los ‘e-líquidos’ aumentó un 300% con respecto a 2012, y todo parece indicar que la cifra se duplicará este año, de acuerdo con la información de este mismo organismo. De los casos presentados en 2013, 365 fueron remitidos a hospitales, tres veces más que en el año anterior.
Y esta problemática está surgiendo, aunque de forma incipiente, en algunos Estados. En Utah, por ejemplo, la Oficina de Control de Envenenamiento estatal ha alertado de que el número de menores de seis años hospitalizados por conductas relacionadas con el uso de los cigarrillos electrónicos “está aumentando”. En este Estado, 79 niños han sido hospitalizados desde enero de 2012: 10 casos de envenenamiento en 2012, 48, en 2013 y 21, en 2014.