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Cuando se trata del consumo de alcohol, menos es mejor

16 junio, 2020
Alcohol, incluso el consumo «recomendado» puede ser perjudicial. abc.es. 15/06/2020. Un estudio apunta que algunas pautas nacionales de consumo de alcohol, que son publicadas por muchos países para ayudar a los bebedores a tomar decisiones informadas sobre su salud, pueden ser demasiado elevadas. R.I. No solo el consumo excesivo de alcohol es un problema, incluso beber alcohol dentro de las consideradas pautas de bajo riesgo puede conducir a efectos adversos como hospitalización y muerte, según un nuevo estudio publicado en el «Journal of Studies on Alcohol and Drugs». Los bebedores moderados «no están aislados de daños», escriben los investigadores dirigidos por Adam Sherk, del Instituto Canadiense para la Investigación del Uso de Sustancias de la Universidad de Victoria en Columbia Británica. Las recomendaciones de consumo de bajo riesgo del gobierno canadiense establecen que las mujeres no deben consumir más de aproximadamente 10 bebidas por semana y los hombres no más de 15 (Una ‘bebida’ equivale a 340 gramos de cerveza, 140 gramos de vino o 42 gramos de licor). Estos límites son ligeramente superiores a los de los Estados Unidos y superan los de la mayoría de los otros países de altos ingresos. En su investigación, Sherk y sus colegas descubrieron que, en Columbia Británica, las personas que bebían dentro de estas pautas tenían un riesgo de muerte y discapacidad causadas por el alcohol ligeramente superior. Por ejemplo, más del 50 por ciento de las muertes por cáncer resultantes del consumo de alcohol se produjeron en personas que bebían moderadamente. Además, el 38 por ciento de todas las muertes atribuibles al alcohol se desencadenaron en personas que bebían por debajo de los límites semanales o entre ex-bebedores. Sin embargo, para las mujeres, el consumo de alcohol dentro de las pautas ofreció cierta protección contra la muerte por ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y diabetes. No obstante, aseguran los investigadores, «su efecto protector no parecía ser válido para los hombres que experimentaron daños en todos los niveles de consumo de alcohol». Para su estudio, los investigadores utilizaron un nuevo modelo de acceso abierto, el Modelo Internacional de Daños y Políticas sobre el Alcohol (InterMAHP), que puede usarse para estimar los daños causados por el alcohol en un país o estado, en total o por grupo de consumo. Utilizaron datos de exposición al alcohol específicos de Columbia Británica de encuestas de consumo de sustancias, datos hospitalarios del Instituto Canadiense de Información de Salud y datos de mortalidad de Estadísticas Vitales de Statistics Canadá. A raíz de estos resultados, Sherk y sus colegas creen que algunas pautas nacionales de consumo de alcohol, que son publicadas por muchos países para ayudar a los bebedores a tomar decisiones informadas sobre su salud, pueden ser demasiado elevadas. Sherk sugiere que se reduzcan los límites de estas recomendaciones para que coincidan con los de los Países Bajos: «No beba o, si lo hace, no tome más de una bebida por día».

Y concluye: «el mejor consejo para beber es equivocarse por ser demasiado precavidos. Cuando se trata del consumo de alcohol, menos es mejor».