Logo Sertox

Portal latinoamericano de toxicología

  • Español

Confirman que el benznidazol no frena la evolución de la cardiopatía chagásica crónica

26 enero, 2016
El medicamento más usado en Chagas no beneficia el corazón de quienes ya lo tienen dañado. agenciacyta.org.ar. 25/01/16. En el mayor estudio clínico realizado para la enfermedad, el benznidazol probó reducir de dos a tres veces la concentración de parásitos en sangre, pero no la evolución de la cardiopatía chagásica crónica. “Es necesario desarrollar nuevos fármacos”, señaló el médico Sergio Sosa Estani.Leer también: El fexinidazol se puede convertir en un aliado vital para la lucha contra la enfermedad de Chagas
Confirman que  el benznidazol no frena la evolución de la cardiopatía chagásica crónica
(Sertox)
Un fármaco “tripanomicida” que se indica contra el Chagas hace más de 40 años y que figura en la lista de medicamentos esenciales de la OMS, tiene efectos limitados en pacientes que ya desarrollaron una cardiopatía crónica derivada de la enfermedad: reduce de dos a tres veces la cantidad de parásitos en sangre, pero no frena el deterioro cardiovascular.
El dato surge del mayor ensayo clínico terapéutico realizado para la enfermedad de Chagas: participaron casi 2.600 pacientes de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia y El Salvador. Por su importancia, el estudio fue publicado hace algunos meses en la revista “New England Journal of Medicine”.
Para uno de los autores, el doctor Sergio Sosa Estani, director del Instituto Nacional de Parasitología “Dr. Mario Fatala Chabén”, los resultados confirman la necesidad de que se desarrollen nuevas generaciones de drogas para pacientes con cardiopatía chagásica (que ocurre en un cuarto de los infectados con Trypanosoma cruzi) y métodos de detección precoz que mejoren su pronóstico.
Los autores del estudio, apodado BENEFIT, dividieron a los pacientes con esa complicación en dos grupos, uno de los cuales recibió el medicamento benznidazol durante 40 a 80 días. Luego, estudiaron su evolución durante cinco años.
Aunque no se observó un beneficio directo de la medicación en la población con miocardiopatías, Sosa Estani consideró que existen algunos datos alentadores. Por un lado, los tratados no experimentaron más efectos adversos que el resto de los pacientes. Por otra parte, “la disminución de la presencia del parásito en sangre puede impactar en la salud general del paciente”, dijo a la Agencia CyTA-Leloir.
De todos modos, los datos de este trabajo confirman la importancia de que el tratamiento se implemente en las etapas iniciales de la enfermedad de Chagas crónica.
El Instituto Fatala Chabén es uno de los centros que integra el ANLIS Carlos Malbrán, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación. El trabajo lo firmaron también investigadores de Brasil, El Salvador, Colombia, Bolivia, Canadá y Suiza.
El doctor Sergio Sosa Estani, director del Instituto Nacional de Parasitología “Dr. Mario Fatala Chabén”, fue uno de los líderes del estudio regional.