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Comentarios sobre, El veneno en España. 1990-2005.

24 octubre, 2009
Castilla y León, la segunda región con mayor envenenamiento de rapaces. elmundo.es.24/10/09. Casi 3.000 aves rapaces fueron envenenadas en nuestro país entre 1990 y 2005. Casi 7.500 animales, en su mayor parte aves rapaces, fueron envenenados en España entre 1990 y 2005, según datos de la organización ecologista WWF/Adena.El 38% de los animales fallecidos eran rapaces (2.761 ejemplares), el 27% mamíferos domésticos (un 80% perros y el resto córvidos), el 21% otro tipo de aves y el ocho por ciento carnívoros terrestres. Para WWF estos datos demuestran claramente "la nula selectividad" del uso del cebo envenenado, ya que sus principales víctimas son las rapaces carroñeras que no son el objetivo de los envenenadores.
Comentarios sobre,  El veneno en España. 1990-2005.
Carancho rosarino
(Sertox)
El uso de los cebos envenenados para eliminar predadores se remonta en España al siglo pasado. De hecho, su utilización fue aprobada con la Ley de Caza de 1879 y fue legal hasta el año 1983.
Con éste método, los cazadores eliminaban a las especies que constituían una competencia en su actividad (los que se alimentaban de conejos, liebres y perdices) y los ganaderos se libraban del lobo, una especie ya desaparecida de muchos lugares de la Península.
La estricnina, el veneno más potente y acumulativo y el más utilizado para envenenar cebos, fue prohibida poco antes de 1983, precisamente por su elevado potencial y los daños que causaba en la fauna silvestre.
Poco después de su prohibición, especies que se encontraban al borde de la extinción y que casi habían sido diezmados tras décadas de envenenamientos masivos con estricnina, comenzaron a recuperarse.Sin embargo, desde los años noventa, se ha producido un repunte de los envenenamientos -sobre todo gracias a los pesticidas agrícolas- que vuelven a ser un problema para la fauna ibérica y para algunas especies tan amenazadas como el águila imperial, el buitre negro, el quebrantahuesos, el oso pardo o la cigüeña negra.
Según datos de WWF/Adena, para el águila imperial ibérica, en grave peligro de extinción mundial, el veneno fue la primera causa de mortalidad entre 1995 y el 2000.
La situación es también preocupante en el caso del buitre leonado, que no es una especie amenazada pero cuya población mundial reside en un 90 por ciento en nuestro país.
Además, otras rapaces como el milano real o el alimoche han sufrido reducciones drásticas de su población en los últimos años por el uso ilegal de cebos envenenados.
Así consta en el informe ‘El veneno en España. 1990-2005’, un trabajo elaborado por WWF/Adena con los datos facilitados por el SEPRONA y las administraciones autonómicas.
Según este informe, entre las 2.761 aves rapaces envenenadas entre 1990 y 2005 se encontraron 841 buitres leonados, 538 milanos negros, 363 milanos reales, 354 buitres negros, 128 busardos ratoneros y 144 alimoches.
También se encontraron 79 águilas imperiales ibéricas (quedan 216 parejas en todo el mundo), 86 águilas reales, 32 búhos reales, 15 lechuzas, 16 quebrantahuesos (quedan 120 parejas) y ocho ejemplares de oso pardo (entre 1998 y 2005).
Por comunidades autónomas, el informe muestra que la región con más envenenamientos es Andalucía, con el 29%, seguida de Castilla y León (23%), Castilla-La Mancha (15%) y Aragón (7%), cuatro autonomías que, junto a la Comunidad de Madrid, acogen importantes poblaciones de algunas de las especies de rapaces más amenazadas, advierte WWF.
A la vista de estos datos y cinco años después de la aprobación de la Estrategia Nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados, WWF valora el progreso de comunidades como Andalucía y Castilla-La Mancha, que se han dotado de herramientas normativas y planes regionales, pero lamenta la actitud de la inmensa mayoría de las autonomías, que ni siquiera tienen planes de acción específicos.