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Cocaina y betabloqueantes

23 diciembre, 2007
La HTA inducida por cocaína no se trata con betabloqueantes.  20/12/07. La hipertensión inducida por la cocaína no debe tratarse igual que la esencial. Los betabloqueantes están contraindicados, ha alertado Santiago Nogué, especialista en toxicología del Hospital Clínico de Barcelona, y ponente en las Jornadas Catalanas de Hipertensión Arterial. Esta postura se ve reflejada en:  Documento de consenso sobre bloqueadores de los receptores betaadrenérgicos y consumo de cocaína. Guillermo Burillo-Putze (a); Santiago Nogué-Xarau (b); Jose Suárez-Peláez (a); Antonio Dueñas-Laita (c). Rev Esp Cardiol. 2007;60:1334.
a Servicio de Urgencias. Hospital Universitario de Canarias. Tenerife. España.
b Unidad de Toxicología. Hospital Clínic. Barcelona. España.
c Unidad de Toxicología Clínica. Hospital Universitario del Río Hortega. Valladolid. España.
Cocaina y betabloqueantes
Santiago Nogué
El consumo de cocaína ha crecido de forma exponencial en todos los países europeos, entre ellos destacan España y el Reino Unido, con una prevalencia de consumidores per cápita muy similar a la de Estados Unidos1. Además, de forma muy preocupante, el uso de la cocaína se ha extendido entre los jóvenes de nuestro país2. Todo ello está conduciendo a una mayor afluencia de consumidores a los servicios de urgencias hospitalarios por problemas médicos derivados de una intoxicación aguda3, como el dolor torácico4; queda por ver la magnitud del problema en relación con sus efectos crónicos, en particular cardiovasculares5, por su más que posible relación con la enfermedad coronaria6,7.

Hemos leído con interés el documento de consenso sobre el uso de bloqueadores de los receptores betaadrenérgicos elaborado por un grupo de trabajo de la Sociedad Europea de Cardiología y publicado en Revista Española de Cardiología8, y quisiéramos llamar la atención sobre la ausencia de referencias a la contraindicación de estos fármacos en afección cardiaca aguda concomitante con una intoxicación o sobredosis por cocaína.

En el caso del síndrome coronario agudo asociado a consumo de cocaína, si el paciente presenta hipertensión arterial, el propranolol empeora el vasospasmo9, mientras que el labetalol y el esmolol no sólo no tienen efecto en él, sino que, al permitir la estimulación alfa, pueden empeorar el vasospasmo y la hipertensión10,11. Por ello, como fármacos de primera línea se recomienda las benzodiacepinas, la nitroglicerina y la aspirina. Para la hipertensión arterial, como segundo escalón se usaría los bloqueadores de los receptores alfaadrenérgicos (fentolamina) y los antagonistas del calcio (verapamilo). En caso de elevación del segmento ST, es más aconsejable la angioplastia coronaria percutánea primaria que la fibrinolisis, por la mayor frecuencia de vasospasmo coronario y por una mayor probabilidad de sangrado en otros órganos en caso de usar la segunda opción4.

Como toxicólogos y médicos de urgencias, consideramos que esta contraindicación no sólo deben tenerla en cuenta quienes inician la atención del síndrome coronario agudo, sino que también debe considerarse ante pacientes que empeoran clínicamente tras haber comenzado un tratamiento estándar en el que estén incluidos los bloqueadores de los receptores betaadrenérgicos12.


Bibliografía


1. Observatorio Europeo de las Drogas. Informe anual 2005: el estado del problema de las drogas en Europa. Disponible en: http://ar2005.emcdda.europa.eu/es/home-es.html
2. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Observatorio español sobre drogas. Informe 2004. Ministerio de Sanidad y Consumo. Disponible en: http://www.pnsd.msc.es/Categoria2/publica/pdf/oed-2004.pdf
3. Sanjurjo E, Montori E, Nogué S, Sánchez M, Munné P. Urgencias por cocaína: un problema emergente. Med Clin (Barc). 2006;126:616-9.[Medline][Artículo]
4. Hahn I, Hoffman RS. Cocaine use and acute myocardial infarction. Emerg Med Clin North Am. 2001;19:493-510.[Medline]
5. Lange RA, Hillis D. Cardiovascular complications of cocaine use. N Engl J Med. 2001;345:351-8.[Medline]
6. Kloner RA, Rezcalla SH. Cocaine and the heart. N Engl J Med. 2003;348:487-8.[Medline]
7. Burillo-Putze G, Hoffman RS, Duenas-Laita A. Cocaína como posible factor de riesgo cardiovascular. Rev Esp Cardiol. 2004;57:595-6.[Medline][Artículo]
8. Lopez-Sendon J, Swedberg K, McMurray J, Tamargo J, Maggioni AP, Dargie H, et al (Grupo de Trabajo sobre Bloqueadores Beta de la Sociedad Europea de Cardiología). Documento de Consenso de Expertos sobre bloqueadores de los receptores beta-adrenérgicos. Rev Esp Cardiol. 2005;58:65-90.[Medline][Artículo]
9. Lange RA, Cigarroa RG, Flores ED, McBride W, Kim AS, Wells PJ, et al. Potentiation of cocaine-induced coronary vasoconstriction by beta-adrenergic blockade. Ann Intern Med. 1990;112:897-903.[Medline]
10. Boehrer JD, Moliterno DJ, Willard JE, Hillis LD, Lange RA. Influence of labetalol on cocaine-induced coronary vasoconstriction in humans. Am J Med. 1993;94:608-10.[Medline]
11. Sand IC, Brodt SL, Wrenn KD, Slovis CM. Experience with esmolol for the treatment of cocaine-associated cardiovascular complications. Am J Emerg Med. 1991;9:161-3.[Medline]
12. Sen A, Fairbairn T, Levy F. Best evidence topic report. Beta-Blockers in cocaine induced acute coronary syndrome. Emerg Med J. 2006;23:401-2.