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Ciudad Real: envenenan 6 águilas ibéricas, especie muy escasa y declarada en peligro de extinción

16 enero, 2012
Ecologistas dicen que envenenamiento de 6 águilas es el más grave en 20 años. abc.es.16/01/12. La muerte de 6 águilas imperiales ibéricas que se han localizado en la finca Encomienda de Mudela, en Ciudad Real, es el episodio de envenenamiento de fauna silvestre más importante y más grave que se ha producido en los últimos 20 años, según las principales organizaciones conservacionistas de España.Esto es así porque ha afectado a una especie muy escasa y declarada en peligro de extinción, porque el número de ejemplares encontrados es muy alto y porque éstos han aparecido en una finca arrendada por el Estado.Leer abajo que usaron aldicarb.
Ciudad Real: envenenan 6 águilas ibéricas, especie muy escasa y declarada en peligro de extinción
Aquila adalberti
Ecologistas en Acción, SEO/Birdlife y WWF han recordado hoy en Toledo que en toda España existen solamente algo más de 300 parejas de águilas imperiales, de las cuales 114 pertenecen a Castilla-La Mancha y unas 50 están en Ciudad Real.
Aunque el caso está siendo investigado y todavía no se puede descartar ninguna hipótesis en cuanto al origen del veneno, todo apunta a que el uso ha sido intencionado y con el objetivo de eliminar predadores, bien con fines cinegéticos o bien con fines ganaderos.
Los seis ejemplares localizados son adultos e inmaduros, que no forman parte de un solo grupo familiar, por lo que el daño causado puede afectar a varios territorios o a un núcleo muy importante de concentración y dispersión.
Los terrenos donde se han encontrado las águilas pertenecen a una Sociedad Agraria de Transformación que tiene arrendada la explotación cinegética y forestal al Ministerio de Agricultura desde hace décadas, siendo este último a través del Organismo Autónomo de Espacios Naturales (OAPN) el encargado de la gestión de estos aprovechamientos.
En las 14.000 hectáreas de la Encomienda de Mudela, que así se denomina el predio, se realizan de vez en cuando cacerías a las que asisten miembros de la Casa Real y otros invitados destacados del mundo de la política, de la economía o de la caza.
De momento todo apunta, según las mismas fuentes, a que el veneno no ha sido colocado en esta finca sino que a ella han llegado los animales envenenados.
La Consejería de Agricultura ha anunciado que han aparecido cebos envenenados en una finca ganadera cercana, pero queda por comprobar si las sustancias de estos cebos son las mismas que se encuentran en el cuerpo de las águilas.
Las principales organizaciones ecologistas han señalado que este hecho ha permitido comprobar que la Consejería de Agricultura "no dispone de todos los medios necesarios para que la investigación sea lo rápida y certera que es exigible y necesario" y han pedido que no se lleven a cabo las reducciones de personal previstas en la red de centros de recuperación de fauna de Castilla-La Mancha.
Ecologistas en Acción, Seo/Birdlife y WWF han anunciado que se personarán tanto en la causa judicial como en los expedientes administrativos a que de lugar este lamentable suceso, con el ánimo de colaborar en que todo el peso de la ley caiga sobre los culpables y para que se adopten las medidas necesarias que permitan la recuperación del gravísimo daño causado. EFE
Leer también: SEO/BirdLife denuncia que fueron envenenadas con un insecticida prohibido desde 2003. europapress. 18/01/12.  La organización SEO/BirdLife, a través de su proyecto ‘Life + Veneno’, ha denunciado que los informes toxicológicos han confirmado que las águilas imperiales encontradas muertas en La Encomienda de Mudela, en Ciudad Real, murieron al ingerir aldicarb, un potente insecticida cuya comercialización está prohibida desde el año 2003, debido a su peligrosidad para la salud humana y el medio ambiente.
   En nota de prensa han asegurado que a pesar de esta prohibición, el aldicarb es uno de los productos que más se siguen utilizando para preparar cebos envenenados –aparece en el 34 por ciento de los casos–, "lo que indica que seguramente exista un importante stock o un comercio clandestino que permite abastecer de sustancias esta actividad delictiva".
   La manipulación de este producto conlleva un grave riesgo para la salud, ya que con tan solo cinco gramos de aldicarb se podría causar la muerte de más de 150 personas o de 3.300 águilas imperiales, han alertado.  
   Es por ello que han pedido a las administraciones públicas que tomen "todas las medidas oportunas" para evitar que el veneno siga estando disponible "para los envenenadores".
USOS DEL VENENO
   Los cebos envenenados se utilizan para eliminar animales considerados como dañinos para distintas actividades, principalmente para la caza, la ganadería y la agricultura, pero también para la columbicultura o la apicultura.
   También se utiliza veneno para eliminar perros y gatos asilvestrados o para disputar rencillas, como método de venganza. El veneno es un método "masivo, no selectivo y cruento, por lo que afecta a muchos ejemplares a los que no va dirigido, entre ellos especies amenazadas y animales domésticos", han criticado.
 Asimismo, supone un grave riesgo para la salud pública, ya que las sustancias con las que se preparan los cebos son de una elevada toxicidad. Por ello, está prohibido por la legislación nacional y europea y está tipificado como delito en el Código Penal.
DELITO POCO PERSEGUIDO
   Según esta organización, el veneno es un delito que hasta el momento no ha sido "suficientemente perseguido" y son "muy pocos" los casos que llegan a los juzgados, al ser muy difícil dar con los autores de los hechos.
   Por ello, "para evitar que casos como éste vuelvan a repetirse", desde SEO Birdlife dicen que es "imprescindible" que continúen las investigaciones sobre el caso, y que éstas se realicen con la máxima pulcritud, con el objeto de que se depuraren todas las responsabilidades.
   En estas investigaciones participan los miembros de la Unidad de Venenos de Ciudad Real, creadas en el marco del proyecto ‘Life + veneno’, además de otros agentes medioambientales de Castilla-La Mancha, la unidad canina y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.