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Carbón activado

7 febrero, 2004
Carbón activado
Carbón activado

Descripción

Polvo negro, muy fino, inodoro, insípido, libre de gránulos. La B.P describe el material preparado de materia vegetal como serrín, turba, residuos celulósicos y cáscaras de coco por procesos de carbonización que intentan conferirle un alto grado de poder adsortivo. La U.S.P describe el residuo de la destilación destructiva de varios materiales orgánicos, tratados por flujo de gas oxidante a alta temperatura para producir una red de finos poros y aumentar su poder adsortivo.

La B.P. especifica que el carbón activado puede absorber de una solución de fenazona no menos del 40 % de su peso. La U.S.P tiene pruebas para su poder adsortivo con respecto a alcaloides y tinturas.

El carbón activado es prácticamente insoluble en todos los solventes usuales.

Las variedades comerciales del carbón difieren ampliamente en sus características, dependiendo especialmente del método de preparación.

El poder adsortivo del carbón depende del área de superficie disponible, incluyendo superficies internas y externas. El área de un carbón de buena calidad puede ser por lo menos de 1000 metros cuadrados/gramo.

Se ha comenzado a utilizar un carbón "superactivado" con un área de superficie tres veces superior a la de preparaciones previas.

Farmacología clínica

Farmacología clínica
Nanoporos de una muestra de carbón activado, vistos al microscopio electrónico
El carbón activado es un absorbente para muchas drogas, incluyendo aspirina, paracetamol, barbitúricos y antidepresivos tricíclicos. Puede usarse por vía oral para eliminar drogas del tracto gastro intestinal o por hemoperfusión para eliminar drogas de sangre. Al parecer no se produce pérdida de la capacidad de adsorción del complejo carbón-tóxico a medida que progresa a lo largo del tubo gastrointestinal. En el tratamiento oral de intoxicaciones el carbón activado es dado habitualmente como una suspensión luego de la evacuación gástrica.

Indicaciones y Usos

El carbón activado absorbe una amplia variedad de materiales orgánicos en el tubo gastrointestinal, con lo que reduce al mínimo su absorción. Puede ser usado como marcador intestinal y como desodorante de heridas y úlceras mal olientes. Puede ser dado antes del lavado gástrico pero no retrasarlo ni reemplazarlo. Ha sido usado en el tratamiento de la flatulencia. Se usa en la remoción de gases en aparatos de baja presión y como protector contra gases tóxicos.

Contraindicaciones

No debe administrarse carbón activado después de la ingestión de ácidos o álcalis fuertes ya que no los adsorbe y puede impedir la visualización de los tejidos e inhibir la curación de las lesiones.

Advertencia

Advertencia
Carbon activado visto con microscopía de campo claro
Las mezclas como el llamado "antídoto universal" que contienen carbón activado y ácido tánico no deben ser usadas. Las tabletas antidiarreicas no contienen este producto activado y no deben ser usadas. Es preferible evitar las cápsulas que contienen carbón activado ya que primero deben disolverse y retrasan su acción.

Precauciones

El carbón activado disminuye el efecto del jarabe de ipeca cuando se administran simultáneamente por vía oral. Algunos agentes no se adsorven bien como el ácido bórico, cianuro, sulfato ferroso, litio y otras moléculas pequeñas ionizadas.

La presencia de alimentos en el estómago disminuye la eficacia del carbón activado para adsorber tóxicos. La disponibilidad de un antídoto en una intoxicación vuelve innecesario el uso del carbón activado e incluso cuando se usan ciertas sustancias como antídotos por vía oral, como la n-acetilcisteína, pueden ser adsorbidas por el carbón activado y disminuir su utilidad.

Reacciones adversas

Los efectos indeseables del carbón activado por vía oral son mínimos. Una ingestión regular puede afectar el proceso normal de adsorción gastrointestinal.

La administración rápida puede causar náuseas y vómitos, mientras que dosis repetidas producen constipación. Puede causar coloración negra de heces.

Dosaje y Administración

Se produce adsorción óptima cuando el carbón se administra en dosis 5 a 10 veces de la cantidad del material ingerido pero lamentablemente rara vez se conoce la cantidad exacta de tóxico ingerido. La dosis recomendada es de 15 a 30 g para niños pequeños y 50 a 100 g para mayores de 12 años y adultos. Como alternativa puede darse 1 a 2 g/kg. de peso corporal.

El uso de dosis repetidas de carbón activado aumenta la eliminación de muchas drogas y los mecanismos propuestos para este efecto son: 1. Interrupción de la circulación enterohepática; 2. Adsorción de drogas secretadas desde el estómago a la luz intestinal; y 3. Adsorción continuada de la droga administrada por vía oral en el tubo gastrointestinal. No ha sido definida una dosis óptima ni la frecuencia de administración del carbón. Se recomienda en adultos 20 a 60 g cada 4 a 12 horas y en niños 5 a 10 g cada 4 a 8 horas. Suele administrarse un purgante salino o sorbitol para prevenir constipación.

Presentación

Como polvo o en suspención en sorbitol al 70 %.

* NOTA: se han realizado diversos intentos para enmascarar la textura arenosa del carbón activado y obtener formulaciones más aceptables. El sorbitol en solución acuosa al 70 % proporciona una suspención muy dulce y espesa que mejora el sabor y aumentar la aceptabilidad. No modifica la eficacia del carbón y según algunos autores la aumenta.