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AINE de venta libre,como el ibuprofeno y el naproxeno, no afectaron el riesgo de pérdida de embarazo

5 febrero, 2014
El ibuprofeno y el Aleve no aumentan el riesgo de pérdida del embarazo, según un estudio. Pero los AINE no deben tomarse en el tercer trimestre del embarazo, avisan los autores. nlm.nih.gov. 04/02/14. Los analgésicos de una clase de fármacos conocidos como antiinflamatorios no esteroides (AINE) no aumentan el riesgo de una mujer de perder el embarazo, según un estudio reciente. Los AINE de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB) y el naproxeno (Aleve), no afectaron el riesgo de pérdida del embarazo, hallaron los investigadores israelíes. "No hallamos un mayor riesgo de pérdida del embarazo en las mujeres que tomaron estos fármacos en el primer trimestre, aunque sí observamos un mayor riesgo tras el uso de indometacina", apuntó la autor líder, la Dra. Sharon Daniel, residente pediátrico del Centro Médico Soroka en Beersheva, Israel.
AINE de venta libre,como el ibuprofeno y el naproxeno, no afectaron el riesgo de pérdida de embarazo
Embarazada de 8 meses
La indometacina, un AINE recetado, se vinculó con una tasa mucho mayor de pérdida del embarazo, halló el estudio. Los fármacos recetados conocidos como inhibidores de la Cox-2, como celecoxib (Celebrex), se asociaron con un riesgo ligeramente mayor de aborto espontáneo, halló el estudio.
"Los AINE son frecuente y crecientemente utilizados por las mujeres embarazadas, tanto porque los fármacos se indican para síntomas comunes como el dolor y la fiebre como porque en las últimas dos décadas algunos de los medicamentos se venden de forma libre, sin necesidad de una receta médica", apuntó la autora principal del estudio, Amalia Levy, epidemióloga y directora del departamento de salud pública de la Universidad Ben-Gurion del Negev, en Beersheva.
Los hallazgos deben tranquilizar a las mujeres que han tomado AINE de venta libre a principios del embarazo, apuntaron los autores.
Los autores del estudio señalaron que la indometacina se usa con frecuencia como tratamiento para el parto prematuro, y que muchas pérdidas del embarazo asociadas con el fármaco ocurrieron a finales de los embarazos. Además, las dosis diarias promedio de indometacina fueron más altas que las de otros AINE, según el estudio.
En cuanto al aumento del riesgo con los inhibidores de la Cox-2, los autores anotaron que dado que contaban con tan pocas mujeres que tomaron esos fármacos en el estudio, sus hallazgos deben ser confirmados por un estudio de mayor tamaño.
Los resultados del estudio aparecen en la edición en línea del 3 de febrero de la revista CMAJ (Canadian Medical Association Journal).
El aborto espontáneo es algo que ocurre comúnmente a principios del embarazo. Alrededor del 15 por ciento de todos los embarazos terminan en una pérdida, según la información de respaldo del estudio. El 80 por ciento de las pérdidas ocurren antes de las 12 semanas de embarazo, añadieron los autores del estudio.
Se sabe que varios factores aumentan el riesgo de pérdida del embarazo, entre ellos anomalías genéticas, enfermedades maternas, la obesidad, fumar y el consumo de alcohol. Varios estudios anteriores habían sugerido que el uso de AINE también podría aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
Para ver si ese era el caso, los investigadores revisaron los expedientes de más de 65,000 mujeres que habían concebido entre enero de 2003 y diciembre de 2009. Poco más de 6,500 de las mujeres abortaron de forma espontánea en algún momento del embarazo, según el informe.
4,495 mujeres usaron AINE en algún momento del embarazo. El ibuprofeno fue el AINE más comúnmente usado. 132 mujeres utilizaron indometacina, y solo 71 usaron inhibidores de la Cox-2, halló el estudio.
En general, el riesgo de aborto espontáneo en las mujeres que tomaban AINE que no eran inhibidores de la Cox-2 (que incluyen a la indometacina) aumentó en un 10 por ciento. Cuando los investigadores observaron a las mujeres que tomaban indometacina sola, hallaron un riesgo 2.8 veces mayor de pérdida del embarazo. Entre las que tomaban inhibidores de la Cox-2, el riesgo aumentó en un 43 por ciento, reportó el estudio.
"Nuestros resultados muestran que el uso de estos fármacos en el primer trimestre no se asoció con el aborto espontáneo", afirmó Levy.
Levy añadió que este mismo grupo de investigación realizó un estudio anterior que halló que los AINE en el embarazo tampoco aumentaban el riesgo de malformaciones fetales.
Pero Levy y Daniel advirtieron que los AINE no se deben tomar en el tercer trimestre del embarazo.
La Dra. Jill Rabin, obstetra y ginecóloga y jefa de atención ambulatoria y salud de las mujeres del Centro Médico Judío de Long Island en New Hyde Park, Nueva York, dijo que no se sabía si los AINE aumentaban o no el riesgo de aborto espontáneo dado que no ha habido muchos estudios, y los que se han hecho han dado resultados conflictivos. Apuntó que era bueno ver un estudio con una muestra tan grande.
"Si una mujer tiene un motivo clínicamente importante para tomar un AINE, probablemente esto no aumente el riesgo de pérdida del embarazo", planteó Rabin. "Pero es importante recordar que en el embarazo menos es más. La mayoría de médicos dicen que no pasa nada si toma un Tylenol para un dolor de cabeza. Pero no tome nada sin informar al médico. Siempre hable sobre todo lo que tome con su proveedor". (El Tylenol es un analgésico, pero no es un AINE).

FUENTES: Sharon Daniel, M.D., M.P.H., physician intern, department of pediatrics, Soroka Medical Center, Beersheba, Israel; Amalia Levy, Ph.D., M.P.H., epidemiologist, head, department of public health, Ben-Gurion University of the Negev, Beersheba, Israel; Jill Rabin, M.D., obstetrician/gynecologist, chief, ambulatory care and women’s health, and head, urogynecology, Long Island Jewish Medical Center, New Hyde Park, N.Y.; Feb. 3, 2014, CMAJ (Canadian Medical Association Journal), online

Leer relacionado: Antiinflamatorios durante el embarazo, ¿sí o no?. Por Laura Tardón. elmundo.es. 04/02/14. 
  • Un estudio analiza las probabilidades de aborto por la ingesta de antiinflamatorios
  • Según los resultados, en general, estos medicamentos no aumentan ese riesgo
  • Sólo uno parece estar asociado al riesgo de aborto durante los primeros tres meses
Varios blísters de pastillas.Cuando se inicia un embarazo comienzan también una serie de recomendaciones médicas con la finalidad de evitar el mayor número de factores de riesgo. Entre los muchos consejos que los ginecólogos suelen dar a las mujeres gestantes, están aquellos fármacos que no deben tomarse. La recomendación genérica si hay dolor o un trastorno leve es elegir paracetamol antes que un antiinflamatorio, debido a la seguridad que ofrece el primero sobre los segundos. Ahora un grupo de investigadores canadienses analiza si los segundos aumentan el riesgo de aborto en el primer trimestre de embarazo.
Se trata de un tema "muy controvertido" en la literatura científica en el que aún no hay respuestas definitivas. Así como algunos trabajos no encuentran asociación entre el consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs, como el ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, rofecoxib y celecoxib) durante las primeras 12 semanas de embarazo y el incremento del riesgo de aborto involuntario, otros sí observan una clara relación. Concretamente, uno de los estudios más recientes, realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Montreal (Canadá) a finales de 2011, apuntaba que tomar estos medicamentos "unos 15 días antes de la concepción y durante las primeras 20 semanas de embarazo estaba ligado con un riesgo 2,4 veces mayor de sufrir un aborto involuntario".
Este tipo de fármacos, explican los responsables del nuevo trabajo publicado en la revista Canadian Medical Association Journal, son los más usados (para la fiebre, el dolor o la inflamación) al comienzo del embarazo, precisamente cuando las mujeres aún desconocen su estado. Teniendo en cuenta que el aborto espontáneo es la complicación más común entre las embarazadas (el 15% de los embarazos acaban en aborto espontáneo) y que el 80% se da antes de las 20 semanas de gestación, "consideramos importante aclarar si el consumo de estos fármacos realmente tiene algo que ver".
Con el objetivo de esclarecer esta duda, varios expertos de la Universidad Ben-Gurión del Néguev (Israel) decidieron analizar los datos de 65.457 mujeres (entre 15 y 45 años) ingresadas (entre enero de 2003 y diciembre de 2009) en el Centro Médico Soroka de Ber-Sheva (Israel) -bien para dar a luz o por un aborto-.
De éstas, 4.495 tomaron antiinflamatorios durante los tres primeros meses de embarazo y "no supuso un factor de riesgo independiente de aborto espontáneo", afirma Sharon Daniel, uno de los autores de la investigación. "Observamos que entre las mujeres que habían consumido AINEs en la primera fase de la gestación se produjo un aborto en el 8,2% de los casos, en comparación con el 10% del grupo de las embarazadas que no usaron estos fármacos".
Durante el primer y segundo trimestre de embarazo, este tipo de medicamentos, explica Fernando Magdalena Dans, jefe de sección de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario La Paz de Madrid, son de tipo B (según la clasificación de riesgos farmacológicos de la FDA), es decir, "se ha demostrado que en animales no tienen efectos perjudiciales, pero no se han hecho estudios en humanos".
Por eso, sólo si son necesarios se pueden tomar. Sin embargo, a partir de la semana 30, son de categoría D, es decir, "pueden tener efectos perjudiciales".
Como explica otro especialista consultado por EL MUNDO, José Luis Sánchez, ginecólogo del Hospital Vall d’Hebron, "a partir de las 30 semanas aumenta el riesgo de que se reduzca la cantidad de líquido amniótico y produzca el cierre precoz del ductus arterioso, lo que incrementa las probabilidades de hipertensión pulmonar en el bebé". Los últimos estudios indican incluso daños hepáticos y renales en el feto.
Por regla general, coinciden ambos expertos, "recomendamos que en las primeras 12 semanas de embarazo (la etapa de mayor riesgo de aborto) se tome el mínimo de medicamentos posible". Siempre que se necesite, lo que más se indica en las consultas de ginecología es el "paracetamol, de categoría A (comprobado en humanos, en este caso en embarazadas), y que tiene una altísima seguridad", subraya el doctor Sánchez .
Una excepción: la indometacina
A diferencia de estudios previos, subraya el principal autor de la investigación canandiense, Sharon Daniel, "ajustamos los resultados con otros factores de riesgo de aborto espontáneo como la edad de la madre, la diabetes, la obesidad, el hipotiroidismo, la hipercoagulación, fecundación in vitro, condiciones inflamatorias, consumo de tabaco, alcohol y café, etc.". Este análisis "nos ha llevado a concluir que no hay ninguna asociación entre los antiinflamatorios más frecuentes y aborto involuntario".
Sin embargo, sí "hemos visto una significativa asociación entre el consumo de indometacina (otro tipo de antiinflamatorio no esteroideo) y la interrupción del embarazo". Según los resultados, entre las mujeres que habían tomado este fármaco durante las primeras 12 semanas de gestación se registró un 11,36% de casos de aborto involuntario. En tanta población, "en comparación con el 8,2% del resto de los AINEs es significtivo", señala Magdalena Dans.
En nuestra especialidad, expone este ginecólogo, "hemos usado mucho la indometacina tiempo atrás para frenar las contracciones en el tercer trimestre del embarazo. Sin embargo, a la vista de posibles efectos adversos (como los anteriormente mencionados), además de mayor riesgo de hemorragia durante el parto, se ha dejado de utilizar en general en las embarazadas y este medicamento se ha sustituido por otras alternativas más seguras".
En definitiva y como también reconocen los propios autores de la investigación, este trabajo es puramente "observacional y estadístico", por lo que "no cambia la práctica clínica habitual", apuntan los expertos españoles, pero sí continúa arrojando algo más de luz a un debate que aún no está cerrado y de hecho, para evitar posibles riesgos, se mantienen las máximas precauciones posibles.