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140 países firman la iniciativa ‘Salud libre de mercurio en 2020’ de la OMS

11 octubre, 2013
La OMS pide la eliminación del mercurio en todos los instrumentos médicos. Convenio de Minamata. elmundo.es. 11/10/13.
  • Este viernes, 140 países firman la iniciativa ‘Salud libre de mercurio en 2020’
  • El objetivo: eliminar este metal de instrumentos médicos como los tensiómetros
  • La OMS trabajará con los países para garantizar el cumplimiento del acuerdo
  • Intentará también eliminar el uso de este elemento químico de los empastes
Leer artículos previos relacionados: 1) El primer tratado global para limitar las emisiones de mercurio a la atmósfera (2013); 2) El fín de los tensiómetros de columna de mercurio (2010); 3) Comenzó en Argentina el proceso de sustitucion del mercurio (phase out) en el sector de la salud (2009)
140 países firman la iniciativa 'Salud libre de mercurio en 2020' de la OMS
Termómetros varios
(Sertox)
Este viernes se firma la iniciativa ‘Salud libre de mercurio en 2020’ bajo el marco del convenio de Minamata. Dicho acuerdo pide la eliminación definitiva de termómetros y tensiómetros que contengan mercurio. Es decir, se pondrá fin a la producción, importanción y exportación no sólo de instrumentos médicos que incluyan este elemento químico, también de otros productos que lo contienen (como pilas e interruptores) de aquí a 2020.
"Con la firma de la Convención de Minamata conseguiremos proteger al mundo para siempre de las devastadoras consecuencias que el mercurio tiene en la salud", afirma la Directora General, Margaret Chan. Se trata de "uno de los 10 elementos químicos de mayor preocupación para la salud pública. Se dispersa y permanece en los organismos durante años, causando graves enfermedades y discapacidad intelectual a la población expuesta", continúa. Puede causar daño cerebral, especialmente entre los jóvenes; desórdenes en el sistema nervioso, inmunitario y reproductor, daños renales y digestivos.
Hace muchos años que los expertos lo advertían, al igual que anunciaban el incremento de las emisiones de este metal. Después de varias negociaciones, al al final, a principios de este año, 140 países llegaron a un acuerdo vinculante para la reducción de sus emisiones que finalmente se suscribe este viernes.
Para conseguirlo, "el Convenio establece un plan de acción para que los países firmantes eliminen las formas más perjudiciales del uso del mercurio, reduzcan las emisiones de este metal procedentes de la industria, promuevan alternativas sin mercurio asequibles y seguras, protejan a los niños y a las mujeres en edad fértil (el mercurio plantea una amenaza especial para el desarrollo del niño en el útero) de la exposición a este elemento químico y tomen medidas para mejorar la salud y el bienestar de los trabajadores que estén en contacto con el mercurio".
Aunque, de momento, la Convención de Minamata permite que se sigan utilizando aparatos médicos de medición con mercurio hasta 2030 sólo en circunstancias especiales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la coalición internacional Salud sin Daño insisten en que, dadas las tremendas consecuencias que la exposición al mercurio tiene en la salud, debería mantenerse 2020 como fecha límite.
"La OMS trabajará con los gobiernos para garantizar que cumplan sus obligaciones en virtud del convenio, especialmente en las áreas de salud", señala la doctora María Neira, directora de la OMS para Salud Pública y Medio Ambiente. "Esto requiere la eliminación de termómetros y tensiómetros de mercurio", aunque la OMS y sus asociados del sector de la salud se comprometen, además, a intentar eliminar el mercurio de los antisépticos tópicos y de los cosméticos para aclarar la piel. También quieren desarrollar medidas para "eliminar el uso del mercurio en empastes y otros productos dentales" y fomentar el intercambio de información sobre la investigación en salud pública.
Leer también relacionado: Buena noticia para la salud y el medio ambiente global: nuevo acuerdo internacional para eliminar el mercurio. noharm.org. 11/10/13. Kumamoto, Japón  — Mientras los gobiernos del mundo firmaban ayer un tratado global destinado a eliminar progresivamente el uso y las emisiones de mercurio, Salud sin Daño y la Organización Mundial de la Salud lanzaron una iniciativa para cumplir con el objetivo planteado en la denominada Convención de Minamata para poner fin a la fabricación, importación y exportación de dispositivos médicos con mercurio para el año 2020.
Durante una reunión diplomática realizada este jueves 10 de octubre en Kumamoto, en el sur de Japón, los representantes de 140 países firmaron el texto de la Convención de Minamata, que fija una fecha de eliminación para la mayoría de los productos que contienen mercurio -incluidos los termómetros y esfigmomanómetros- para el año 2020. Además, el acuerdo llama a la disminución gradual del uso de amalgamas dentales. Ahora, los países deberán ratificar el acuerdo de manera individual para que la Convención entre en vigor. 
“Este acuerdo es un paso muy importante luego de 15 años de campaña por parte de Salud sin Daño en todo el mundo, que comenzó con un hospital en Boston y se expandió a todos los continentes, donde miles de médicos, enfermeros y trabajadores del sector salud se comprometieron para que sus prácticas no fueran fuentes de este poderoso neurotóxico al ambiente”, señaló Verónica Odriozola, coordinadora de Salud sin Daño para América Latina. “Ahora, debemos redoblar los esfuerzos para que los termómetros y tensiómetros con mercurio dejen de usarse en hospitales y hogares de todo el mundo”, agregó.
El mercurio es un contaminante global que afecta la salud humana y la de los ecosistemas. Existen numerosas fuentes de emisiones de mercurio al ambiente, entre las que se encuentra –paradójicamente- el sector de cuidado de la salud, a través de la rotura de termómetros y tensiómetros que contienen este metal (más información en este video).
Iniciativa global
Desde 2008, Salud sin Daño y la Organización Mundial de la Salud han venido trabajando en conjunto para lograr que el sector del cuidado de la salud sea libre de mercurio, apoyando el desarrollo de alternativas precisas, accesibles y seguras en todo el mundo. 
En el transcurso de los 15 años de trabajo de Salud sin Daño, y durante su más reciente colaboración con la OMS, muchos países y regiones han adoptado iniciativas para eliminar el uso de dispositivos médicos con mercurio en el sector salud, como la Unión Europea, Estados Unidos, Argentina, Chile, Costa Rica, Nicaragua, Filipinas, Nepal, Sri Lanka y Mongolia. Muchos otros están en vías de hacerlo, como Brasil, India, China, Sudáfrica y México.
“El trabajo incansable y comprometido de enfermeros, médicos y directores de hospitales, junto con organizaciones no gubernamentales, gobiernos y funcionarios de organismos internacionales, ha demostrado que el cambio hacia un sector de la salud libre de mercurio es posible, accesible e incluso inevitable”, sostuvo Josh Karliner, director de proyectos globales de Salud sin Daño. “Este tratado consagra este camino”, agregó.
La iniciativa global para la sustitución de insumos médicos que contienen mercurio, liderada en forma conjunta por la OMS y Salud sin Daño, está preparada para apoyar a los profesionales, hospitales, sistemas y ministerios de salud de todo el mundo en la implementación de la Convención de Minamata. Esta iniciativa conjunta brindará orientación y apoyo técnico, mientras continuará con su tarea de difusión, sensibilización y movilización en el sector del cuidado de la salud. 
Puntos pendientes
Si bien la Convención de Minamata es un gran triunfo para lograr que el sector salud sea ambientalmente más sostenible, Salud sin Daño mantiene su postura crítica en relación con algunas deficiencias del tratado, especialmente en lo referido a las débiles restricciones a las emisiones de mercurio procedentes de las centrales eléctricas de carbón que están expandiéndose a nivel global. “Si la expansión de la generación de energía sobre la base de carbón no se frena, las emisiones de mercurio procedentes del carbón se convertirán en una amenaza para la reducción de mercurio que el tratado se propone conseguir y reducirá sus beneficios para la salud”, aseguró el Dr. Peter Orris, asesor principal de Salud sin Daño. 


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